banner WIR

El lado más heavy del Festival de Música Antigua de Sevilla

Por Jose Eduardo Medina 0

El longevo Festival de Música Antigua de Sevilla prepara su próxima edición decidida a renovar uno de los eventos culturales de mayor recorrido en el territorio nacional. Wild Chain, banda histórica para el movimiento heavy metal local, será la punta de lanza de un proyecto que apuesta por la hibridación del patrimonio musical como forma de mantenerlo vivo, sumando la visión personal de creadores venidos del jazz, el flamenco o la danza contemporánea.

Su nacimiento en los años ochenta venía amparado por un contexto europeo donde el rescate de obras y autores anteriores al siglo XVIII, definición generalista de lo que puede considerarse música antigua, abandona progresivamente los minoritarios círculos académicos para mostrarse al público. El festival ha cumplido a lo largo de sus ediciones con un cometido principal, mantener activa y en continua revisión la tradición musical de la ciudad, destinando la labor a grupos e intérpretes locales sin apartar la vista de los focos dedicados a abordar esta intervención no convencional en el patrimonio desde un punto de vista creativo. Asimilando la filosofía del movimiento como virtud para perdurar, su línea de trabajo ha estimulado arriesgadas intersecciones, llegando a unir piezas medievales con obra contemporánea o el teatro de marionetas y títeres con el suntuoso barroco colonial.

Cartel / 32 FeMÀS
Cartel / 32 FeMÀS

A las puertas de ser inaugurado por Laboratorio 600 y el tenor Pino de Vittorio, en una primera noche dedicada a recorrer los caminos de ida y vuelta permanentes entre lo popular y lo culto a través de canciones y danzas del folclore barroco italiano, se pueden rastrear en el programa huellas alejadas de las convenciones del género clásico. Por su exotismo, aún no siendo novedad la inclusión de referencias procedentes del mundo antiguo, considerando siempre un amplio espectro de fidelidad y verosimilitud, en la cultura rock, con ejemplos desde el black al drone metal, sí resulta sorprendente la llegada de ellas hasta un festival externo al circuito. Utilizando el símil de la rueda de la fortuna — Rota Fortunae — por título, Wild Chain dará su propia visión a los textos del manuscrito Carmina Burana, colección de letras de asunto profano que han conservado hasta nuestros días el retrato mundano de una Baja Edad Media no exenta de placeres, vicios, deseos e injusticias.

En un campo más suave se moverá otra de las suculentas incorporaciones del festival. Hablamos de la participación del pianista Enrico Pieranunzi junto a Vicente Parrilla, músico sevillano experto en recuperar la improvisación para instrumentos históricos, cuyo programa conjunto explorará los puntos de conexión entre dos métodos de alterar la partitura tan distanciados en el tiempo como conectados en sus formas. Del piano de Pieranunzi llegará la vivacidad del jazz, la cadencia de la bossa nova y un universo de variaciones surgidas en la vibrante urbe contemporánea, desde el otro lado, la flauta de pico ejecutará el arte de la glosa, popular juego de habilidad entre los músicos del renacimiento y barroco europeos. Ante ellos, sólo cinco obras no ligadas a un tiempo único ni a una única manera de ser interpretadas, esperan ser insufladas de una nueva vida.

Del río de lo popular, al que alude Enrike Solinís al inicio de sus notas al programa, beben dos montajes que nacen de un nexo común, las raíces de la música tradicional española, tomándola como punto inicial en un proceso creativo de lenguaje contemporáneo. Junto a Euskal Barrokensemble, el grupo del que es director y fundador, Solinís se ha apropiado de El amor brujo, desdibujando la visión romántica dada por Manuel de Falla a las melodías heredadas de la tradición y al flamenco, para hacer caer al oyente en el abismo del tiempo una vez superado el filtro estético del compositor y la época. Ayudados por la voz de la cantaora onubense Rocío Márquez, cuyo trabajo da un giro al género desde la interpretación personal, en línea paralela a la de mujeres como María Rodés o Sílvia Pérez Cruz, intentarán liberar de atrezo esa veta telúrica que emerge desde los ancestros. Acercándose a lo popular desde un filtro mas refinado, el director del festival Fahmi Alqhai ha documentado, junto a su grupo Accademia del Piacere, el desembarco de la cultura española en la corte barroca francesa, pequeño cosmos receptivo a las constantes incursiones de lo exótico, reciclándolo según sus cánones. Las piezas de Luis de Briceño, guitarrista español que alcanzó fama en el París del siglo XVII, se combinarán con versiones dadas por maestros franceses — Lully, Marais, Couperin  — a danzas como la zarabanda, la folía o la chacona, importadas del magma cultural en que se había convertido un imperio diluido entre el viejo y el nuevo continente. La compañía de danza contemporánea Antonio Ruz sumará una acción coreográfica para emular con todos los ingredientes un espectáculo barroco.

Como base de estas ramas divergentes, el próximo FeMÀS queda vertebrado por un tronco dedicado a la polifonía sevillana del siglo XVI, edad de oro para la música en la ciudad desde la cual creadores como Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero o el más desconocido hasta hace unos años Alonso Lobo encabezaron la vanguardia europea de la época. A este último, La Grande Chapelle bajo la direción de Albert Recasens dedicará un programa en exclusiva a su Missa Beata Dei Genitrix, rescate de una obra que no se reducirá a su interpretación durante el festival, planeando su próxima publicación íntegra bajo una línea editorial propia creada con el fin de acercar obras históricas locales aún de escasa repercusión a los músicos sevillanos. Dos pesos pesados del circuito, con dilatada trayectoria tanto discográfica como en directo, completan el cartel. La formación inglesa The Tallis Scholars dirigida por Peter Phillips hará resonar de nuevo la sensual polifonía vocal del profesor de Lobo, Francisco Guerrero, mientras La Pasión según San Juan de Johann Sebastian Bach traída por el Collegium Vocale GentPhilippe Herrewegh cerrará con gravedad una edición con un espectro cromático tan vivo como las vidrieras de su cartel.

Las entradas para todos los conciertos pueden adquirirse a través de la propia web del festival y en el portal de venta Generaltickets. Para las actividades paralelas ubicadas en la Sala Joaquín Turina, la quinta edición de la muestra de instrumentos antiguos ExpoFeMÀS y un ciclo de conferencias, la entrada será libre hasta completar el aforo.

banner WIR