Es su nuevo single tras publicar su EP Yunque (2023), el primero con Sonido Muchacho
Marta Movidas tiene un universo propio. Quizás porque es su personalidad, auténtica, sin tapujos, sin miedo a mezclar todo aquello que la apasiona. ¿Por qué no mezclar una ópera de Manuel de Falla con aquellos snaps íntimos que en ocasiones se envían? Porque sólo ella sabe cómo hacer que confluyan lo sublime con los detalles más desapercididos de lo cotidiano.
Y sólo ella sabe hacernos vibrar con situaciones que en otros serían lastimosas. Ese revolverse contra la toxicidad de los más cercanos de su primer disco, Os Castigaré (Snap! Clap! Club, 2021), las situaciones más opresivas y lacerantes bañadas con un tinte de lirismo de Yunque (Sonido Muchacho, 2023)… Pero en esta ocasión Marta Movidas da un giro en su universo y su atención se va hacia Tomi, un amigo, un perro, al que recuerda como si fuera una “Rosquilla de Canela” cuando se tumbaba.
Sus abuelos lo rescataron cuando ella apenas tenía 9 años y convivió con él hasta 18 años más. Un vínculo que iba más allá de detalles supérfluos como su apariencia, su olor o cómo se comportaba. Era un cariño que iba más allá, incondicional, que reconfortaba, que de alguna manera la fortalecía. Una canción directa, que apela a los sentimientos más puros, que va más allá de sus experimentos más barrocos o más próximos al J-pop.
“Kisses” es su single de adelanto.
Slowdive siguen aprovechando su segunda juventud, la que arrancó con su vuelta hace casi una década, y tras su homónimo álbum de 2017 acaban de confirmar el lanzamiento de un nuevo disco para el mes de septiembre.
Everything is Alive es el título que llevará el quinto trabajo de la banda británica; un álbum que está dedicado a la madre de la cantante Rachel Goswell y al padre del batería Simon Scott, ambos fallecidos hace tres años, y que se publicará el 1 de septiembre a través de Dead Oceans. Ocho nuevos temas grabados en diferentes estudios, rematándose en el estudio de Neil Halstead junto al productor Shawn Everett (The War On Drugs o Alvvays), y cuyo primer adelanto es “Kisses”.
Tracklist de Everything is Alive
1. shanty
2. prayer remembered
3. alife
4. andalucia plays
5. kisses
6. skin in the game
7. chained to a cloud
8. the slab
Foto de portada por Parri Thomas.
El dúo argentino celebra en la capital, con entradas agotadas, su electro-pop tan característico y reconocible.
Los argentinos hicieron parada en la sala OchoyMedio de Madrid dentro de su gira española con la que están presentado su último trabajo “Hotel Miranda!” Un disco en el que revisitan sus canciones más emblemáticas con las colaboraciones de artistas como Lali Expósito, Andrés Calamaro o Christian Castro entre otros.
El dúo salió al escenario con la seguridad de tener todo vendido y al público más que entregado por ver a Alejandro y Juliana hacer gala de su desparpajo escénico. Junto a ellos les acompañan una batería un guitarrista que aportan algo más de empaque a un directo sustentado en bases y voces pregrabadas. A esto le añadimos un despliegue ge visuales que enriquecen, dando vistosidad y entidad al concierto.
No se puede decir que el grupo no sudara la camiseta, literal, durante la hora y media de directo. Con múltiples cambios de vestuario y coreografías ágiles añadiendo dinamismo. Un aire festivo y de color que sus fans tanto reclaman. Comenzaron con Por amar al amor, para seguir con Hola y 743. A partir de aquí, las canciones de “Hotel Miranda!” tomaron el protagonismo, una tras otra sin pausa alguna entre tema y tema.
No faltaron canciones emblemáticas como “Perfecta” que cantan junto con María Becerra y FMK, Enamorada con Francisca Valenzuela o Ya lo sabía con Sofía Reyes. Las voces de estos artistas las pudimos escuchar ya grabadas mientras veíamos su imagen en los visuales. Con un público entregadísimo, la sala se convirtió en una sala de Karaoke en la que todo el mundo coreaba cada estrofa. El dúo salió para agradecer el calor de sus público con Romix como bis.
Tras su baño de masas en la capital, los argentinos siguen su tour por España para volver a Madrid en las próximas semanas. El motivo: ofrecer un concierto en Plaza de España con motivo de las fiestas del Orgullo LGTBI.
Hoy comienza su gira por España
Un auténtico referente dentro del rock en Argentina. Algo que consiguió en poco tiempo, en un año crítico, porque su Ubicación en tiempo real (Goza Records, 2020) logró varias nominaciones en los Latin Grammy de 2021 y un Premio Gardel a Mejor Álbum de Rock Alternativo. Así es Barbi Recanati, una artista incansable, que fue líder de Utopians durante más de diez años y que no ha parado de crecerse. Porque ella no se limita al rock, así, sin más, sino que juega a entremezclarlo con estilos tan dispares como el shoegaze, el post-punk, el garage, e incluso con el pop más bailable y el jazz.
Tan imprevisible que había ganas de saber cómo sería su segundo trabajo, El final de las cosas (Goza Records, 2023). Y ya ha llegado, demostrando que su sonido es una auténtica vorágine de sensaciones. Un sonido que puede ser algo áspero pero que te agarra con su nervio, que vapulea tus sentimientos y sensaciones entre lo aparentemente evidente y otros momentos que contienen tantos significados como momentos en que lo escuches. Quizás por eso no es raro pensar en ella y en la clara oscuridad de referentes como The Cure, The Kills o Jesus & Mary Chain, entre otros.
Esta semana, Barbi Recanati estrena disco y gira, que comenzará por España y seguirá por Argentina, Uruguay… Lo mejor para (re)descubrir sus nuevas canciones, acompañada de compañeros de generación como Marilina Bertoldi, Benito Cerati, Paula Trama o Susi Pireli. Tomad nota de las fechas ya confirmadas:
*16 junio: MADRID (Cemento)
*18 junio: BARCELONA (La Nau) – entradas
*23 junio: VALENCIA (Ca Revolta) – entradas
*29 junio: DONOSTI (Dabadaba) – entradas
*30 junio: BILBAO (Kabaret)
*9 julio: MADRID (Rock Palace) – entradas

My Big Day saldrá a mediados de octubre.
Los británicos Bombay Bicycle Club han anunciado una nueva gira con motivo de la publicación de un nuevo trabajo. Tres años después de la salida de Everything Else Has Gone Wrong (2020) llegará My Big Day, un disco grabado en los estudios The Church de Londres y finalizado en su propio estudio, y donde han contado con colaboraciones tan interesantes como las de Jay Som, Nilüfer Yanya, Damon Albarn o Holly Humberstone.
Fijada su salida en el 20 de octubre, casi un mes después Jack Steadman y sus compañeros pasarán por nuestro país.
Conciertos de Bombay Bicycle Club en Madrid y Barcelona
13 de noviembre: MADRID (Sala La Riviera)
14 de noviembre: BARCELONA (Sala Apolo)
Las entradas anticipadas se pondrán a la venta este próximo día 19 de junio a las 10h las webs de Live Nation y Ticketmaster a un precio de 25 euros más gastos.
Su nuevo trabajo aún no tiene fecha de salida.
Tras “El Primero” y “Migajas” Apartamentos Acapulco presentan “La Persiana”, otro de los temas que encontraremos en su nueva aventura bajo el sello Intromúsica. En esta ocasión los granadinos permiten que se les escape en acento de la tierra con una pieza de apenas dos minutos que sigue mostrando elementos característicos de su sonido, fresco y pegadizo.
Apartamentos Acapulco – “La Persiana”
Próximos conciertos de Apartamentos Acapulco
24-26 de agosto: OLIVENZA (Festival Contempopránea)
31 de agosto – 2 de septiembre: ALCALÁ DE HENARES (Festival Gigante)
15 de septiembre: GRANADA (Granada Sound)
24 de noviembre: VALENCIA (Sala 16 Toneladas) + Cora Yako – ENTRADAS
Foto de portada por Pantone7548c.
En otoño publicarán un álbum recopilando sus últimos singles.
Los luxemburgueses No Metal in This Battle han aprovechado este viernes para dar a conocer su nuevo single doble “Lightrider” y “Lord of Fuzz”, así como el videoclip oficial de “Lightrider”, un tema donde meten en la colectera elementos stoner rock, tropicalia y guitarras funk, y cuyo aspecto visual luce con un toque kitsch y aires ochenteros.
Este lanzamiento marca el final de una serie de publicaciones de singles dobles (Shimokita/Zeitzonen y Disco Dans Ta Cave/Fano) que se unirán para formar un LP titulado Wie Kraut und Rüben y que estará disponible a través de Muaaah Records y À Tant Rêver du Roi Records en otoño.
No metal in this battle – “Lightrider”
Foto de portada por Mike Zenari.
Nuestro viaje a través del espejo del Primavera Sound 2023 termina en la jornada del sábado. ¿Llegarán Mj y Javi a ganar la Cocostelana hasta el final del festival en Barcelona y en Madrid? ¿Se encontrarán en algún punto del camino?
Primavera Sound 2023, Barcelona: sábado. María José Bernáldez.
- Wednesday: El año de las guitarras y de las mujeres con guitarras. 2023 nos ha traído bien de inputs de esta etiqueta y Wednesday cumplió con creces las expectativas que teníamos. Se metió al público en el bolsillo canción tras canción, riff tras riff. Puso al patrocinador de su escenario en su sitio sacándole los colores en materia de explotación laboral y el patrocinador del escenario, Amazon Music, le respondió eliminándola de la programación del streaming de ese día, en el que estaba agendada. ¿Conclusión? una reina con guitarra. Que nos chille a la cara veinte veces si quiere.
- Surf Curse: Uno de los ejemplos de poca conexión público-grupo y mucho make some fucking noise. Los californianos lo dan todo en cada concierto, el reajuste de los platillos de la batería cada dos por tres bien lo atestigua, pero no fue suficiente para mover a un público que sólo pareció entrar al trapo en Freaks, el tema que tik-tok les viralizó hace un par de años. Tuvimos la suerte de verlos en sala hace unos meses, así que nos quedó un sabor agridulce tras verlos aquí, sabiendo que quizá en otro escenario, a otra hora, la historia hubiera sido distinta.
- My Morning Jacket : Corta. Cortísima se hace una hora cuando Jim James sale al escenario con un vocoder colgando del cuello y empieza a hacer: magia. Todo desaparece cuando canta. Notas imposibles. Canciones infinitas. Actitud de la estrella total que es. Alarga las canciones, estira hasta el éxtasis cada nota, cada acorde, cada sensación. Va más allá en cada uno de los géneros que roza, con un virtuosismo del que sabíamos una parte pero no éramos conscientes de lo real que iba a ser. Nos faltaron mil canciones en el setlist pero en realidad dio igual: aunque hubiera tocado canciones inventadas la crónica sería la misma porque una vez que entras en su universo sólo te queda rendirte. Ni él mismo se explicaba cómo podía ser esa su primera vez en el festival. Desde aquí pedimos, por favor, que no sea la última.
- Gaz Coombes: No os extrañéis cuando el disco de Turn The Car Around aparezca en nuestra lista de mejores discos del año. El frontman de Supergrass ha puesto toda la carne en el asador para afianzar su más que brillante carrera en solitario. Un set perfecto, un público entregado, canciones que para los que estábamos allí ya son himnos, aunque no sean virales en tik tok ni traspasen las fronteras del algoritmo. Su banda es bastante sólida (creímos ver también al guitarra de Supergrass con él) y la comunión con el público, total. Incluso cuando se desmarca de lo enérgico de su propuesta y se queda sólo con su guitarra acústica (hecha trizas) a cantar The girl who fell to Earth , un himno con ya casi 10 años, el silencio es reverencial. Un verdadero cabeza de cartel.
- Caroline Polachek: Artista 360. Con un outfit dosmilero terrible estéticamente pero de 10 conceptualmente, Caroline salió con toda la salud que le quedaba a darnos una lección. Esa noche perdería la voz durante una semana, pero nos regaló un espectáculo increíble, al alcance de muy pocas. Todo el concierto gira alrededor de su voz, de sus manos, de su expresión. Nos hipnotiza canción tras canción de su último disco, nos reengancha a sus primeros temas, nos pone a silbar con su Bunny is a rider. Nos tiene completamente hechizados y es difícil salir de su embrujo.
- Måneskin: Era, quizá, la única oportunidad en la vida de ver en directo a unos ganadores de Eurovisión y ellos sacaron muy al principio del setlist la canción que les puso en el centro del mundo. Para nosotros, la contratación del grupo supuso un movimiento bastante inteligente del festival. Y respondieron con creces. Escribir sobre Maneskin es reescribir lo ya dicho en otros sitios, pero corroboramos que todo es verdad: furia rock, espectáculo, Damiano David podría haber hecho que todo el mundo se desnudara con un sólo movimiento de cejas y el resto de la banda desprende un poder de seducción en el que caímos propios y extraños. Entendemos que la Pitchfork les odie: nosotros les hemos puesto en un pedestal.
- Rosalía: El 90% de los asistentes del festival la esperaban ( un porcentaje se decidió por Death Grips, incompatibles ambos) y ella respondió como su público merecía. El espectáculo de Rosalía, después de más de un año girando está medido y perfeccionado. Da igual si la ves de cerca o por las pantallas: lo vas a disfrutar. Porque puedes ir por curiosidad o por fanatismo, que el resultado va a ser el mismo: vas a caer rendido. Regala alguna canción antigua, cuenta historias en catalán, se pasea entre el público, al que pone a cantar con ella. Y tú cantas, porque te sabes cada canción. Rosalía ya es parte de nuestra historia y es profeta en su tierra en todas y cada una de sus versiones. Es muy difícil lo que ha conseguido, todos los aplausos se quedan cortos.
- Overmono: Se acercaba el cierre del festival y Overmono ofrecieron una sesión en la que, más que presentar su fantástico nuevo álbum tiraron de temas consagrados poniendo a todo el mundo a bailar con los últimos cartuchos que quedaban, jugando a lo seguro, un método infalible para una hora complicada.
- Dj Coco: Llegamos a tiempo, lo conseguimos. Vimos el confetti, los fuegos artificiales, el amanecer con Don’t stop believin’ Habíamos sobrevivido a otro Primavera Sound.
Primavera Sound 2023 Madrid: sábado. Javier Benítez.
Comenzamos el último día del festival con un doble programa muy especial en el Auditorio de Príncipe Pío. Ni más ni menos que dos leyendas fundamentales en la música contemporánea: Laurie Anderson y John Cale.
El concierto de la señora Anderson no fue exactamente un concierto. Fue una ponencia y una revelación, a veces con música y a veces sin ella. Sus canciones a menudo no son tales, son más bien piezas. O interludios musicales….los mejores que he escuchado. Comienza con el recitado de Big Science, acompañada por esos músicos que tienen la virtud de hacerse invisibles cuando no les necesita, pero omnipresentes cuando es requerido.
Laurie Anderson nos visita desde el futuro, para servirnos de guía en un mundo a la deriva. Sus textos iconoclastas, irónicos pero sensibles hacen tambalearse los pilares mismos de aquello que percibimos como real. Su certero punto de vista nos acaricia, nos susurra para despertarnos sin juicios. Habitando sus alter egos a través de su voz vocoderizada, ofreciéndonos inteligencias artificiales (que son nuestros nuevos ángeles), con su poética posmoderna. Acabó arengando al público, a modo de catarsis, de liberarse a través de un grito colectivo de 10 segundos. Un dulce despertar en medio de esta vorágine que es la historia.
Poco después, hizo su aparición la segunda leyenda de la mañana. El gran John Cale nos entregó un concierto de rock, como no podía ser de otra forma. Empezó con la relativamente reciente Jumbo in the Modern world y continuó con Guts, sacando su lado más clásico. Hubo tiempo para un recuerdo a Nico en Moonstruck (Nico´s Song), de su disco editado este mismo año. El fundador de la Velvet Underground nos dio, junto con su estupenda banda, una lección de rock and roll de la vieja escuela, demostrando que si bien los años pasan y el cuerpo se resiente sin remedio, la actitud puede perdurar.
Una vez en la Ciudad del Rock, después de otro viaje de ida de diferentes etapas, llegamos para ver a St. Vincent. Con un público asombrosamente poco numeroso, Annie Clark salió derrochando carisma, bien rodeada de la potentísima banda que le acompaña en esta gira. Comienzan con una versión alternativa de Digital Witness, para después blandir la guitarra como solo ella sabe hacerlo, atacando el riff de Birth in Reverse” Va desgranando temas de su último discos y de otros anteriores. Tiene un recuerdo para New York y nos pone a bailar con Fast Slow Disco. Después esgrime la imprescindible Cheerleader, y ya nos ha hecho caer rendidos a sus pies. Una intensa experiencia ante este animal escénico.
My Morning Jacket, esa banda que a veces se hace tan difícil de ver, nos ofreció una versión reducida de lo que debería ser un concierto suyo. Esto pasa continuamente en festivales: una banda con más de 20 años de trayectoria, que se ve forzada a dar un concierto de sólo una hora. La sensación que nos queda es que hemos visto un atisbo de lo que debería haber sido.
En cualquier caso, My Morning Jacket empezaron esta versión reducida con el habitual Victory Dance, que nos sumergió en esa extraña atmósfera tan beneficiosa para la música en directo. Continuaron seleccionando algunos clásicos de su repertorio, para terminar con el tremendo One big Holiday, broche de oro para un show con el que muchos conocieron a esta magnífica banda.
Es increíble lo que ha crecido como artista Caroline Polachek. Puede ver solo una parte de su actuación, pero me pareció verdaderamente potente, y ella confirmó lo que vengo escuchando desde hace un tiempo: va a camino de convertirse en una gran estrella. Por segunda vez en este festival, vi una clara influencia de Kate Bush. Debería analizar con detalle la presencia constante de esa diva en mi imaginario. En cualquier caso, Polachek dio un gran concierto y nos empieza a mostrar el camino de lo que vendrá en el pop los próximos años.
Sobre Måneskin se ha hablado mucho en los últimos años. Si uno decide dejar de lado los posibles prejuicios (reconozco que yo tenía algo de eso) se dará cuenta que se trata de una banda que funciona como una máquina bien engrasada. El concierto es homogéneo, directo y rabioso. Caen a gran velocidad temas como Gossip, Gasoline o la ganadora de Eurovisión, Zitti e Buoni. Apoyados en el tremendo carisma de todos sus miembros, especialmente de su cantante Damiano David, Måneskin se confirmó como una banda sólida y deslumbró a quienes no los conocían.
Las fuerzas que nos quedaban las reservamos para Rosalía, la gran cabeza de cartel. Y tengo que decir que por primera vez en todo el festival, vi una gran concentración de público, y eso que eran las dos de la mañana. Gente para aburrir, vamos. Tras una intro de algo parecido a música techno de anime japonés, salió la gran estrella, acompañada de su cuerpo de bailarines. El escenario que, era básicamente una cuesta, resultó ser tremendamente versátil y favorecía la visibilidad de todo el show. Y este lo merecía. El ritmo trepidante de canciones como Saoko, Despechá o La Noche de Anoche no daba ningún respiro, todo ello aderezado de la tremenda presencia de la estrella catalana, que no dejó de interactuar con un público entregado. Sigo echando de menos músicos en el escenario, no me acaba de cuadrar que en un concierto toda la música esté grabada (menos el emocionante momento en que interpretó Hentai al piano). En cualquier caso una gran actuación, que sació a las legiones de fans de nuestra diva, la incomparable Rosalía.
Ahora había que enfrentarse una vez más a la aventura de la vuelta a casa, pero tengo que decir que veía sonrisas dibujadas en las caras de los asistentes. Al menos durante un rato, hasta que hubo que enfrentarse a la odisea de volver al centro de Madrid.
Al cierre de estos artículos no sabemos qué pasará con el Primavera Sound en Madrid para 2024. Sí que tenemos fechas para la edición de Barcelona: 3 0 y 31 de mayo y 1 de junio en su recinto habitual. No tenemos, eso sí, ni una pista del cartel. Pero empieza de cero la carrera de fondo que es este festival: ya sólo queda un año.
Galería del sábado del Primavera Sound 2023









Hace pocos días presentaron su nuevo single.
Sigur Rós se han saltado los pasos establecidos en el marketing actual a la hora de anunciar un nuevo disco. Cuando hace apenas tres días presentaron su nuevo single “Blóðberg” nadie podía pensar que hoy iban a confirmar que su esperado regreso vería la luz pocas horas después. Así es, los islandeses a través de su lista de correos han confirmado antes que en ningún sitio (posteriormente en redes sociales) que mañana viernes 16 de junio se publicará en las plataformas digitales ÁTTA, un álbum que rompe una sequía de diez años nada más y nada menos.
En esta obra encontraremos diez nuevos temas grabados en varios continentes: en el estudio Sundlaugin de la banda en Islandia, en Abbey Road en el Reino Unido y varios estudios en los EE.UU, contando con la colaboración de la London Contemporary Orchestra dirigida por Robert Ames.
Según su bajista, Georg Hólm, “este álbum suena a disco de Sigur Rós, pero es más introvertido que antes. Es muy expansivo con este sonido de cuerdas, pero se ve más dentro que fuera”. Una afirmación que junto con la del reincorporado Kjartan Sveinsson que confirma que el grupo “quería permitirse ser un poco dramático e ir más lejos con los arreglos” nos puede dar una idea de por dónde irán los tiros.
A pesar de estar disponible en pocos minutos en su versión digital tendremos que esperar hasta el 1 de septiembre para que los formatos físicos lleguen a nuestras manos.
Os recordamos que los islandeses estarán actuando en España los próximos 6 y 7 de julio, en las ediciones del Mad Cool y Cruïlla Barcelona respectivamente.
Sigur Rós – ÁTTA
1. Glóð
2. Blóðberg
3. Skel
4. Klettur
5. Mór
6. Andrá
7. Gold
8. Ylur
9. Fall
10. 8
Que el avezado escritor francés Patrick Modiano es uno de los valores literarios más fascinantes de este último medio siglo queda de manifiesto en su capacidad para producir novelas de forma regular, siempre bajo ese don divino, concedido a unos pocos privilegiados.
El galardonado como premio Nóbel en 2014 retorna con “Chevreuse”, una palabra-llave que viene a ser una especie de equivalente a “Rosebud” en “Ciudadano Kane”. A través de esta punta de peonza, el gran titiritero de la memoria nos adentra en un laberinto donde el subconsciente de los protagonistas busca encontrar la verdad por medio de un viaje en círculos entre pasado y presente.
La trama está urdida en torno a una de las grandes habilidades de Modiano: hacer de lo complejo un juego de niños, algo tan sencillo como aterradoramente maquiavélico, al menos en sus (altas) ambiciones literarias.
El juego propuesto para la ocasión incide en un mosaico de personajes descritos a través de la mirilla del entomólogo vouyeur, que es Modiano. Una suerte de personaje más en la trama que, desde la distancia de su autoría, maneja como si se tratara de un titiritero que traspasa épocas, habitaciones y escenas con sutileza invisible, la misma de la que también hace gala en un estilo de escritura caracterizado por la ausencia total de ornamentos que disfracen la atmósfera fantasmagórica a través de esta suerte de thriller psicológico. Eso sí, no deja de ser un delito limitar la narrativa de Patrick Modiano a género estilístico. No en vano, y al igual que en el resto de su obra, si una realidad se hace patente en “Chevreuse” es la existencia de un estilo literario intransferible, del cual Modiano es su único protagonista y valedor. Un genio incapaz de rebajarse a la mediocridad del arquetipo, tal como lo demuestra esta nueva pieza maestra dentro de su monumental trayectoria de precisión suiza.

