Entrevista a La Melona: un festival diferente

Por Jose A. Rueda 0

En unos días, entre el 14 y el 16 de abril, se celebrará en Santiago la séptima edición del MelonaFest, un evento atípico en el mapa festivalero estatal en el que se conjugan las diversas formas de entender el pop en el siglo XXI. Charlamos con el colectivo La Melona, los ideólogos de esta espléndida iniciativa musical.

Los años 2020 y 2021 han sido imposibles para muchos sectores, pero especialmente el de la cultura. Sin posibilidad de reunirse en espacios tanto abiertos como cerrados o de hacerlo bajo mínimos, el mundo de la música en directo ha estado dos años agonizando. El colectivo La Melona lo sabe bien —especialmente desde su condición de festival de pequeño formato— y tuvo que vivir la cancelación de 2020 y los reajustes en 2021: «Tuvimos la mala suerte de tener que cancelar una edición a la que le habíamos dedicado mucho tiempo, trabajo y cariño. Esta situación, como es lógico, nos llevó a plantearnos diferentes formatos, nuevos escenarios y retos de cara al futuro. Tras muchas conversaciones y discusiones dentro de la organización llegamos a la conclusión de que lo más lógico era adaptarnos a dicha incertidumbre e intentar llevar a cabo una propuesta acorde con la situación del momento». Durante esta travesía por el desierto cultural, instituciones y marcas han acudido a la llamada de auxilio. Y aunque la polémica en cuanto a qué y quién recibe esas monedillas siempre está servida, cierto es que un evento donde la cultura está por encima del ocio ha de ser sufragado sí o sí: «El presupuesto público está ahí y va a ser invertido en unos proyectos u otros. Nosotros pensamos que nuestro proyecto es digno de recibir ayuda pública y que tiene una repercusión y contribución en la sociedad. Desde La Melona creemos que cuando una institución destina dinero público a financiar un evento cultural también tienes la responsabilidad de contribuir a que ese evento ejerza de ejemplo, de servicio a la comunidad, de representatividad y de que lleve a cabo una labor modélica». Y por si alguien duda de la influencia público-privada en la personalidad de un festival como MelonaFest, la organización nos lo aclara: «Nunca un patrocinador nos ha obligado ni sugerido modular el contenido o programación de nuestros eventos. La autogestión es compatible y complementaria con la cofinanciación de entes públicos y privados siempre que esa financiación no se base en un acuerdo que perjudique la línea artística o la independencia programática del festival». 

VVV [Trippin’you] por Sergio Penas

«Nos gusta lo fresco y nos tomamos muy en serio el criterio de la juventud, porque a elles les pertenece el presente y el futuro».

Tras un evento en 2021 en versión XS y con aforo reducido, MelonaFest regresa con las baterías a tope en esta Semana Santa del 22. Chill Mafia, VVV [Trippin’ You], Dani, Mahía o YOUCANTHIDE son algunas de las gemas sónicas que nos esperan en la capital gallega. Queremos conocer el secreto de confeccionar un cartel sin tener que hacerle copy-paste a los festivales hegemónicos: «El secreto es renunciar a la rentabilidad [risas]. Somos una asociación sin ánimo de lucro y creo que esa naturaleza se ve reflejada en nuestra praxis. La verdad, pensamos que la clave está en ejercer de ojeadores y en llegar a bandas y artistas emergentes antes que nadie. Tenemos que calcular muy bien el punto de ebullición de los artistas que escogemos». Se manifiesta «artista emergente» como concepto clave, el eje en torno al cual gira la selección musical. Artista emergente no tiene por qué ser sinónimo de juventud —pueden  ser músicos experimentados con formaciones nuevas—, pero la mirada hacia la cantera está siempre echada: «A nosotros nos gusta lo fresco y nos tomamos muy en serio el criterio de la juventud, porque a elles les pertenece el presente y el futuro. Creemos que la relación entre nuestro colectivo y la juventud ha de ser recíproca, tenemos que aprender unos de los otros para enriquecernos como sociedad generadora y consumidora de cultura». 

En la búsqueda de nuevos confines filarmónicos, MelonaFest no entiende de precintos estilísticos. Justamente el público más lozano es el que está comprendiendo mejor la inutilidad de demarcarse en lo rockero, mod, punki o hip hop. La Melona abre sus oídos a todo: «Desde el advenimiento de la globalización y las tecnologías de la información y la comunicación, los géneros se han diluido y fusionado. La interculturalidad nos ha llevado a valorar positivamente las diferencias y a apreciar e identificarnos con géneros muy dispares, y eso se refleja tanto en la forma de crear de los artistas como en la programación de festivales como el nuestro. El MelonaFest quiere representar esa esencia de nuestras generaciones, que han derribado muros culturales que parecían infranqueables». En esta fundición multicultural y desprejuiciada que afortunadamente vivimos, MelonaFest secunda la onda neofolclórica que ha irradiado la península en los últimos años. En su caso, como es de esperar, la raíz gallega ha imperado en su repertorio folktrónico —CRNDS, MounQup, Teresa Ferreiro—. Puede que el folclore electrónico esté “de moda”, pero esta ha venido para quedarse: «Creemos que todas las modas son necesarias para afianzar un sonido o un movimiento determinado. Estamos notando una tendencia hacia la música electrónica y a la experimentación muy importante, no sólo dentro del folclore electrónico, si no en muchos más espectros que engloban estilos muy diferentes e igual de ricos y diversos».

Conferência Inferno por Sandra Garcez

«Está mucho más cerca Porto que Madrid, tanto geográfica como culturalmente. Compartimos idioma, conocemos la escena portuguesa y vamos a festivales allí».

El aperturismo de La Melona no solo es musical, sino también geográfico. Ya que la frontera con Portugal es más porosa que la de Castilla, MelonaFest ha invitado este año a creadores lusos como Da Rocha y Conferência Inferno. El puente galaicoportugués viene de antiguo: «Está mucho más cerca Porto que Madrid, tanto geográfica como culturalmente. Compartimos idioma, conocemos la escena portuguesa, vamos a festivales allí y tenemos admiración por todo lo que hacen colectivos como Lovers and Lollipops, O Macho Alfa o el laboratorio PRÍNCIPE discos. Puede que hubiera una edición en la que nos saltáramos esta norma, pero siempre tratamos de reflejar esa hermandad, esa pertenencia a un marco común identitario y fuertemente enraizado entre Galicia y Portugal».

Sin caer en el topicazo periodístico del “marco incomparable”, es innegable que los espacios donde se hará realidad el MelonaFest 2022 tienen la categoría de míticos: la sala Capitol y la sala Malatesta. «Ambas son salas increíbles. Cada una con un estilo y particularidad en concreto, pero ambas con una calidad de sonido espectacular. Capitol tiene una calidad inigualable y es de las mejores salas de Galicia, pero Malatesta es un cañón de sala y tiene un carácter más gamberro que encaja a la perfección con la esencia del colectivo La Melona. Lo mejor es que lo presenciéis vosotres mismes». Y lo presenciaremos estos 14, 15 y 16 de abril en Santiago de Compostela. Entradas entre 20 y 25€ por día y 30€ el abono disponibles aquí.