Crónica del concierto de Berri Txarrak en Madrid (Wizink Center)

Por Lobo López 0

Berri Txarrak dicen adiós tras 25 años actividad. Gorka Urbizu –fundador y único miembro original de la banda en activo- anunciaba un parón indefinido del grupo por la sencilla necesidad parar y tomar distancia: “así de simple, así de complicado”.

Este pasado sábado 9 de noviembre tocaba despedirse de Madrid, y tras agotar todas las entradas puestas a la venta, se habilitó la zona de gradas para ampliar el aforo. Y es que la sensación que se vivía antes de empezar el concierto era de gran expectación, pero también agridulce, como luego se encargo de señalar el propio Gorka.

Galería del concierto de Berri Txarrak en el Wizink Center
Berri Txarrak por Iram Martínez

Una vez Pasajero terminó su set, corto pero directo, habiendo agradecido a Berri Txarrak la oportunidad, subieron al escenario Gorka Urbizu, David Gonzalez y Galder Izagirre ya con la pista del Wizink al completo y sin mediar palabra abrieron fuego con “Gelaneuria”, esa pieza que cerraba su quinto álbum de estudio, el primero como trío Jaio.Musika.Hil. Pronto nos dimos cuenta los que allí nos habíamos congregado que el músculo de Berri Txarrak seguía en plena forma, un sonido cargado de fuerza y potencia que nos hacía dudar de las personas que habían sobre el escenario.

A asta le siguieron “Ez dut nahi”, “Jaio. Musika. Hill” que nos dejaron sin aliento, un arranque de concierto directo que encendía a un público dispuesto a entregarse totalmente a la banda. Y sin dejarnos recobrar ese aliento siguieron con la potente “Izena, izana, ezina” de su albúm Libre©, la reconocible “Denak ez du balio”, en la que el bajista David González hizo del cantante de Rise Against Tim McIlrath a los coros en inglés, “Spoiler” muy bien recibida, pasando por cortes de la talla de “Stereo”, “Libre” o “Irala”.

Todo sonaba a la perfección en la maquinaria bien engrasada de Berri con cientos de vascos y vascas que vinieron a la capital a apoyar a una de las bandas más carismáticas y queridas del panorama punk/rock. Entre tanta emoción desbordada llegarían temas de la envergadura de “Zirkua” y “Biziraun” con Gorka dando las gracias al respetable en una noche mágica. Pero aún quedaban bastantes sorpresas con una recta final que se alargó hasta llegar a casi las tres horas de concierto.

Galería del concierto de Berri Txarrak en el Wizink Center
Berri Txarrak por Iram Martínez

Pocas palabras entre canción y canción, dando la importancia a lo que realmente la tenía, el legado musical de la banda y con “Oreka” el pabellón terminó de venirse abajo al sumar los coros de todos los que estábamos allí en ese medley que incorporaba “Toro” de El Columpio asesino. Y sí, allí bailamos todos y hubiéramos bailado toda la noche de la mano de Gorka y los suyos. Con las emociones a flor de piel llegó “Poligrafo Bakarra” para hacernos caer en un bis por el que desfilaron joyas como “Denak ez du balio”, “Maravillas”, la genial “Ikusi arte” que hizo que el público enloqueciéramos de nuevo mientras gritábamos “Solo el pueblo salva al pueblo”, un lema que venía pintado para lo que nos esperaba al día siguiente.

Gorka aprovechaba para hablar de sus experiencias al frente de la banda, recordando las muchas salas que les han acogido durante estos años en Madrid como Jimmy Jazz, Ritmo y Compás, para hacer hincapié en una trayectoria ejemplar. Con todo público desarmado comenzaba una recta final con “Ikasten”, “Katedral bat” y “Oihu” que cerraba algo que se intuía no como un simple concierto, si no una experiencia vital a recordar.

BERRI TXARRAK son por derecho propio una leyenda del rock, por eso Madrid les dedicó un merecido y cariñoso aplauso de despedida lleno de respeto y admiración. Eskerrik asko.

Galería del concierto de Berri Txarrak en el Wizink Center