«Universo Sandman – País de pesadillas vol. 2 – La casa de cristal» de James Tynion IV
Por 21 octubre, 2024 22:280

Cuando hablamos de posibles herederos de gigantes del cómic como Alan Moore, Grant Morrison o Neil Gaiman, uno de los nombres que suele salir a la palestra es el de James Tynion IV, que, precisamente con esta extensión del Universo Sandman, entra en contacto directo con Gaiman, creador de la serie y coordinador de la misma, en la actualidad.
No es tarea fácil adentrarse en una cosmología tan definida por la impronta sellada por el genio de Portchester y contentar a los fieles de la misma, cuyo (en este caso, lógico) nivel de exigencia es tan alto que puede conllevar a las típicas dudas a la hora de matizar características que puedan encauzar los significantes estilísticos de una saga tan especial y particular como esta.
En este sentido, lo que Tynion IV ha conseguido con esta serie (con el Corintio de máxima estrella) es adecuarse a dichas necesidades, pero sin perder sus señas de identidad; por otro lado, idóneas para sumar nuevas vías dentro de una colección por la que también han dejado su rúbrica grandes como Mike Carey, con su mayúsculo spin-off de “Lucifer”; por cierto, en las antípodas de la horrible adaptación televisiva llevada a cabo del mismo.
Quizás aún sea demasiado pronto para poder hablar en términos equiparables a lo que logró Carey con “Lucifer”, pero desde luego Tynion IV va por el buen camino con un “País de pesadillas” que ya arrancó de forma brillante con sus seis primeros números, recopilado en un primer volumen sobresaliente que nos dejó con ganas más.
Para seguir la (buena) racha, este segundo volumen, bajo el título de “La casa de cristal”, prorroga las buenas sensaciones a través de una premisa articuladora de todo el recorrido narrativo: la capacidad para generar estados de incomodidad en el lector que Tynion ya plasmó en obras de referencia como la actual “World33”, pero sobre todo “El departamento de la verdad”, seguramente, el cómic conspiranoico por antonomasia.
Rebajando densidad en los diálogos y ampliando un goloso equilibrio místico suburbial es cómo el neoyorquino genera un estado permanente de pesadilla, además de por la inclusión de personajes muy relevante en Sandman, lo cual los fans se sentirán muy agraciados, además de por el relevante papel que desempeñan.
De hecho, no podemos dejar de mencionar la imponente presencia de Tesalia, de quien incluso se incluye un número de su colección para abrir aún más el más que estimulante crisol de subtramas en torno a esta aventura pesadillesca, en la que el trabajo realizado en el dibujo por Lisandro Estherren, la catalana María Llovet y Patricio Delpeche se acopla como guante de seda, con sus líneas borrosas y precisos tonos impresionistas de corte sombrío.
En definitiva, estamos ante un camino abierto en Sandman que promete mucho, pero que ya nos está regalando un nivel y expectativas altísimas.
