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Alcest + Hexvessel + The Fauns en Sala Apolo Barcelona

Por Ross Gallagher 0

El pasado 6 de febrero en la Sala Apolo de Barcelona estuve para cubrir el concierto de estos tres grupos de artistas, merced como siempre de la promotora, en este caso Madless Live! Productions.

A priori, lo que choca al ver la “alineación” es que en principio, parecen grupos sin demasiado en común, una mezcla un tanto heterogénea dirigida por tanto a un público ecléctico que gusta tanto de sonidos folk, como indie-rock como de metal. Una mezcla un poco extraña, que no lo es tanto una vez puestos en harina.

The Fauns eran los primeros en abrir fuego. Vienen con un segundo disco, muy meritorio y con buenos temas, llamado “Lights”. Noise-rock donde la voz es un instrumento más y casi casi lo de menos.

Serían las siete y cuarto, puntuales como un reloj, cuando empieza la intro “Point Zero” y  salen al escenario los cinco integrantes, bajo, dos guitarras, batería y voz. Se les nota que no llevan demasiado tiempo en estas lides, y se muestran, tanto al inicio como durante todo el concierto, bastante tímidos, tanto a la hora de dirigirse al público como a la hora de exteriorizar la música que tocan.

Hace poco leía a William Doyle aka East India Youth, comentar que en todo concierto de música en vivo, con guitarra de por medio, existe cierta impostura, dado el hecho de que en estos caso importa tanto lo que suena como la propia actitud del intérprete a la hora de transmitir. No es sólo la música la que tiene que sonar bien, y sinceramente, creo que no le falta razón. Y precisamente eso es lo que más les penaliza a este quinteto de Bristol.

Porque lo que es la música en sí la verdad es que la tienen, temas como “Let’s Go” o “Seven Hours” tienen fuerza de sobra como para montar un buen espectáculo, pero en manos de esta banda queda deslucida. Y es el pitido que aún conservo en mis oídos el que da fé que no es por falta de volumen, o por una interpretación pobre.

La verdad es que sonar, sonaban bien, salvando algunos fallos puntuales, un acople de sonido, una baqueta volando, cosas de los nervios imagino, o un pedal mal pisado, pero en general aquello sonaba a lo que tenía que sonar. Quizá eché en falta una batería un poco más contundente, que marcara el ritmo y realzara en ciertos momentos puntuales.

Pero bueno, la verdad que los cuarenta y cinco minutos que tocaron fueron amenos, completando un setlist que dio un buen repaso a sus dos discos, de los que yo particularmente no eché nada en falta.

Se retiraron éstos y entraron entonces los fineses Hexvessel. Quinteto por quinteto, pero un cambio radical en ambiente, en actitud, en la música. Se nota que vienen más rodados, tienen más tablas y están más seguros de sí mismos, mucha personalidad incluso en su estilo musical, el cual definen como Forest Folk, liderados por su cantante, el británico Kvhost, y ahí es donde está la “trampa” y el nexo de unión con un grupo como Alcest, ya que el cantante además de este grupo también participa en otros como Code o Dødheimsgard, que son de corte mucho más metalero.

Aunque su estilo y su sonido sea Forest Folk, no esperen encontrar encima del escenario una flauta, interpretada cuando toca con el teclado, o una acústica, aunque las sensaciones oscuras, misteriosas del disco siguen vigentes. Mención aparte para Kimmo Helén, que en una banda compuesta por voz, guitarra, bajo, batería y él mismo, durante la actuación interpretaría con acierto teclado, trompeta, violín y coros, y estoy seguro que de darle una balalaika, también lo hubiera hecho.

Destacar también el vozarrón y la interpretación casi dramática que le da Kvhost a los temas, los cuales siempre evocadores, densos y profundos, te hacen dar una vuelta por misteriosos páramos sonoros en los que brujas y sortilegios cobran vida y pasan a este lado de la realidad durante los tres cuartos de hora que dura el concierto. Además decir que especialmente reseñables son los diez minutos de “His Portal Tomb” y mencionar también haber acabado con una versión, “Woman of Salem” de Yoko Ono. Por si alguien lo quiere, aquí está el setlist.

Pero bueno, turno entonces de Alcest, los cuales salieron a un escenario al que se nota que ya están más que habituados. Tenía especial interés en cómo recibiría el público el disco nuevo, dado el cambio de sonido, y se he de atenerme a la reacción del público, las más aplaudidas fueron “Percees De Lumiere” y “Là Où Naissent Les Couleurs Nouvelles”, que, dentro de su discografía, tienen un corte más agresivo, más metalero.

Además las canciones del último disco parecen no haber calado demasiado, quizá en parte debido a que se ha publicado recientemente, pero tanto “Shelter” como “Voix Serene” fueron recibidos con más tibieza, “Opale” el single con el que abrieron la velada sólo sirvió para ir entrando en calor, y el cierre en el bis con “Délivrance” tampoco desató pasiones.

De las nuevas, la más aceptada fue “L’eveil Des Muses”, aunque sin llegar al nivel de las dos mencionadas arriba. La ejecución, más que correcta, y Neige se dirigió al público en alguna que otra ocasión, recordando que la última vez que iba a pasar por la ciudad condal tuvo que suspender la gira conjunta con Katatonia, y por ello, se sentía muy agradecido de que sus fans estuvieran allí esta vez.

El caso es que, realmente, los momentos más memorables se sucedieron cuando implementaban una marcha más, y aparecían los blastbeat y los gritos guturales, ya que, como grupo de post-rock, aún no están al nivel de los grandes del género, sobre todo en lo referente a emotividad y épica, sí quizá en el preciosismo de sus paisajes sonoros, aunque falte ese “toque” que hace de un concierto de Mogwai, Sigur Rós o GIAA una experiencia marciana, de otro mundo.

En fin, yo por mi parte disfruté mucho de toda la tarde, Alcest me dejó un buen sabor de boca en general sin ser una locura y volví a casa contento, satisfecho, que es de lo que se trata. Setlist aquí.

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