Se reivindica el «Diario de los años del plomo» de Richard Matheson

Por Marcos Gendre 0

Diario de los años del plomo, la novela del imprescindible Richard Matheson, ha renacido tres décadas después con esta nueva edición en español.

Decir que Richard Matheson es una de las figuras clave de la literatura norteamericana de entretenimiento (esto último señalado como una virtud, no como una superficialidad) es tan obvio como que de sus manos han surgido obras como el libro de cuentos Las playas del espacio (1957) y la novela distópica Soy leyenda (1954).

Del fantástico al terror, dentro de sus incursiones por diferentes géneros literarios, el del western también tuvo la suerte de ser abordado; en este caso, por Diario de los años del plomo, la novela que hoy nos atañe y que supone uno de los momentos cumbre de su propia trayectoria.

Inspirado en la historia del mítico Wild Bill Hicock (quien también aparece a lo largo de estas páginas), Matheson recrea su leyenda a través de Clay Halser, héroe de la Guerra de Secesión, de quien narra su vida fulgurante y atropellada a través de los diarios ficticios, escritos entre 1864 y 1876, y escritos por un Matheson cuyo desbordante nivel de inspiración para esta novela le llevó a ganar el prestigioso premio Spur. No es para menos, con el estilo tan ágil e impactante utilizado en todo momento, el cual sirve como metáfora en si misma de una época de cambios, alocada, embutida entre el ocaso del viejo Oeste y el nacimiento de las grandes ciudades norteamericanas.

En esta época de cuatreros, caciques, indios y circos ambulantes, el escritor de Nueva Jersey escribe una historia monumental forjada con el mismo hierro que las películas del Oeste de Anthony Mann, como si fuera narrada por Walter Hill. Divertimento al cubo apoyado en la épica de un contexto y una fluidez narrativa que alude a los grandes clásicos del western encuadrados dentro de la generación de la violencia. Dicho de otro modo, de cuando la agresividad tabernaria y el sabor a pólvora eran los signos que marcaban las vidas de personajes como el marshall Clay Halser, epicentro de este texto para enmarcar junto a las mejores novelas de aventuras jamás escritas en este último medio siglo.