Entrevista a Dora: El encanto de ir contracorriente

Por Ana Rguez. Borrego 0

Dora

Su primer EP, Sin Prisa No Quiero Morir, salió el pasado 22 de abril

Un poco más allá, Dora. Parece que se lo repite a sí misma y parece que aquellos que vamos escuchando cada una de sus canciones se lo decimos. Ella no se conforma: se apasiona con lo que escucha y con lo que hace, hasta redondear una personalidad artística que se crece con cada detalle. Y aún nos mucho por descubrir, a nosotros y a ella misma, pues Dora no se limita a lo fácil, a lo que está de moda en un momento dado.

Hagamos nosotros lo mismo. No nos quedemos simplemente en su juventud, en su estética, en sus cambios de nombre en busca de aquel que la representa al 100%… Por eso merecía la pena charlar con Dora: para apreciar todas las capas que encierra, para ir más allá de nuestra experiencia de juventud que se acompleja ante tanto potencial. Dora es mucho más que todos los juicios previos que podamos hacer sobre ella.

Después de descubrirnos “Flores de Abril” e “IM PRESS”, el viernes pasado llegó “Nana para Mamá”, la canción que abre Sin Prisa No Quiero Morir (2022), el primer EP de Dora. Los que pudimos verte en las Noches del Botánico ya la escuchamos ahí, justo abriendo el concierto. ¿Cuánto tiempo llevabas con esta canción?

Yo creo que la empecé a escribir… lo mismo hace ya unos dos años, pero en directo creo que fue allí una de las primeras veces que la toque, con público. Sí, creo que llevaba rondando igual dos años, en el estudio uno. De las canciones es la más vieja, y es curioso porque la más vieja es la primera del EP y la más nueva, “I Do”, la más joven por así decirlo, es la última, que se hizo un poco así, improvisado.

También tocaste los dos adelantos que mencionaba antes, además de tus primeros singles (“Oxena”, “Ojos de Serpiente”…). De esta manera, podíamos hacernos una idea de todos los estilos que puede abarcar Dora. Reflejaba la exploración que has hecho de ti misma.

Totalmente.

También te hace pensar en qué estilo te faltaría por tocar, sobre cuál te gustaría.

Después de esto, que lo he estado pensando un montón, me encantaría quizás un disco o un EP más acústico. Porque es mucho de la música que escucho, y quizás es verdad que “Flores de Abril” tiene esas baterías que parecen un poco acústicas, pero no lo son. Esas cosas me encantarían, grabar un disco así, con músicos muy guays… porque al final las cosas surgen de otra manera. Yo creo que eso está en mi to-do-list, es uno de los primeros.

Esos estilos se reflejan en los productores con los que has trabajado, Pional y Vicent Huma, que son totalmente opuestos en estilo. Parece que son un poco como tus ángeles de la guarda, por así decirlo.

Completamente. Son las personas con las que más horas paso en cuanto a lo artístico, porque en ese aspecto no hay nadie que pase más horas conmigo que yo misma. Son mis guías, me han enseñado un montón, más que como ángeles son casi como mis tíos.

En tus primeras entrevistas, cuando hablaba de Pional, comentabas que te gustaría aprender de producción.

Sí, totalmente. De hecho, me puse, empecé ahí, pero lo medio dejé porque no me daba tiempo, tenía muchas cosas. También tengo muy abandonado mi instrumento, me da una pena todo esto… Pero bueno, poco a poco he empezado una etapa nueva y voy a poder empezar a retomar todas estas cosas.

Me da la sensación de que quieres abarcar mucho porque tienes muchas inquietudes.

Totalmente. De hecho, de eso va bastante el título del EP, es por eso.

Cuando vi el título del EP, Sin Prisa No Quiero Morir (2022), me recordó de alguna manera a una frase de mi abuela, que un día me dijo “qué larga es la vida y la de cosas que da tiempo a hacer”

Es curioso que me digas eso porque para mí es un poco al revés. También yo soy muy joven y no veo la vida como otras personas, pero el título surge de las generaciones de ahora, la mía en especial: aparte de que todos somos muy pesimistas, hemos nacido en un mundo en el que todo va muy rápido, la producción de todo va muy rápido. Tenemos muchas inquietudes, hay mucha gente joven muy artista, o no, pero que hace cosas.

Todo va muy rápido, pero además, el problema añadido es que también todo se caduca muy rápido.

Sí, completamente. Sin prisa no quiero morir significa básicamente que si no he muerto con prisas significa que no he hecho nada en la vida. Muy pesimista, pero es verdad. Obviamente no me quiero morir rápido.

Has ido sacando canciones y ahora has dado un paso más, con tu primer EP. En un principio te planteabas hacer un disco, ¿será lo próximo de Dora?

Sí, quería un disco. Bueno, sigo queriéndolo pero tampoco tengo prisa por hacerlo. Cuando tenga que ser va a ser, tengo inquietud pero me obligo un poco a aceptar “Dora, primero hazte un par de EPs, hazte estas cosas… Has estado en el colegio, vas a acabar ahora“. Me estoy contradiciendo en lo que acabo de decir antes pero también el título refleja una etapa que he dejado atrás, lo que marca una etapa nueva. Es como si te hablara del pasado y ahora del futuro.

Pero bueno, todas las canciones que has sacado hasta ahora es una forma de conocer a Dora como artista, de cumplir con lo que te pide el cuerpo. Y la oportunidad que tienes de hacerlo, porque tengo la sensación de que has crecido en un ambiente familiar lleno de estímulos culturales. Y eso una baza como creadora, el ser partícipe  de ese espíritu artístico.

Totalmente. Hombre, si creces en ese ámbito es lo lógico. O no, porque hay mucha gente que crece en esos ámbitos artísticos y le interesa una ingeniería de no sé qué… Pero sí, claramente ha influido mucho en mi vida, y sobre todo en ayudar a posicionarme en un camino, que yo creo –al menos quiero pensar– que he nacido para el arte, en general. Me preguntaban antes que si no hubiera nacido en un ámbito musical, si hubiera hecho música, y yo creo que igual la música no, pero el arte sí. Así que creo que es algo que tengo dentro de mí, que habría sido así igualmente.

El que haya música, cultura, alrededor, funciona. Cuando pienso en ello siempre me viene a la cabeza el caso de Centroeuropa, en cómo la música parece estar en todos los rincones, en la educación, en la calle… Es algo que me gustaría que fuera parecido en España, que fuera más allá del repertorio básico de los músicos callejeros.

También somos muy prejuiciosos en España, y juzgamos mucho, incluso a nosotros mismos. De hecho, mira a Rosalía, mira qué maravilla de mujer, qué tía más power, y lo único que somos capaces de hacer aquí, en vez de estar orgullosos. Mira tú Arctic Monkeys, cuando vuelven a Inglaterra y todo el mundo les adora, o yo que sé, Bad Bunny, cuando va a Puerto Rico, que es como un dios. Y aquí los despreciamos. No sé, te puede o no gustar Rosalía pero…

A mí no me gusta su música. Probé con su primer disco, Los Ángeles (2016), no me convenció y pensé “vale, no es para mí”. La cuestión es que después de hablar de su apuesta por el flamenco, de cómo se lo planteaba, ahora no entiendo el nuevo giro

Creo que es una manera de innovar. Ella se ha querido reciclar, igual que yo… Lo que me gusta es que mantiene su esencia, que sí, que puede hacer flamenco, que puede hacer trap… yo por ejemplo estoy haciendo una cosa que no he hecho antes, comparado con otros singles. No es que me quiera comparar con Rosalía , que ella ya lleva tres discos por detrás, y yo mi primer EP.

Te entiendo, yo también tengo mucho amor-odio con ella, porque me cuesta entenderla y luego tengo que procesarlo mucho… Pero mi conclusión al final es que la admiro mucho.

Al hilo de lo prejuiciosos que somos, tú como artista, ¿cuántas críticas te han hecho más allá de la música?

Muchas, de siempre.

Claro, me lo planteo si es porque eres joven, porque eres mujer…

Sí, y no solo por eso, es que somos muy envidiosos en España, bueno, y en todo el mundo. Pero no sé, yo creo que a la mínima que te empieza a ir un poco bien… Y tampoco es que a mí me vaya muy bien, no soy C.Tangana.

Pero estás haciendo lo que quieres.

Estoy haciendo lo que quiero, me va guay…

Lo que resulta flipante es la preocupación que parecen tener los medios por tus cambios. En el pelo, el nombre de Dora en redes sociales…

IM PRESS” habla un poco de eso, de la prensa, y de la prensa rosa un montón, pero es más que darle el foco a eso, que significa alimentar al monstruo de alguna manera. Tiene parte de mi rabia de todo eso, pero también es un poco hablándole en general a la gente de “tío, a ti qué te importa“, seas la prensa rosa, seas mi amiga, seas no sé quién, qué te importa lo que estoy haciendo, que me cambie de pelo, que te importa que haga esta canción, qué te importa que hable de esto… no entiendo qué es lo que te molesta, si te molesto yo, no me hagas caso, tío. Ya está. De ahí lo que digo en la canción, de “a quién coño quieres impresionar“: es como realmente tienes que estar, juzgando para alimentar tus inseguridades, eso es lo que al final hace la gente. La gente juzga constantemente porque son muy inseguros, porque tienen envidia, o porque no les gusta algo y sienten rabia, porque no les gusta y no saben expresar sus sentimientos.

Claro, pero es que a veces parece que no entendemos que acabas de cumplir 18 y estás en una etapa en que estamos descentrados, en la que estamos buscando qué ser.

Totalmente. Y por eso mi música ha sido tan dispersa, porque son unos años en los que todavía te estás encontrando. Yo empecé con “Saving Star” cuando tenía 12 años, lo saqué con 13, y ahora este EP. No es disperso, porque para mí tiene un sentido, pero abarca muchas cosas. Al final he empezado a abrazar esa idea de que yo soy un conjunto de cosas y gustos musicales, pero esa locura, ese mix, ese popurrí es como la vida a través de los 18. Lo quieres todo, todo te estimula, de todo te quieres alimentar, todo te fascina, todo te pone triste… Son tantas emociones, tantos altibajos…

A ver, no es solo que cierres una etapa educativa, es que sacas tu primer EP, se avecinan los conciertos de verano, la película de Paco León…

Es todo emocional. Al final se juntan los caminos, o cómo acaban los ciclos para dar pie a otros. Todo tiene sentido: se asientan unas cosas, luego nacen otras, y así continuamente, pero a veces es duro un cambio, Para mí significa dejar atrás mucho de que me ha pasado, y es lo que marca mi nueva etapa. Es duro, es emocional, es triste… bueno no triste porque son luces y es bonito, porque han pasado tantas cosas…

Yo creo que el tema es que les apabullas.

Me gusta eso.

Sí, porque por tu edad podrían pensar que harías bedroom pop o trap, pero no es así, sobre todo al escuchar canciones como “Ojos de Serpiente” o “Quiéreme (aunque no es tu estilo)”, con vídeos que son pìezas audiovisuales potentes. Es inevitable el pensar cómo siendo Dora tan joven has llegado a hacer eso, y yo no cuando tenía tu edad.

Pero también es lo que te digo: no soy la única. Bueno, hemos estado currando mucho, mano a mano con mi padre, y con más gente que ha ido yendo y viniendo; pero yo veo, de verdad, en la juventud que me rodea, mucha gente muy inquieta, muy capaz, y sobre todo con muchas ganas de hacer todas estas cosas. Con todos mis amigos, nos pasa lo mismo de “joder, yo con tu edad me estaba comiendo los mocos“, o no sé qué, esos comentarios que nos dicen un montón. O “bueno, pensaba que era más mayor, yo pensaba que tenías 25“, y nos echan 10 años más o algo así. Tengo unos amigos que llevan haciendo teatro desde los 10 años. Lo que pasa es que tengo colegas que se meten en ramas que llegan menos al público, e igual no se les hace tanto caso.

También la música está de moda, eh, por eso esa cosa de ir a lo obvio, que es ir al trap, que no me gusta, ¿sabes?

Quizás por eso gusta y convence lo que haces, porque investigas más allá de lo que está de moda, que probablemente sería lo más caduco.

Yo creo que sobre todo es ser fiel a ti misma y hacer lo que te salga. Porque a mí lo que me sale es no ir hacia allí, porque me provoca mucho rechazo. Y también creo que ir contracorriente es como surgen cosas nuevas, frescas, cosas que de verdad le pueden llegar a la gente. Y sí, yo como artista me quiero satisfacer a mí misma, pero también a la gente que me escucha. Al final quiero transmitir un mensaje: eso es parte de ser artista.

¿Con qué estilo te sientes más a gusto?

A mí me gustan mucho los contrastes, los mundos paralelos, y me gusta juntarlos. Por ejemplo, estando 100% en lo acústico como que te metes en hacer algo de jazz, y el mundo del jazz es un poco elitista, la gente juzga mucho, y no me siento cómoda del todo. Y luego, de repente, en la electrónica, hay de todo, pero en la que es un poco minimalista tampoco me siento cómoda porque echo en falta esa cosa acústica. Así que qué hay mejor que juntarlas y no sentir miedo al hacerlo. Yo creo que van muy bien.

¿Por qué no? Es buscar el sonido propio de Dora, con el que te reconozcan.

Especial, que me guste, en el que yo me sienta cómoda, porque al final es eso: me pides que te elija un género musical y no puedo. No soy capaz. Me gustan todos, no puedo escoger.