Entrevista a Reme: Viajes en el tiempo

Por Ana Rguez. Borrego 0

Reme

Hay épocas a las que merecería la pena viajar pero, de momento, la máquina de H.G. Wells es una ficción. Pero hay formas de hacerlo, ensoñaciones a través del arte, de la música. Voluntariamente o no, eso es lo que ha conseguido Reme, un cuarteto hispanobritánico que ha logrado llevarnos a una época soñada que ellos hacen realidad con su primer disco homónimo. Un trabajo redondo, lleno de matices, con el que han definido a la perfección el sonido y la personalidad creativa de Reme, y en el que han contado con unos cómplices excepcionales en la producción: Manuel Cabezalí (Havalina) y Víctor Cabezuelo (Rufus T. Firefly).

¿Pero cómo surgen estas canciones? Era necesario entrevistarlos para profundizar un poquito más, aunque cada escucha nos descubre nuevos matices. El aplomo que ya tiene Reme en este primer disco nos hace pensar que sólo podemos esperar grandes cosas de ellos.

Teniendo en cuenta que el grupo toma el nombre de una aupair en Londres a finales de los 70 (que es la madre de Daniel Ruiz) y el sonido que tiene Reme, es inevitable no pensar que de alguna manera os habéis “criado” entre discos de 45 rpm. ¿Es así? ¿Cómo fue la aproximación a este estilo musical?

Todos tenemos tocadiscos y vinilos en casa y de algún modo somos amantes de muchos clásicos, cada uno en su medida, pero lo cierto es que la influencia viene de que nos gustan bastante esas décadas, tanto en lo musical, como en lo que se refiere a la revolución cultural que se fraguó en esos años. Es posible que a menudo se idealice esa época, pero imagino que se hace con la mejor intención. La aproximación al estilo puede venir, quizá, de que Dani ha sido desde muy joven un obseso de los Beatles, y de todo lo que tenga que ver con lo que les rodea como músicos, también en sus etapas en solitario. Luego, a partir de ahí, uno abre las orejas a las muchísimas otras propuestas que hacían el panorama musical tan amplio y diverso, y va tomando de ellas, unas veces más conscientemente que otras.

En ocasiones parece que se idolatra más la música de los 60 y que la de los 70 queda como en un segundo plano. ¿Podríamos decir que, en cierto modo, se minusvalora la música de esa década?

Hay muchas bandas que se iniciaron en los 60 con sus primeros y mejores discos, y ya en los 70 “cambiaron” para el oyente, porque se adentraron a explorar nuevos sonidos. Sin embargo, no se descubre nada diciendo que los 70 son una etapa básica para la evolución del rock y el pop, sobre todo hasta mediados de la década: Led Zeppelin, Queen, Elton John, Steely Dan, ELO, Yes, Lynyrd Skynyrd, los Beatles en solitario… Cada nombre que se viene a la mente es un pilar imprescindible. Es cierto que, llegado un punto, hubo bastante experimentación, y que algunos sonidos no han envejecido tan bien, pero esos casos se encuentran en todas las décadas

El disco os lo habéis autoeditado. ¿Fue esa la primera idea o tanteasteis alguna discográfica antes de tomar esta decisión?

Lo cierto es que no, aunque no seamos totalmente contrarios a firmar con una discográfica. Pero sí es verdad que se fue dando de esta manera al sacar los primeros singles, y hubo un momento en que, a pesar de que es el doble de trabajo, decidimos sacarlo nosotros mismos. Es posible que el momento no ayudara a que muchos sellos independientes se plantearan firmar nuevas bandas –bastante tenían con sobrevivir ellos mismos en medio de la pandemia— pero autoeditarse también tiene sus pros, la verdad.

¿En alguna ocasión os planteasteis editar en Reino Unido? Teniendo en cuenta vuestro estilo puede parecer que estarían más abiertos que el público español.

Parte de los vinilos que se fabriquen irán a Reino Unido, porque no deja de ser el lugar donde hacemos nuestro día a día, y donde más tocaremos cuando vuelva la actividad. La verdad es que no nos planteamos dónde puede funcionar mejor nuestra música. En Londres no pudimos tocar demasiado antes de que todo parase y, puesto que las canciones estaban teniendo buena recepción en España, decidimos apostar más fuerte allí. Ahora, toca presentarlo tanto aquí como allí.

Tras escuchar el disco en varias ocaciones, es inevitable no pensar que estamos viajando a ese Reino Unido de la “Reme original”, especialmente cuando llegamos a la canción de “Until I Land”. ¿Cómo pensasteis la disposición de las canciones? ¿Hay algún tema general que englobe el disco?

Mencionas “Until I Land”, y quizá es uno de nuestros favoritos, porque de algún modo engloba muchos de los palos que están repartidos en el resto de canciones. La disposición está preparada para escuchar el disco con una cara A, que abre con “Royal Cape” y cierra con “Alvy in Annie Hall”, y una cara B, que reabre con “David Livingstone” y termina con “Until I Land” y “Mackerel Sky”. Hubo algunas dudas a la hora de iniciar el disco con “Royal Cape” y “By Magic”, dos canciones de más de 5 minutos, pero al final se impuso el “dejar fluir” el disco, por encima de intentar captar al oyente de primeras con singles más directos.

Llaman la atención las referencias británicas que tiene el disco (personajes, canciones, expresiones lingüísticas…). ¿En alguna ocasión os planteasteis hacer algún guiño a vuestro origen español o simplemente surgió así, era algo que pedía intrínsecamente este estilo?

Lo cierto es que hay uno, en “Royal Cape”. Pero sería poco elegante desvelarlo nosotros. En cualquier caso, por casualidad o no, muchas de las canciones fueron escritas basándose en vivencias ocurridas en España.

Es curiosa la selección de personajes que encontramos en las canciones: por un lado tenemos a David Livingstone, un “superhombre” al que quizás no se le reconocen todos sus méritos, y por otro a Alvy Singer, el personaje de Woody Allen en Annie Hall, que quizás no está viviendo sus mejores momentos en la vida real, aunque esa película siga siendo un icono para las comedias románticas. ¿Cómo surgieron estas canciones? ¿Sois más de personajes a la hora de componer o de temas en general?

“Alvy in Annie Hall”, por ejemplo, surge al sentirse literalmente como Alvy. Un personaje que se pasa la vida en una vorágine existencialista en la que en un momento se siente con la razón absoluta sobre lo que debate internamente, pero un segundo después duda de todo lo anterior. El diálogo interior de Alvy es muy intenso, y a veces a uno le da la sensación de que hay una voz en off que va narrando su vida, como le ocurre a él.

¿De qué manera han influido en el sonido de Reme Manuel Cabezalí y Víctor Cabezuelo?

La primera vez que Manu escuchó las canciones, antes de empezar la preproducción de la primera parte del disco, dijo que los arreglos que ya traían de serie iban a dar mucho juego. Y, siendo esto cierto o no, hubo un trabajo que se hizo en el local, muy al principio, con ellos al bajo y a los teclados, que hizo que las canciones tomaran mucho más cuerpo. Desde esa perspectiva, Manu se sentía muy cómodo para dirigir las sesiones, y se notaba en lo fácil que lo hacía todo, y Víctor, es un mago a la hora de proponer sonidos y fraseos. La canción que más cambió, con respecto a las demos, fue “Alvy in Annie Hall”, a la que se le cambió el beat de batería, y el bajo y los teclados tomaron muchísimo protagonismo. Aunque una de las grandes aportaciones quizá fue el pedal POG, hasta el punto de que Manu tuvo que “vetarlo” en algunas ocasiones, porque Dani quería meterlo en todas las canciones.

Las portadas del disco y de los diferentes adelantos dejan clara su vinculación con la psicodelia. ¿Cómo surgieron? ¿Fue idea vuestra o el propio diseñador captó esa esencia y la transformó en imagen?

Todas las portadas son obra de Alba Rivero, y, en sus palabras, para la portada del disco buscó reflejar lo colorido y cambiante de las canciones de la banda, inspirándose en la estética ácida de finales de los 60, tanto en los tonos, como en los trazos y la elección de elemento surrealistas. Siempre nos han gustado la portadas en las que hay muchos elementos, para que puedas revisarla e inspeccionarla mientras escuchas el álbum.

Lo típico es cerrar las entrevistas hablando de la presentación en directo pero en estos tiempos es complicado asegurar nada. No obstante, ¿habéis tanteado alguna idea, incluso algún festival?

Nuestra idea es volver a tocar en Reino Unido cuando todo se reabra y los promotores puedan volver a funcionar apropiadamente, y en España, también. Para nosotros sería muy especial tocar en Madrid, por ejemplo, por lo que lo tenemos en mente para los próximos meses.