«Den» de Richard Corben

Por Marcos Gendre 0

De Richard Corben

Resulta complicado hablar con propiedad sobre cierta clase de oursiders con el carisma y la controversia que siempre pueden generar artistas como Richard Corben. En este sentido, pocas obras más rupturistas y llenas de matices y opiniones diversas como “Den”, ahora fabulosamente reeditada por ECC en una labor que, al menos, también se extenderá más adelante con otro título tan jugoso como “Murky World”.

Pero lo que hoy nos atañe es la borrachera lisérgica que Corben se marcó en la construcción de “Den”, una obra que podría pasar por un delirio de Jodorowski, a nivel narrativo, pero que el de Anderson lleva dos pasos más allá en una obra en la que la aventura ideada es una simple excusa para poder enarbolar una odisea de fantasía desbordante donde caben reflejos de “Conan”, Moebius, pero sobre todo de una misión consciente o no: bajar hasta las entrañas de un Corben que para sobrevivir tenía que dedicarse a trabajos más comerciales para, luego, poder inclinar la balanza hasta los extremos underground de un arte, el suyo, abocado a traspasar los límites creativos más experimentales.

En este sentido “Den” es un relato de fantasía underground en el que vamos a ser abocados a tierras mágicas terroríficas, rodeados de virulentos seres antropomórficos y de un protagonista, timón de un relato donde también caben tonos eróticos y acción altamente violenta.

Todos los diferentes cauces narrativos le sirven a Corben para empujarnos hasta el interior de Nuncanada, un mundo del que este primer volumen también nos ofrece un crisol impagable de extras, con un prólogo revelador de José Villarubia, en el que explica el meticuloso y fascinante trabajo de recuperación de los colores y portadas originales. Toda una empresa que vemos plasmada en esta edición, en la que, de todos modos, el anzuelo mayor es la sensación de estar ante una de esas obras que vienen marcadas por una estética tan personal y ambiciosa, como ególatra en los designios de la patente autoral de Corben.

Si bien esto último suele ser un problema en la mayoría de esfuerzos artísticos, para el caso de Corben deviene en virtud que se impone por encima de las posibles derivas cuestionables del guion. Y es que, ante todo, estamos ante un esfuerzo titánico por imprimir un recuerdo indeleble en el lector. Para lo bueno y lo (discutiblemente) malo, la obra de culto de un genio en estado de gracia y fiebre artística. Ni más ni menos.

9.0

9.0
90%