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Entrevista a Cala Vento: Yonquis de la carretera

Por Redacción EER 0

Entrevista a Cala Vento: Yonquis de la carretera

“Que el ritmo no pare, no pare, no, que el ritmo no pare…” Cala Vento llevan metidos, como quien dice dos años, en una furgoneta tocando por aquí y por allá. Dos trabajos sobresalientes como su debut Cala Vento (BCore, 2016) y Fruto Panorama (BCore, 2017) tienen la culpa de que Aleix (guitarra y voz) y Joan (batería y voz) estén en boca de todos. La promesa ha pasado a ser toda una realidad, y su última cita en Madrid en la sala El Sol con un espectacular sold out es un hecho que lo demuestra.

Dos componentes de El Enano Rabioso, por eso de estar en igualdad de condiciones, quedamos con Joan y Aleix 24 horas antes de su cita en la sala madrileña para hablar del pasado, del presente y del futuro prometedor que tienen ante sí.

Queríamos empezar por preguntaros por un tema algo espinoso y del que quizás no os queráis pronunciar, pero siendo de Cataluña y con todo lo que acaba de pasar este fin de semana. No sé, ¿cómo veis todo? ¿Os toca la fibra?

Joan: (mira a Aleix) Sí, yo creo que podemos decir cuatro cosas.

Por ejemplo a Serrat se le ha dado mucha caña por dar su versión y no sé si hay cierto miedo o respeto a decir una opinión por el qué dirán los que piensen distinto a mí.

Joan: Bueno, no sé. Yo creo que son opiniones personales y no tanto políticas, y es realmente lo que me apetece decir. Después de lo que pasó todo el día del referéndum yo llegué a casa súper contento, no tanto por haber votado, sino por el ambiente que había en mi pueblo, que es donde estaba. Me encontré con gente que hacía muchos años que no veía, mi madre, mi abuela… todo el pueblo estaba de fiesta, que si jugando a las cartas, contentos y tal, y llegas a casa y ves lo de la violencia, que sí, que habían ido llegando cosas por el móvil pero claro, no me imaginaba que era esto. Me sentí muy mal.

¿Hubo problemas en tu pueblo?

Joan: No, pero había como veinte personas votando y aparecieron como treinta guardias civiles para dar miedo. Lo que me pone muy triste es ver como el Gobierno de España no dice la verdad y habla de una Cataluña separada y enfrentada y eso es mentira, porque ahí estábamos votando que sí o que no sin problema. Y eso es lo que me conmociona, que la gente se una tanto y esté contenta y feliz, y después se comente al resto de España a través de unos medios de comunicación comprados, o como lo quieras decir, que todo esto no fue así, que estábamos jodiendo la cosa.
Aleix: En Figueres, donde vivo, había creo que seis o siete colegios electorales y toda esa sensación de comunión de la que habla Joan fue diferente. En mi barrio había unas 800 personas censadas y solo votaron 270, así que tampoco fuimos tantos. Por ejemplo, en el pueblo de Joan son unos 12.000 habitantes y votaron 11.000 o más. Mi vivencia fue un poco diferente. Yo pasé más miedo que él, seguramente, porque yo veía vídeos, nos avisaban que venía la policía, en la tele del colegio electoral ya veíamos de qué iba la cosa y estábamos algo asustados. Pero al final decidimos seguir ahí, luego falló el programa informático. Fue algo caótico. La gente tenía ganas de votar pero no podía y, bueno, fue todo un desastre. Pero a mí lo que me ha afectado ha sido llegar a Madrid, después de estos dos días que han pasado y de ver las reacciones del gobierno y del resto de partidos políticos españoles, de la prensa y ayer del Rey, y estaba aquí sin haber interactuado con nadie de fuera de Cataluña y la primera persona fue José Luis Casado de M21 Radio, y hasta que no terminamos la entrevista y le di un abrazo no me he quedado tranquilo.

¿De que os pudiera pasar algo?

Aleix: Exacto. No sé, ha sido una sensación rara. A ver, siempre hablamos entre nosotros en catalán y que nos pudiera pasar algo porque la gente nos escuchara.
Joan: No sé, imagino que lo que llega a la gente que no está muy informada es que no ha habido violencia y tal, y a nosotros claro nos llegará lo que nos llega y si a nosotros nos llega un discurso de personas desmintiendo lo que ha pasado pues te quedas a cuadros.

No, pero aquí ha habido bastante conciencia. Vamos, yo estuve en la manifestación y a mí me dieron.

Aleix: Sí, sabemos que hubo una manifestación y esto te tranquiliza, pero Madrid es tan grande que…
Joan: A mí lo que me sabe realmente mal es que después de todo lo que ha pasado en Cataluña, que ha sido algo muy potente, tanto los medios como el gobierno intentan caparlo como sea. Esto te deja una sensación de impotencia muy grande.
Aleix: Se dice también que la culpa es de los políticos cuando no es así, ya que hemos sido las personas las que después de muchos años de manifestarnos hemos llevado a los políticos a provocar esto, y ahora se los pone de responsables cuando en realidad no lo son, son víctimas en parte. Por lo menos en Cataluña se vive así.
Joan: Invitamos a toda la gente que piense que estamos separados y que vivimos enfrentados a que se venga un fin de semana y vea que el ambiente es súper familiar. Yo nunca había visto tanta gente unida.

“Somos unos yonquis de la carretera y de las salas”

Nos interesaba saber por el hecho de que con temas espinosos hay gente que prefiere no mojarse por lo que pueda pasar.

Aleix: Ya. La verdad que este tema es algo que nos ha preocupado muchísimo antes de que pasara. Yo ya le había comentado a Joan: “oye, vamos a tocar el día 5 a Madrid y no sabemos qué pasará el 1 de octubre, y creo que vamos a tener que mojarnos y decir algo el día del concierto”. Y bueno, pasó lo que pasó y llevamos días pensando en cómo gestionarlo, cómo enfocarlo, encima teníamos entrevistas y teníamos miedo a que la gente nos preguntara y no saber cómo reaccionar. Porque somos personas a las que nos cuesta explicarnos. Por eso hacemos música, para intentar explicarnos de otra manera. En la primera entrevista que hemos dado nos han preguntado si queríamos hablar del tema y hemos dicho que mejor no…
Joan: Ya, pero ahora viniendo hemos dicho que nos apetecía hablar un poco de esto.

Bueno, vamos al disco. Salió a principios de este año y la verdad es que no habéis parado. ¿Cómo estáis? ¿Cansados ya?

Joan: Que va. Somos unos yonquis de la carretera y de las salas. A ver, nosotros cuando hicimos el grupo lo que queríamos era tocar cuanto más mejor, donde fuera y como fuera, y claro, cuando llega el momento en el que no eres tú el que quiere tocar sino que es la gente la que te quiere ver, aún se multiplica mucho más esto porque claro, puedes tocar, la gente quiere que vayas a su festival o sala y eso es súper guay porque puedes seguir tocando. Nosotros empezamos a montar la gira en enero, nos dieron los siete conciertos de Girando por Salas y con esos siete al final cerramos treinta y cinco. Hemos seguido así hasta ahora, que ya en diciembre pararemos y creo que después no tocaremos mucho porque este año vamos a hacer casi noventa bolos y claro, necesitamos un parón para no cansar a la peña (risas).

Claro, porque os queríamos preguntar por eso, después de las fechas anunciadas para diciembre qué planes teníais.

Joan: Hay algún bolo en enero en Segovia creo, en febrero en Bilbao, pero serán cosas muy puntuales, no haremos una gira extensa. También sacaremos algo, no un disco porque no lo tenemos hecho, pero algo queremos sacar.

“Lo bueno de ser dos es que no tenemos grupo de Whatsapp”

Cuando sacasteis este Fruto Panorama casi aún estabais con la gira del primero. ¿Os sobraban las canciones para sacar un disco tan rápido?

Joan: A ver, cuando grabamos el primer disco pasaron bastante meses hasta que finalmente se publicó, y cuando se publicó ya teníamos bastantes cosas para otro disco. Creo que fue en enero cuando salió el primero y ya ahí teníamos cosas y en abril dijimos de meternos y grabar este nuevo.
Aleix: Sí, empezamos a plantear la idea de hacer otro disco y se lo dijimos a Eric Fuentes. Él lo vio bien y ya está, para adelante. Por eso han salido tan seguidos.

Cala Vento en la Gran Vía por Ignacio Sánchez-Suárez

Pero ahora no tenéis temas como un tercero, ¿no?

Joan: No.
Aleix: Ahora nos hemos sincronizado con los tempos habituales de la industria.
Joan: Componer, girar y grabar.

¿Escribís los dos las canciones?

Joan: Sí.

¿A medias, o cada uno tiene sus canciones?

Joan: Yo creo que a medias, porque yo también toco la guitarra y hay veces en las que saco una idea y él la pilla, a veces la transforma, saca la letra…
Aleix: Este disco sí que lo hemos escrito más a la par que el primero.
Joan: Ha sido más un trabajo de estar en el local de ensayo haciendo los temas juntos y escuchando, grabando las demos, modificando cosas, haciendo las letras juntos.

Lo que podemos notar en Fruto Panorama es una producción más limpia y un sonido más potente. ¿Qué grado de culpa tienen en esto tanto Eric como Santi García?

Joan: Bueno, yo creo que la culpa del sonido así en general es de Santi, porque dijo que le apetecía grabar todo con nosotros en Cal Pau, una masía que tiene y donde se aprovecha la rever natural, y después del primero que lo grabamos en un estudio de Barcelona pero lo mezcló él, ahora le apetecía hacer todo el proceso y estuvimos casi una semana allí.
Aleix: Digamos que el sonido final de la mezcla, por decirlo de algún modo, ya estaba planteado desde el inicio de la grabación, no como en el primer disco que fue primero una cosa y después la otra, y es por eso por lo que el disco suena más grande y un poco más agresivo.

De nuevo está Eric Fuentes con vosotros. ¿Podemos decir que es el tercer Cala Vento?

Joan: Si tuviéramos que elegir una persona como el tercero de la banda sería él, por supuesto. Nos descubrió al principio y siempre está ahí para pedirle consejos. Sí que es verdad que la relación más familiar y directa la tenemos con nuestro mánager con el que hablamos cada día, a veces se viene en la furgo con nosotros y nos da buenos consejos, pero con Eric es otra relación, no sé… como de amigo.

¿Y no habéis pensado en meter a alguien más en el grupo y ser tres?

Aleix: Cuando se nos acaben las ideas a los dos, pero por el momento sería añadir una complicación, no una ventaja. De momento lo vemos así porque tenemos tanta comodidad siendo dos y como en lo musical no lo echamos de menos. Pero si vemos que para el tercer disco hacemos lo mismo y resulta todo cansino y nos aburre lo que hacemos a lo mejor podemos pensar en añadir otro instrumento a ver qué es lo que pasa.
Joan: Una trompeta, un arpa…
Aleix: En realidad el otro día quedamos con Eric y cuando le enseñamos las ideas nuevas que teníamos nos dijo de quitar instrumentos. Le quitó los platos de la batería a Joan y le dijo de tocar sin ellos, o sea, menos elementos aún. Nos quedamos pensando “qué está diciendo el tío este” (risas).

¿Qué es lo bueno y lo malo de ser un dúo?

Aleix: Lo bueno todo.
Joan: Sí, lo bueno es que es súper cómodo el ir de gira, los gastos son muy pocos, la comodidad de llamarle directamente a él para preguntar si puede ensayar… No hay que llamar a nadie más.
Aleix: No tenemos grupo de Whatsapp.
Joan: A ver, si se puede decir inconveniente o cosa mala es la toma de decisiones por si uno piensa justo lo contrario al otro es más movida.
Aleix: Hay que convencerse. Buscar un tercero que haga de mediador.
Joan: Pero lo más común es intentar convencer al otro durante horas y horas con…
Aleix: Argumentos (risas)

“Para el 2018 la idea era concentrarnos para hacer canciones y si podemos girar fuera hacerlo”

¿Cómo es trabajar con Santi García? ¿Qué tiene para que tantos grupos vayan con él?

Aleix: Bueno, es uno de los productores españoles más emblemáticos ahora mismo.

Hay como un paralelismo con Paco Loco, otro grande, al que suelen recurrir los grupos del sur.

Aleix: Mira Viva Belgrado que son de Córdoba y han grabado con Santi.

Cierto.

Joan: Se respetan mucho y tienen un rollo parecido.
Aleix: Bueno, Paco creo que es más “loco” y Santi la patada en la cara en su sonido.
Joan: Es más de chicha. Si quieres que un disco pete fuerte Santi García es tu hombre.
Aleix: Los dos son como muy campechanos, aunque no hemos tenido el placer de conocer a Paco, esa es la imagen que transmite. A Santi le gusta la música, estar en el estudio…
Joan: Comer bien.
Aleix: Tranquilamente… Es un poco ese rollo. Lo que pasa es que la experiencia que tuvimos con Santi no fue la habitual porque trajo a sus dos hijos pequeños al estudio y fue algo caótico. Su presencia en el estudio era algo más intermitente. Sí es verdad que lo dejó todo preparado para grabar, pero bueno, después a la hora de darle al “rec”, corta, pegar y todo esto tenía a Borja que es su mano derecha y cantante de Please Wait, y también estaba el hermano de Santi, Víctor, que se dedica a la masterización. Y bueno, con ese dream team estuvimos ahí.

¿Os quedabais allí todo el tiempo?

Aleix: No, eso es así cuando él propone a las bandas ir a Cal Pau, pero él en Ultramarinos no tiene alojamiento. Sí que es verdad que hay bandas como Exquirla, que grabaron hace poco con él, se quedaron dos semanas en el pueblo, en Sant Feliu de Guíxols, en un apartamento digo yo, o La M.O.D.A.
Joan: En Cal Pau sí que hay alojamiento, comida, rollo campamento. Yo creo que eso ayuda a la grabación, a la concentración de levantarte, ducharte y saber que estás ahí grabando.

Volviendo al ritmo de trabajo vuestro. Habéis publicado cosas en los últimos años pero para el 2018 no tenéis nada fijado aún.

Joan: Disco no sabemos. La verdad es que cuando tengamos las ideas y las canciones nos pondremos a trabajarlas y a decidir algo, pero la idea del año que viene era concentrarnos para hacer canciones y si podemos girar fuera hacerlo, algún concierto suelto por aquí, pero lo que no vamos a hacer es lo de este año con tantos conciertos.
Aleix: Que al final la gente no vendrá. Dirá “estos pesados que los he visto quince veces”. (risas)

Ya, porque este va a ser vuestro tercer concierto este año en Madrid, ¿no?

Aleix: No, el cuarto, porque dimos también uno sorpresa con motivo del Ebrovisión. La verdad que son bastantes, no es lo habitual.

conciertos de Cala Vento
Cala Vento en su anterior entrevista con nosotros por Ignacio Sánchez-Suárez

Cuando hablamos hace algo más de un año estabais empezando a dar guerra. Habéis pasado de tocar en salas pequeñas a mayores y en festivales importantes. ¿Cómo se digiere todo esto?

Joan: Pues no sé, yo creo que te vas dando cuenta poco a poco.

No habéis llegado al punto aún de que os paren por la calle.

Joan: (risas) No, eso solo pasa en las películas. Nos lo habían prometido y nos lo decían cuando dijimos que íbamos a tener un grupo de rock, pero nada. Lo que sí es verdad que la gente viene a los conciertos y eso es muy heavy. Que vengan, se sepan las canciones y las canten.
Aleix: La última vez que estuvimos en Madrid (sin contar con el concierto sorpresa del Ebrovisión ni su paso por el festival Tomavistas) fue nuestro primer sold-out en el Wurli y fue uno de los conciertos más especiales que hemos tenido porque se escuchaba más a la gente cantar que lo que estábamos cantando nosotros, y a ver mañana porque hemos mirado hace un rato y solo quedaban seis entradas, así que…
Joan: Que pasen estas cosas nos sigue flipando y extrañando. También cuando tocamos casi los primeros en el Tomavistas y estaba petado de gente. Todo esto se agradece y te das cuenta de que realmente hay gente a la que le gusta tu música y viene a verte, y eso es guay.

“Estamos sobreviviendo de la música, pero hemos vuelto a vivir con los padres”

Además hace poco pusisteis por Facebook que se había agotado la edición en vinilo de Fruto Panorama y que salía otra tirada.

Aleix: Esto sí que es loco porque ahora mismo nadie vende discos, solo lo mainstream, ¿no?
Joan: Sí, pero también es verdad que haciendo tantos conciertos llegas a sitios donde la gente compra. A lo mejor no van a la tienda a comprarlo pero te ven tocar, les gusta lo que haces y lo compran. Además 15 pavos por un vinilo o 10 por un CD tampoco es tanto, y además cuando has pagado una entrada de 5 u 8 pavos para ver un bolo. Lo que no puedes pretender es vender discos si no giras, eso está clarísimo.
Aleix: Antes estábamos en la Fnac mirando y de 20 euros pocos vinilos bajan.

Si tuvierais que elegir entre un festival masivo, rollo Primavera Sound, u otro más pequeño y cercano, ¿con cuál os quedaríais?

Joan: Como preferir preferimos la sala.
Aleix: Lo de mañana.
Joan: Pero sí que es verdad que los festivales son otro rollo completamente, otras sensaciones desde el escenario: estas muy lejos de la gente, pero a la vez hay mucha; hay muchos vatios, todo es a lo grande. Lo malo es que en los festivales tienes que montar y recoger en un segundo, mientras que en las salas vas a tu ritmo.
Aleix: También la sintonía que se genera entre las bandas y el público. Cuanto más grande sea el escenario y más lejos estés de la gente más difícil es que se genere una relación fuerte. Esto sí que lo hemos visto en bandas que tienen canciones enormes como Los Planetas, donde se genera una conexión muy guay y fuerte con el público, y eso que solo están tocando, no están haciendo ningún espectáculo audiovisual importante, están ellos en plan muermo pero la gente conecta porque sus canciones son muy especiales.
Joan: También está el tema de que en un festival hay muchas bandas con las que puedes relacionarte y te lo pasas guay, conoces a gente, te vas de fiesta… (risas)
Aleix: Al final si tuviéramos que escoger nos quedaríamos con las salas.
Joan: Ya, lo que pasa es que tampoco hemos tocado en tantos festivales grandes. Tocamos en el Primavera pero fuera del Fórum, pero es que no hemos hecho ni FIB, ni Low, ni BBK…
Aleix: Hemos estado en Cruïlla, VdelValarés, Ebrovisión…

Y tocasteis en el B-Side.

Joan: Sí, y creo que es el escenario más grande donde hemos tocado.
Aleix: No, creo que fue el de Santiago. Bueno, ahí ahí.

Había poca gente pero estaba entregada.

Joan: Eso sí. Pero lo del B-Side fue curioso, porque diez minutos antes de tocar estábamos hablando si era un sitio adecuado para nosotros, de si deberíamos estar tocando en un escenario tan grande y a esa hora, pero cuando salimos y vimos a ¿100 o 200 personas? pero dándolo todo fue como “sí, tío, para la gente que ha venido tenemos que estar aquí”. Y moló.

El año pasado ya estuvisteis en la primera edición del Monkey Week de Sevilla y este año repetís.

Aleix: Sí, pero es que este es otro festival, es otro rollo, otra movida, la verdad.
Joan: La verdad es que es muy guay y cuando fuimos la primera vez dijimos de repetir este año aunque fuera sin tocar.

¿Vais a ser los Shellac del Monkey?

Joan (se ríe): No, pero la verdad es que es muy divertido y te encuentras con un montón de bandas jóvenes que están súper motivadas, que eso es súper importante, y van a todos los conciertos, y eso… es guay, con ese rollo así pequeño, aunque haya luego un escenario grande pero como si no estuviera. Vas a la Alameda, a los bares…
Aleix: Lo bueno del Monkey en Sevilla es que hay muchas salas de conciertos, y lo que no son salas son sitios con mucha personalidad, como el sitio donde tocamos el año pasado…
Joan: Sí, parecía un puticlub…

¿La Holyday?

Aleix: Sí, ahí.

Hace años era una discoteca para abuelos.

Aleix: Sonaba como el culo, pero el sitio era muy chulo.
Joan: La verdad que el Monkey está muy bien montado y hay muy buen ambiente.
Aleix: Lo mejor es que tú miras el cartel y como mucho conoces dos o tres bandas y hay 60 o 70. Estos son los festivales que nos gustan.

Y ya para terminar, ¿se puede vivir de la música?

Joan: Pues nosotros ahora estamos sobreviviendo de la música, pero hemos vuelto a vivir con los padres. De todos modos a mí me merece la pena hacer esto…
Aleix: Ya, a ti porque tienes como tu piso dentro de la casa (risas).
Joan: Sobrevivo de lo que me gusta y estoy en un momento muy dulce y yo qué sé… Hace nada contábamos en otra entrevista que vivir de la música lo teníamos a años luz y mira, después de tres meses estamos viviendo de la música. Hemos dado un pasito más y a ver cuánto dura.
Aleix: Lo que ocurre es que tenemos en el horizonte la perspectiva de que no vamos a tocar mucho al menos la primera mitad del año que viene, entonces… A ver, yo ahora he encontrado un curro de solo lunes y martes, y bueno, como dice él, estamos empezando a ganar dinero con esto, que antes suponía un agujero donde metíamos dinero que si comprando este instrumento, esto otro, haciendo el mantenimiento, la gasolina para tocar… Todo eran gastos. Y ahora tenemos gastos pero los podemos pagar con lo que ganamos tocando y encima nos queda algo como para sentir que el trabajo que estamos haciendo, ya que nos lo tomamos esto muy en serio, recompensa de alguna manera.
Joan: Recuerdo cuando fuimos a Estados Unidos a tocar creo que palmamos como 1.500 euros cada uno de nuestro bolsillo. Fue como “bueno, a ver si algún día…” pero sin arrepentirnos de haberlo hecho. Queríamos hacerlo y lo hicimos. Había estado currando todo el verano para gastarlo en eso.

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