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The Jim Jones Revue, avalancha sonora en la Sala Stereo Alicante

Por Ross Gallagher 0

El pasado jueves 22 de noviembre la sala alicantina recibía la visita del grupo de los ingleses The Jim Jones Revue, que venían presentando su tercer disco, “Savage Heart, el cual se caracteriza frente a los dos anteriores por ser algo más de medios tiempos, sin perder de vista el rock ‘n roll arrollador al estilo de los años 50.

El concierto empezó con algo de retraso, ya que serían las once y medida aproximadamente cuando la banda saltó al escenario. Compuesta de cinco piezas, bajo, guitarra, teclado, batería y Jim Jones a la voz y guitarra rítmica, la banda te deja literalmente noqueado a base de presencia, actitud y sobre todo, echarle huevos a esto del rock.

Todo esto que he dicho se deja ver ya en la primera mitad del concierto, centrado en su último álbum, con Where Da Money Go?, Never Let You Go, Catastrophe, Chain Gang o It’s Gotta Be About Me!, mezclado con temas del segundo como Burning Your Horse Down o Killin’ Spree, en el cual se ve a una banda muy entregada, con un Jim Jones muy participativo e interactuando mucho con el público y metiéndose a la gente en el bolsillo, aún cuando la mayoría ya estaba bailando siguiendo las melodías y ritmos que imponía la banda.

Llegaría el momento más calmado del concierto, con 7 Times Around The Sun  y con unos coros que tenían más buena predisposición que calidad, aunque auxiliados por un público muy colaborativo que coreaba el “Am I Dreaming?” que identifica el tema, seguido de los gritos desgarrados de Cement Mixer, y seguir con, Eagle Eyeball, para posteriormente dar paso a la locura con la apisonadora sónica que fue hilar temas a cada cual más movido y disfrutable que el anterior, empezando con Rock ‘n’ Roll Psychosis continuando con otros como Dishonest John, 512, Elemental y High Horse, combinación realmente explosiva para cerrar antes del bis,volviendo y rematando la actuación con Princess & the Frog en lo que sería un magnífico punto y final a un concierto que duró aproximadamente hora y veinte minutos.

Intachable en todo este tiempo la labor y actitud del teclista Henri Herbert y del guitarra Rupert Orton, que consiguieron que por unas horas tuviera ganas de comprarme una chupa de cuero y dejarme el tupé de Loquillo, así como el buen hacer del batería Nick Jones. La verdad, quizá no sea la banda más contundente, los más virtuosos de entre los músicos (siendo buenos), la voz a veces se podía ahogar entre el excesivo (atronador, tres días después aún me pitan los oidos y creo que estoy algo más sordo) volumen de las guitarras y piano, pero a quién le importa todo esto mientras consigan montar un espectáculo como el que hacen, contagiando su energía al respetable.

En fin, chapeau para la banda, y para el público que se acercó un día entre semana a la Sala Stereo de Alicante para disfrutar uno de esos grupos que no se ven todos los días, algo especial que pasó por allí sin recibir toda la atención que en efecto, merecen.

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