banner WIR

Mutek: Visions 1

Por Ross Gallagher 0

Hace poco tuvimos el placer de asistir a parte del ciclo de actividades que MUTEK llevó a cabo en la ciudad condal. Para el que lo desconozca, es una organización sin fines de lucro, dirigida a difundir y desarrollar la actividad creativa en sonido digital, música y artes visuales, que actualmente tiene lugar en Montreal, México DF y afortunadamente, también en Barcelona.

Estas actividades implican a partes iguales talleres donde enseñan técnicas para crear tu propio sonido digital o instrumentos DIY, charlas sobre el panorama actual de la música, rondas de preguntas, conferencias y por supuesto, actuaciones en directo, entre las cuales destacaban 1024 Architecture, Nils Frahm, Andy Stott, Laurel Halo o Kode9.

Un panorama amplio y interesante para los amantes de la  música que tuvo lugar entre los días 5 y 8 de marzo en diferentes emplazamientos. En mi caso, desgraciadamente y por problemas de agenda laboral, no me fue posible asistir a la mayoría de ciclos, aunque sí conseguí sacar tiempo para asistir a los dos actuaciones de Visions, aunque la verdad es que me hubiera gustado poder colaborar más a fondo con una organización que en lo que pude ver, era exquisita.

La primera actuación de Visions constaba de dos artistas: 1024 Architecture y Nev.Era y Xarlene, y se celebraría el seis de marzo, en la sala de proyecciones del Institute Français de Barcelona.

1024 Architecture es un colectivo francés que se dedica al todo el espectro audivisual, sea este entendido como la creación de exhibiciones o performances, o crear juegos de luces específicos para otros artistas (por ejemplo, el VTLZR de Vitalic). En este caso venían a con su performance Criseparte de una trilogía “Euphorie, Crise, Recession”, en la que los dos performers, François Wunschel y Fernando Favier, toman el lugar de dos empresarios recién despedidos cuyo mundo se va desplomando hasta explotar de manera violenta.

La puesta en escena es sinceramente magistral, a base de sencillas cajas de cartón que aparentan ser mucho más gracias a los ingeniosos juegos de luces, que las dotarán de infinitas formas a lo largo de toda la actuación, mientras que los dos empresarios van poco a poco sumergiéndose en un caos de diatribas económicas sobre bonos y el mercado de valores, a ritmo de música electrónica progresivamente más caótica.

Es preciso señalar que es el valor conjunto de música, actuación y sobre todo, el excelente espectáculo audiovisual, lo que consigue darle un sentido completo a toda la experiencia. Es un triángulo cuya identidad reside precisamente en esos tres lados, y que sin cualquiera de ellos, su existencia es sencillamente absurda.

Es una actuación corta, de aproximadamente unos 20 minutos, intensos y con detalles y matices que nos tuvieron atentos a cada partícula de luz que salía hacia o del escenario, desde el primer momento con el discurso del empresario, hasta el final, ya con todas las cajas por los suelos tras la explosión. No se me ocurre mejor calificativo que “brillante”.

En cuanto a la segunda actuación de Nev.Era & Xarlene, que pudimos ver transcurrida media hora de la performance de 1024 Architecture, hay que aclarar que sencillamente, no juegan en la misma liga, fue otra cosa muy diferente, y por tanto no voy a hacer comparaciones entre ellos.

Cada uno a un lado del escenario, flanqueando un biombo semiovalado cóncavo que serviría de pantalla para las proyecciones caleidoscópicas e hipnóticas que acompañarían la música de “Presión Profunda“, música espectral, como su nombre indica, profunda, pero con un ritmo por momentos bailable, que nos acompañó a lo largo de casi una hora de proyecciones.

Sinceramente, aunque disfruté de la sesión, que discurrió plácidamente, como si se tratase de un sueño con distintos ciclos REM, en los que los paisajes proyectados eran la imagen onírica del momento, me faltó un punto rompedor, transgresor, algo que hiciera salir de la monotonía en la que algunos momentos caía la actuación.

Algo distintivo, ese sonido posteriormente reconocible por sí mismo que te recuerda al momento vivido y que identificas indefectiblemente con el artista en cuestión. Yo no conseguí encontrarlo en esta ocasión y es el mayor “pero” que le puedo poner a una estupenda noche de música.

banner WIR