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Entrevista a Terrier: La música como diversión

Por Ana Rguez. Borrego 0

entrevista a Terrier

Si pensamos en esa afirmación es inevitable no mencionar a Terrier. Este cuarteto madrileño tiene una energía contagiosa. Da igual que sea escuchando cualquiera de sus discos o viéndolos en directo, compartiendo con el público algo más que sus canciones. Son sus ganas de divertirse, que si las perdieran, probablemente perderían sentido: al fin y al cabo, artistas atormentados son unos cuantos pero que realmente sepan transmitir ese buen humor no tantos.

A finales del pasado año publicaron su tercer larga duración, Algo Para Romper (Sonido Muchacho, 2018). Un disco que afianza su estilo: evoluciona sobre el sonido que les caracteriza (sus voces, su electricidad…) pero sin perder su esencia (esa divertida acidez). Tuvimos la oportunidad de charlar con Enrique Gutiérrez, “Don Matías”, su batería, para saber más sobre cómo la ironía bien entendida y la diversión no están reñidas.

Repasando las fechas de los discos anteriores, fueron en 2012, 2014, 2016… es decir, que ya tocaba en 2018.

Sí, sí. Este cálculo nos lo hizo Julio Ruiz. Hemos sacado un disco cada 2,3 años. Pero bueno, al final tocaba, porque apetecía, y también porque queríamos hacerlo en un determinado momento pero la vida hace que no sea así. Pero vamos, ni tan mal: llevamos buena media.

Teniendo en cuenta los trabajos y diferentes cuestiones vitales, ¿cómo es el proceso de creación? ¿Hay una cabeza pensante? ¿Es entre todos?

Todos en el local, en realidad. La movida es que muchas veces alguien viene ya con una idea. Tenemos gustos diferentes pero coincidimos en muchos. Siempre hay algo que nos mola. Las cabezas inquietas son David y Lili. Siempre vienen con ideíllas y a partir de ahí empezamos a hacerlo todo en el local. Por ejemplo, David, muchas veces, puede llegar con un riff o con algo sobre lo que trabajar. Y también gracias a las grabaciones del móvil, vamos haciendo cachos, uniendo, alguna vez igual partimos de una letra… pero esta vez creo que ha sido de las menos. Vamos montando los temas a medida que los tocamos en el local. Y ya luego se reparten estos las letras y demás.

Es decir, que se parte más bien de la música. Porque la inspiración de las letras, ¿de dónde surge?

Eso ya viene después. Cuando ya tenemos los temas más o menos cerrados y que todo encaja, pues vamos con las letras. Yo no escribo las letras, yo soy un zoquete. Los que escriben las letras son el resto, los otros tres. Una de dos: o ya cada uno por gusto saca una letra a una determinada canción, o si vamos viendo que llega el momento de grabar y va quedando algo por rematar, entonces se reparten una para Manoli, una para Lili, otra para David… Luego, cuando ya estás en grabación, siempre hay algún último retoque. Ahí sí que alguna vez yo meto una o dos frases en los discos: yo soy corrector de sinónimos. Pero en realidad, las letras las hacen ellos tres.

Escuchando el disco con más atención, la verdad es que se observa que sois muy ácidos en las letras.

Sí. Yo creo que desde el principio es un poco la seña de la identidad. Igual cuando estamos haciendo la canción, alguno de los tres se suelta a corear algo, una frase que les viene a la cabeza, y creo que así salió un poco «La Constitución». Y ahí ya le buscas las vueltas, a la idea y al tono del disco: ácido, de crítica, pero sin caer en los chabacano.

Pero choca. Porque las canciones tienden a sonar alegres así que tiende a chocar el mensaje.

Claro, eso es así desde el principio, por donde ha tirado la cosa, porque siempre hemos querido hacer música no precisamente pop pero sí con un punto alegre, festivo… pero las letras tienden al humor negro. Por ejemplo, en el primer disco estaba “Vedette”, que hablaba de una mujer que era vedette y le faltaba una pierna.

Precisamente con “La Constitución” es muy chocante porque comienza diciendo lo de «dame algo para romper una vida, un sueño…» y cuando lo relacionas con el estribillo…

Claro, es una coña. Nos gustaba mucho como estribillo lo de «viva la constitución» pero nos cuidamos mucho de decirlo con toda la ironía, de estar a gusto con ella pero con ese matiz.

También teníamos cierto miedo de que la peña no lo entendiese. Pero parece que está bastante claro. Aunque bueno, al principio chocaba un poco…

A mí me preocupa un poco, porque hay grupos, canciones, que me gustaría que tuviesen más relevancia, pero no sé si es mejor así, dado el cómo se interpreta el humor y la ironía a día de hoy. Malinterpretar algo es tan libre.

Nuestro top será el día que VOX la coja y la ponga en un mitin pensando que… bueno, quizás ellos no pero Ciudadanos o algunos de estos y metieran una gamba buenísima y nosotros nos haríamos famosos, espero. Pero tampoco es esa la idea.

Me pasa siempre con El Pardo, que cuando dijeron que se daban un tiempo, casi sentí un poco de alivio porque no tengo muy claro que algunas de sus críticas se fueran a entender.

También es que estamos viviendo unos tiempos un poco raros en cuanto a eso. Parece ser que la capacidad del lector y la de ironía ha caído en picado.

Pasando a otros temas, me da la sensación de que habéis chocado con gente demasiado guay, porque entre “Vegana (Entre Semana)” y “Estupendo”…

No tanto. Justamente “Vegana (Entre Semana)”, que parece que habla de algo muy global, vino porque durante un tiempo Lili fue vegana entre semana. Vio el documental de Cowspirancy, con toda la paranoia de los animales. A todos nos gustan mucho los animales así que en cierto modo hemos generado una mayor sensibilidad al respecto, de comer carne y todo esto. Intentó poner su granito su arena en el mundo, siendo vegana entre semana. ¿Eso qué generaba? Pues que en los fines de semana se pegaba atracones y al final estás luchando contra una cosa y no consigues ayudar. De ahí partió la canción.

Y “Estupendo”… pues es sobre las redes sociales: el tópico, los selfies, todo es guay, pero en realidad tu vida no lo es tanto. Es el rollo de vender, no sólo como personas sino también el rollo de que tienes que estar guay, la idea general de «estupendo todo».

Volviendo al sonido, se aprecia que hay como un desarrollo mayor de sintetizadores.

Sí, hay más remastering con respecto a La Plaga. Seguimos la misma línea de todo pero han bajado las guitarras y han subido los teclados. Quizás demasiado a veces, pero a muerte con los teclados.

Eso sí, en la evolución, lo de cantar todos, eso no lo cambiáis.

Sí, seguimos todos de golpe. Ahora quizás hemos dejado más huecos musicales pero también porque lo pide. No es algo pretendido, sale en el local. Por ejemplo, “Oro Marfil” es un tetris: son muchas cosas unidas y parece una canción progresiva. Nos gustaba mogollón el tema y fue a base de unir ideas.

Realmente suele ser así. Hemos descargado un poco el cantar pero no ha sido pretendido.

De todas formas, es un poco vuestra seña de identidad.

Lo que digo es que quizás en la canción hay más espacios sin voz. Pero cuando cantan, siempre es a dos o a tres. Sólo las lentas las canta Lili ella sola, pero porque es la que sabe.

Tengo la sensación de que os lo pasáis muy bien tocando, de que os divertís con el grupo, así que si dejarais de hacerlo, ¿Terrier perdería sentido?

Sí, y todo. Como dice David, «si nos tuviéramos que dedicar a esto, si esto fuera nuestra única manera de comer, nos lo tendríamos que tomar en serio, en serio de verdad». Habría que tomárselo más en serio y eso mataría un poco la diversión, que es por lo que estamos aquí. Somos una generación que sabemos que no nos vamos a ganar la vida con la música. Por eso queremos pasárnoslo lo mejor, al máximo.

Para 2019, ¿qué planes tenéis?

Pues tocar 😀 Esto empieza a moverse a principios de año, en enero. Esperamos que haya fechas y fiestecillas divertidas. Pero de momento no tenemos todavía ni la fecha de presentación en Madrid.

Claro, porque lo del GetMAD…

Claro, eso no fue la presentación. De hecho, estaba cerrado de antes de sacar el disco y se dieron así las fechas. El rollo es que queremos hacerlo en la Sol, pero por fechas y demás casi parece que va a ser el final de gira 😉

Es que la Sol últimamente está muy complicado.

Siempre ha sido así. Es verdad que la Sol te da más caché, que es más guay. Mola mucho tocar ahí, porque es muy cómoda. Como músico, tocas muy cómodo y como público lo ves muy cómodo.

Pero bueno, la movida es que tenemos que esperar y entonces haremos la presentación, con todos los temas del disco, nos los sabremos bien, habremos ensayado…

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Fotografía de Sergio Albert

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