Entrevista a Nada Surf: La positividad es romántica

Por María José Bernáldez 0

Entrevista a Nada Surf

Hoy se publica Never Not Together.

Matthew Caws y Daniel Lorca nos reciben una soleada tarde del frío invierno madrileño justo antes de comenzar una mini gira en Estados Unidos que servirá para poner a prueba su nuevo disco, Never Not Together, que sale hoy a la venta. Aprovechamos que llevaban pocos días de promoción para intentar sacarles todo lo posible y, haciendo gala de una enorme amabilidad, esto fue lo que nos contaron.

Entrevista a Nada Surf

¿Qué tiene que decir Nada Surf en 2020?

Matthew Caws: (Se lo piensa)

Daniel Lorca: PREPARAOS.

MC: Buena pregunta. En realidad no me gusta hablar de las canciones, pero a veces no me queda otra, no quiero que parezca que quiero darle misterio al asunto. Nuestras canciones hablan más de generalidades y no de aspectos particulares. Aunque haya canciones como ‘Just Wait‘, que va de eso, pero desde fuera, una persona mayor hablando con una más joven.

Viendo cómo ahora la música también es una manera de activismo político, vuestro mensaje como grupo está bastante claro: una manera optimista de afrontar los problemas del mundo. ¿Cómo se refleja esto en las canciones de este disco?

MC: No hace mucho hablaba con alguien sobre la música gótica. Me gusta parte de la música gótica y de esa estética pero la parte con la que no consigo conectar es que, a pesar de que el lado oscuro de las cosas me resulta interesante, no lo encuentro romántico. Hay gente romántica y puede haber romance, pero no hay nada que me apetezca alabar de esa negatividad. Sin embargo, la positividad me parece muy romántica. Me interesa bastante, aunque no sé si las canciones lo reflejan, la conquista de tu propio mundo interior: mapearlo, averiguar dónde están los caminos problemáticos, confrontarlos, tratar de ser valiente o de fingir esa valentía para conseguir llegar a tu propia paz, sea la que sea. Eso sí que me interesa.

¿Podría este disco en particular ser usado como un arma en ese sentido?

MC: Por supuesto, contra tus propios demonios internos.

DL: No es sólo un reflejo de lo que queremos decir a la gente, también es mirarse en el espejo y tener la esperanza de ser lo suficientemente valiente para hacer cosas.

MC: Tu política interior afecta a tu política exterior porque cuando estás incómodo contigo mismo o tienes problemas que no has solucionado, puedes acumular mucha ira, que te convierte en alguien manipulable y leña para el fuego. Así que, en realidad, es bueno para el mundo que te descubras a ti mismo.

DL: De hecho yo, que soy como una olla express, he aprendido de Matthew, que tiene la paciencia de un monje.

¿Qué ha cambiado en la manera de escribir las canciones desde High/Low (su primer disco, editado en 1996) hasta este Never Not Together?

M.C.: Creo que he ampliado el espectro. Puedes elegir las melodías que tocas, pero las letras no tanto. Puedes elegir en qué pensar y qué sale de eso, pero antes no tenía un filtro: tenía un pensamiento y lo convertía en el verso de una canción: esto es lo que pienso. Y ahora le doy una vuelta: esto es lo que pienso, pero ¿qué me parece lo que pienso? Cuando escribes para ti mismo le das muchas vueltas a la interpretación que se le puede dar a tus propias palabras: ¿qué mensaje quieres transmitir? ¿qué tipo de energía quieres sacar de ahí? Y si escribes sobre tus cosas puedes llegar a ser muy indulgente, rascas la superficie y te fastidia pero también te gusta. Intento que no me pase, porque – no quiero decirlo así – es una especie de onanismo emocional que, al contrario del onanismo físico, es cuestionable, porque como alguien dijo “Te vuelves un experto en algo cuando practicas” y puedes convertir un hilo de pensamiento en una cuerda, esa cuerda en un cordón y si pasas mucho tiempo en tu propia mente dándole vueltas a las cosas, puedes volverte un experto sólo por hacer lo mismo, una y otra vez. ¿Quieres ser un experto, por ejemplo, en la culpa? No te va a ayudar a solucionar nada.

¿Y qué estáis escuchando ahora?

DL: León Benavente.

¿¿LEÓN BENAVENTE??

DL: Me encantan. Las letras. Su música. Matthew, te van a encantar. Estuve en los dos conciertos que dieron en La Riviera y me lo pasé fenomenal. La segunda noche incluso me metí en el pogo porque no aguantaba más, y de repente, Abraham (Boba) me reconoció y en la parte final de “Ayer salí” se dio la vuelta al cantar lo de “¿Estabas ahí?” señalándome y fue muy divertido pensar que me lo cantaba a mí. Hacía mucho tiempo que no me metía en un pogo y fue divertidísimo.

MC: Últimamente me interesan mucho las canciones súper pop. Porque de verdad que me encantaría que me gustara alguna. No me pasa mucho pero cuando me pasa es como: ME FLIPA esta canción y tengo aquí ‘Mind is a Prison‘ de Alec Benjamin que tiene como 18 años y es genial.

Y, ¿cómo convenceríais a alguien de 18 años de que escuche a Nada Surf?

DL.: Es demasiado tarde ya (se ríe).

¿Consideraríais alguna vez hacer canciones súper pop como las de Alec Benjamin?

MC: No sé, es muy cursi. No es un “voy a hacer este estilo para que te guste”, es bastante auténtico.

¿ Y música urbana? ¿Podría hacer Nada Surf trap o algo parecido?

DL: Molaría intentarlo, aunque tampoco entiendo muy bien todo eso del trap.

MC: Si no lo he entendido mal, el trap es hip-hop basado en estar “atrapado” por las dificultades de tu vida y cómo lidiar con ello, no tanto el rollo de los cochazos y los relojes caros del hip-hop tradicional. En principio es un tema que me gusta, así que quién sabe…

Pasando ahora a las canciones que conforman el álbum nuevo, y hablando de la manera de aproximarse a un público más joven, ¿es el sentido del discurso de ‘Something I should do’? ¿Buscabais enviar un mensaje sobre cómo encarar los problemas actuales de la sociedad?

MC: No lo buscaba, pero me alegra que pueda interpretarse así. Me gusta cualquier lectura de una canción que no sea la que yo pensaba originalmente. Para mí fue muy instintivo escribir esa parte, no tan pensado como las letras de las que hablábamos antes, que pasan por mi propio filtro. A veces tienes un montón de ideas que tienes que resumir en un par de versos, pero aquí fue lo contrario: escribí tal cual todo lo que se me pasó por la cabeza y tal cual, lo grabé.

Y, ¿cuál es vuestra canción favorita del disco?

MC: A mí me gusta mucho ‘Looking for you’ , es de la que más orgulloso estoy.

DL: Quizá sí. Aunque también me gusta mucho ‘Something I Should do’ , me muero de ganas de tocarla en directo. Normalmente cuando preparamos las canciones que vamos a tocar en una gira, descartamos unas cuantas de cada disco. Pero de este disco, la verdad es que podríamos tocarlas todas.

‘Matilda’ es, desde luego, la canción más arriesgada del disco. ¿Cómo llegasteis hasta ella?

MC: Llevaba rondándome bastante tiempo la idea de cómo la masculinidad es algo raro e interesante. Hay mucha incomprensión desde dentro y ahora que habla tanto de la masculinidad tóxica, han salido a la luz muchos de los miedos que tenía escondidos en algún lugar de mi cabeza sobre esta idea. Hay dos partes de la historia, por un lado, la masculinidad tóxica afecta a las mujeres por el mal comportamiento de los hombres hacia ellas pero también afectan a los propios hombres porque muchas veces se ven forzados a realizar determinadas acciones por pensamientos confusos sobre cómo se supone que tienen que ser, como si siempre tuvieran que demostrar algo. Es algo muy agresivo y hay una dicotomía rara: si aceptas ideas puras de género (masculinidad entendida como algo duro y rudo y feminidad entendida como algo suave y amable), hay una contradicción: si a las mujeres heterosexuales les gusta eso, les gusta algo duro y rudo y viceversa. Pero en realidad es que no hay una lógica aplicable a todo esto. Mi punto de vista, como hombre heterosexual, es que no es verdad: no tiene por qué gustarme esa idea pura de la feminidad que me han intentado inculcar. Cuando era un niño tuve la suerte de pasar por este pensamiento: hasta la adolescencia,  a mí se me percibía como femenino. Y no pasaba nada. Sí, se reían un poco de mí en el colegio pero no era algo terrible, me hacía sentir algo mal, pero no era horrible. Mi padre era muy amable, mucho. ¿Qué hubiera pasado si mi padre no hubiera estado cómodo con su propia masculinidad? ¿Si hubiera renegado de su hijo por tener una apariencia femenina? ¿Cómo me hubiera hecho sentir eso? ¿En qué hubiera derivado esa ira que hubiera podido sentir? Pero eso nunca pasó. Iba del colegio, donde trataban de hacerme sentir mal a mi casa, que era un sitio seguro y en calma. Tuve mucha suerte. Y me sirvió para poder tener cierta perspectiva sobre estas cosas. ‘Matilda’ no es una canción en la que te cuente cómo tienen que ser las cosas pero para mí, que pasé por aquello, tenía que compartirlo. Porque, en general, los hombres hetero no hablan sobre masculinidad, ni sobre qué hubiera pasado si les gustaran los hombres. Eso no pasa. Y pensé que podría hacer una canción en la que verter lo que pensaba del asunto. Y me he dado cuenta al ir haciendo entrevistas y tener que hablar de ella, de que fue esa la motivación.

DL.: Es curioso, porque cuando era un adolescente, como siempre he llevado el pelo largo, mucha gente pensaba que era una chica. “Mírala, qué mona”, me decían. Cuando mis padres se divorciaron, una vez mi madrastra me castigó llevándome al barbero y me hizo cortarme el pelo al estilo militar. Ese fue su castigo. Pero a mí me gustaba mi pelo largo, a pesar de todo. Y mi madre me apoyaba, me decía que, en realidad, estaban celosos por el pelazo que tenía.

Cambiando de canción: ¿fue difícil trabajar con tantos niños para el coro de ‘Looking for you”

DL: – Se ríe –

MC: No, porque en realidad sólo es un niño. Había otra persona joven y el niño y lo que hicimos fue doblar varias veces las voces hasta que pareció que había 40 niños.

DL: Además es que el niño ni siquiera es cantante. Toca el violín en la orquesta infantil que dirige la madre de uno de nuestros arreglistas de cuerdas y lo convenció para que viniera a cantar con nosotros. Explotación infantil, básicamente. Si ves los vídeos de la grabación, además, el niño es que lo vive muchísimo. Fue muy divertido.

Nuestra favorita es ‘Live, learn & forget’ quizá la canción más Nada Surf del disco. ¿Cuál es la receta para hacer una canción que suene a Nada Surf?

MC: Una vez un crítico americano nos dijo que repetíamos mucho las fórmulas y las letras. Tanto dentro de la misma canción como entre las canciones entre sí.

DL: Creo que en parte siempre hay algo que te da vértigo, algo absurdo en cada canción. Un giro en el que no te esperas que la guitarra haga así o que el bajo toque tal nota.

MC: Una manera algo friki de explicarlo, para los que toquen la guitarra: acordes parciales. Los usamos en casi todas las canciones. Te vas moviendo sobre la misma nota por el mástil de la guitarra y ves qué funciona. A veces te encuentras con una harmonía de repente.

DL: Exacto. Entonces yo puedo elegir sobre cuál de esas notas me apoyo para la línea de bajo. A veces es la más obvia y otras parece una nota nueva, inventada, aunque ya estaba en lo que Matt toca con la guitarra.

MC: Es como construir una canción de pop clásico pero con elementos ligeramente extraños. Introducir elementos curiosos en algo que no debería ser así. Entonces mezclas todo y la canción cobra sentido como canción pop al uso.

DL: Pasa por ejemplo en ‘Something I should do’. Había muchísimos elementos extraños, en la afinación, en la harmonía y de verdad pensaba que no sería capaz de dar con la línea de bajo que cuadrara hasta que pude escuchar claramente por dónde podía hacerlo. En el momento que tuvo sentido en mi cabeza, todo ese ruido, apareció.

En marzo tocáis en España y siempre agotáis todas las entradas cuando venís. ¿Qué podemos esperar de esta gira? ¿Ha habido cambios en la banda?

MC: Creo que la última vez que tocamos venía con nosotros Doug Gillard tocando la guitarra, pero tiene ahora mucho trabajo con Guided By Voices y hemos metido a Louie Lino en los teclados para ser una banda de guitarra-bajo-teclado-batería y es un poco un cambio, me gusta, es un sonido algo más claro y más amplio. Louie aporta mucha magia al resultado final.

DL: Hay muchas bandas a las que los teclados aportan un sonido interesante: Magazine o The Cars e incluso Bowie en Scary Monsters y Louie aporta mucho de eso. A veces es un piano simple, pero otras veces mete algún elemento rarísimo, cosas acojonantes, muy guay.

MC: Pensaba que quedaría un poco artificial meter todo eso, pero, al contrario, queda genial. Lo atempera todo.

Y ¿cómo convenceríais a alguien que no ha estado nunca en un concierto vuestro para que vaya a veros por primera vez?

MC: Nos gusta muchísimo tocar en directo. Y me gusta pensar que es contagioso, después de ver al público de todos estos años. La misma gente viene a vernos muchas veces, nos parece una locura. Yo todavía no me he aburrido de tocar y mira que hay canciones que habremos tocado mil veces, pero me lo sigo pasando igual de bien que la primera vez. Así que si quieren venir y experimentar una emoción sincera, no sólo la suya, sino también la nuestra, es su concierto.

¿Hay alguna canción que hayáis terminado por detestar tocar?

DL: Ninguna.

MC: No hacemos nada que no nos guste hacer.

DL: Hay una canción que odiamos pero que nunca llegamos a tocar en directo: era una canción que aparecía en la banda sonora de la serie “The O.C”. Pero era una versión. ‘If You Leave’, de Orchestral Manoeuvres in the Dark. No la hemos tocado nunca en directo y ya ni nos acordamos de cómo se toca, pero la gente sigue pidiéndola en los conciertos, ni siquiera saben que es una versión y muchos nos dicen que es nuestra mejor canción.

Habéis tocado tantas veces en España que ya os quedan pocos sitios por pisar, incluso habéis pasado por Extremadura.

MC: Una vez toqué en Extremadura y me pagaron en jamón, cierto.

¿En qué lugar de España os gustaría tocar?

MC: Toqué en Orense y fue bastante interesante, me gustaría tocar en un sitio de montaña.

DL: Me encantaría tocar en Ibiza e incluso me planteé, con unos amigos, organizar un festival pequeño, cerca de alguna de mis playas favoritas, como Benirrás. No para 20.000 personas, pero sí como para 3.000 o así. Hay muchos festivales franceses pequeños planteados así, en Austria también. Una cosa así podría hacerse en Ibiza. Una vez fui a un concierto en la parte vieja de la ciudad, cerca de la catedral. Veías toda la isla debajo de ti. Fui a ver a Camarón de la Isla hace más de 30 años. Y pensé después que molaría mucho que pudiéramos tocar ahí. Ojalá tocar en Vejer de la Frontera. O en Ronda. Nos encantaría volver a Granada, también. También tocamos en Mallorca, lloviendo a mares y aún así aparecieron 1.200 personas. Increíble.

Y ya para terminar ¿cuál es el sitio más raro en el que habéis tocado?

MC: Una vez tocamos en un casino, que tenía un bar y una pared llena de bebidas hasta el techo y la banda. Y había una especie de llamas falsas hechas de seda, debajo de un ventilador.

DL: Sí, sí. Era una especie de mazmorra, toda hecha de cartón piedra. En un casino de Las Vegas. Bueno y también aquella vez en un crucero.

MC: Ay, el crucero. Dimos cinco conciertos en un Crucero del Rock, divertidísimo.

DL: Y una vez que se fueron todas las luces en mitad del concierto. Estábamos a dos kilómetros de una central nuclear y se fue la luz en toda la sala, salvo por una luz que no sabíamos por qué seguía funcionando. Para que aquello no fuera tan caótico, nosotros seguimos tocando. El batería no paraba. Una amiga que hacía baile del vientre se subió al escenario y actuó también. Y el resto de las bandas que estaban allí se pusieron todas a tocar, pero sólo con la batería. De repente aquello era una especie de Festival de Baterías, con guitarras acústicas.

MC: No recuerdo ni qué tocamos, pero todo el mundo sacó una linterna y fue espectacular.

DL: Una vez tocamos en Florida, pero sin anunciarlo y apareció gente de todos lados. Gente que había hecho seis horas de coche desde Alabama se plantó allí a ver si era verdad que estábamos tocando.

MC: En Las Vegas también llegamos para tocar en una sala y la habían clausurado esa misma mañana. El organizador se disculpó y nos ofreció tocar en su casa. Y montamos una fiesta increíble allí.

DL: Ya que estábamos, lo dimos todo.

Never not Together” sale hoy, 7 de Febrero, a la venta. Es el noveno disco de estudio de la banda y nos habla de la interconexión en la humanidad, de la juventud, de la masculinidad, y de afrontar la vida con optimismo, con el trasfondo de powerpop que los define.

La banda lo presentará en directo en España en el mes de Marzo, con fechas en Valencia, Murcia, Madrid, Bilbao y Pamplona para las que todavía puedes conseguir entrada.

* Miércoles 4 de marzo: VALENCIA (Sala Moon) – entradas
* Jueves 5 de marzo: MURCIA (Sala REM) – entradas
* Viernes 6 de marzo: MADRID (Sala La Riviera) – entradas
* Sábado 7 de marzo: BILBAO (Kafe Antzokia) – entradas
* Domingo 8 de marzo: PAMPLONA (ZENTRAL) – entradas

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