La redención de Linkin Park en Madrid

Por El Último de la Fila 0

El denostado nu-metal puede que no se haya visto en otra: con Deftones o Limp Bizkit llenando pabellones deportivos y encabezando festivales, o System of a Down estadios. Hace dos décadas esta rama del metal que era un nicho mirado con cierto desprecio por muchos (¿quién no recuerda la etiquetae de “chándal-metal”?) es hoy una máquina de generar dinero y un fomo de categoría.

Con dos conciertos que agotaron en pocas horas sus entradas hace ya un año, Linkin Park regresaron a Madrid nueve años después de su última visita, pocas semanas antes de la traumática pérdida de Chester Bennington. Miles de fans invadieron durante los pasados 23 y 24 de junio la localidad de Rivas-Vaciamadrid para volver a sentirse jóvenes escuchando clásicos como “Faint”, “Numb” o “One Step Closer”, así como a nueva etapa abierta con Year Zero. Dos veladas donde el fuerte calor fue un elemento que incomodó tanto a grupo como público, sobre todo el martes. No fueron pocas las personas que tuvieron que ser asistidas por golpes de calor, e incluso el arranque del concierto pareció estar influenciado por las altas temperaturas, con una Emily bastante aplatanada. Esto junto a un sonido bajo hizo que el bolo del martes dejara un regusto agridulce, todo lo contrario al del miércoles, donde pareció que tomaron nota de las quejas de la noche anterior y el cariz fue otro distinto. Mucha más energía, más motivación, más interacción con los fans. No fue lo mismo arrancar con “Lying From You” el segundo concierto que con “The Emptiness Machine” la primera noche, sin querer menospreciar el single del último álbum. Aunque tampoco fue lo mismo la cuenta atrás con “Superestrella” de Aitana el martes que con la conocida como “Quédate” de Quevedo el miércoles.

Una de las grandes incógnitas fue ver como se desenvolvía Emily con la alargada sombra de Chester detrás, y la verdad es que Armstrong salió victoriosa, con sus limitaciones, del envite. No llegó tan alto como Bennington y tiró del clásico de ofrecer el micro al público para echarle una mano, pero cuando el momento lo requirió se desgañitó como la que más. Las nuevas canciones, con ella al frente, funcionan a la perfección dentro de un show donde el grupo intenta dar cabida a todas sus etapas, a excepción de One More Light. Y es de agradecer que no vayan por el camino fácil de tirar de sus mejores trabajos y quieran recordar temas como “Burn It Down”, “The Catalyst”, “New Divide” (de la banda sonora de la saga Transformers) o la preciosa “Waiting for the End”.

Mike Shinoda sigue teniendo carisma. Su fraseo rápido no ha perdido un ápice de gancho y ha sabido tomar mayor peso escénico tras la pérdida de Chester. Tuvo tiempo incluso para colar uno de las canciones de su proyecto Fort Minor, “Where’d You Go”, como preámbulo de “Waiting for the End”. Y el resto de miembros cumplen, aunque si tengo que destacar a uno es sin duda a Joe Hahn. Sus bases tienen gran culpa del éxito del grupo, y a pesar de no llevarse los focos, durante los dos conciertos lo dio todo, saltando y bailando.

Como en todo espectáculo de una gran banda, poco a poco fueron tirando de más hits, más momentos celebrativos coreables: “What I’ve Done o “Breaking the Habit” con una “One Step Closer” bañada en confeti (¿a quién se le ocurrió esa idea?). La principal diferencia fue el cierre de ambas noches. Mientras que el martes “Numb”, “Heavy Is the Crown” y “Bleed It Out” dieron paso a “Papercut”, “In the End” y “Faint”, con gran parte de la banda sobre la pasarela, la noche siguiente “Heavy Is the Crown” y “Bleed It Out” sirvieron de broche final en lugar de “In the End” y “Faint”. Dos maneras de celebrar la vida y la música. Porque al final es lo que muchos de los presentes hicimos. Recordar a uno de los grupos que marcaron una época de nuestras vidas para seguir mirando hacia delante. Porque futuro tiene este proyecto.

Galería del concierto de Linkin Park en Madrid