Las radiografías cotidianas de Depresión Sonora

Por Ana Rguez. Borrego 0

Depresión Sonora

Entrevista a Depresión Sonora

Una auténtica radiografía de la juventud, de sus sentimientos, de sus sensaciones cotidianas. Eso es lo que ha conseguido hacer Marcos Crespo como Depresión Sonora. Quizás porque ha apostado por ser transparente, por no optar por la grandilocuencia a la hora de hablar sobre esa crisis que está viviendo toda una generación. Porque habla de él pero habla de todos: ha dado con la clave de lo universal.

Las primeras canciones que publicó el año pasado ya lograron tener una notable recepción e Historias Tristes para Dormir Bien (Sonido Muchacho, 2021) ha confirmado que no fue en absoluto espejismo. Cinco canciones que casi saben a LP, que hacen necesaria una entrevista para saber más sobre Depresión Sonora.

¿Qué sensación has tenido entre el primer EP e Historias Tristes para Dormir Bien, que has contado con Bernardo Calvo en la producción? ¿En qué ha influido?

A nivel de composición no he sentido mucha diferencia ya que las canciones están escritas poco después del primer EP; quizás la única diferencia ha sido cómo me sentía yo y lo que quería expresar con ellas. Donde sí ha habido diferencia ha sido en las siguientes fases: esta vez he regrabado todas las canciones en el estudio de Bernardo, el cual me ha ayudado mucho a darle forma al sonido, a hacer algún arreglo y del que he aprendido mucho. Luego otra diferencia clave ha sido el tema de los videoclips, su grabación, el lanzar poco a poco las canciones y respetar unos tiempos. En general la diferencia es que el primer EP me lo cociné y comí yo solo y esta vez, ya con Sonido Muchacho en medio, han intervenido más personas en todo el proceso.

El EP se llama Historias Tristes para Dormir Bien y a simple vista podría parecer que es un disco pesimista, pero tengo la sensación de que no lo es. ¿Es más algo terapéutico, de cuestionamiento constante para conocerse?

Exactamente intenta ser terapeútico, intenta dar explicaciones a una realidad que a veces es complicada y no entendemos, que nos puede hacer sentir tristes y de la que debemos aprender para poder vivir tranquilos.

El título del EP también hace pensar en esa constante tiranía de la felicidad en la que vivimos. Una reflexión que parece ser constante en la mayor parte de tus canciones. ¿Quizás es la clave de la buena acogida que has tenido, ese golpe de realidad que se hace cada vez más necesario?

Creo que parte de esa buena acogida gracias a las letras viene de que hablan de cosas cotidianas, de sentimientos universales en mi generación y se exponen sin ningún tipo de filtro positivista, sino realmente cómo las siento. Supongo que esto hace que la gente se sienta identificada con ello.

El éxito de tu primer EP le debe mucho a internet, pero es curioso que en “Apocalipsis Virtual” hablas de yonkis de la red. ¿Es el momento de reflexionar sobre la influencia que tienen las redes sociales en nuestras vidas? ¿Qué es lo mejor y lo peor que te aportan como artista?

Hace tiempo que es hora de reflexionar sobre el uso y abuso de las redes sociales y de cómo afectan a nuestro día a día y a nuestra autoestima. Mucha gente se encuentra atrapada en un mundo virtual y pierde la noción de la realidad, de lo que es real, de lo que realmente hay en la calle. Internet se lo ha dado todo a Depresión Sonora, pero hay que pensar y educar un poco sobre el uso abusivo de las redes.

Es interesante el tratamiento que le das al amor en las canciones, más allá de lo fatal y de lo posesivo. ¿Es fruto del hartazgo? ¿Qué llevo a dar ese giro al tema?

Quien entienda el amor como algo fatal y posesivo va a tener un problema con sus relaciones personales el resto de su vida. El amor trata de compartir y estar cerca de las personas que quieres.

Últimamente se habla de «himnos generacionales» cada vez que se publica alguna canción de un grupo o artista joven. La sensación es que en tu caso es bastante real, pues reflejas esa sensación ese hastío vital ante lo que te rodea, esa incertidumbre ante el futuro. ¿Sientes que tu experiencia personal refleja ese sentimiento de grupo?

Parece ser que sí: no tiene esa pretensión, pero ha acabado viéndose reflejada mucha gente. Intento ir a lo simple y a los sentimientos más básicos dentro de lo que estoy viviendo.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con Rojuu en su última canción “¿Cuánto tiempo nos queda?“?

Ha sido bastante fácil y sencillo, durante todo el proceso fluyó todo un montón. Rojuu es un artista muy creativo y resolutivo, se agradece mucho trabajar con personas así.

Has colaborado en más de una ocasión con VVV [Trippin’ You]. ¿Os habéis planteado hacer algo más grande?

Pues si tomando unas cervezas Adri y yo nos calentamos con algo seguramente acabemos haciendo cosas, jajajajaja. No está descartado pero ahora mismo no hay nada entre manos.

Has tenido muy buena acogida en México. ¿Estás pensando en ir allí a girar?

¡Claro! Sería un sueño poder viajar a Latinoamérica a tocar. Se está planeando ya y espero que pueda ser pronto.

En algunas entrevistas ya has comentado que estás trabajando en tu próximo disco, y que crees que no va a gustar, ¿por qué?

No he dicho exactamente que no vaya a gustar, al contrario, creo que va a ser lo mejor que hay hasta ahora, pero habrá gente que le gustara el primer EP a la cual no le va a gustar tanto. Es mucho más personal y con otro sonido menos casero. Tengo muchas ganas de que se pueda escuchar cuanto antes.