Además lanzan nuevo single: “House of Dead Memories”.

Bob Mould, David Barbe y Malcolm Travis han devuelto a la vida a Sugar, esa mítica banda de rock que el bueno de Mould montó tras la separación de Hüsker Dü. Una noticia que ha sorprendido por inesperada y que además trae consigo un nuevo single y los primeros conciertos del grupo en 30 años.

“House of Dead Memories” es la canción que estos resucitados Sugar nos regalan; un tema que en palabras de Mould trata “sobre una relación fallida, nada demasiado original para mí”. El sencillo, publicado por Granary Music/BMG, servirá como preámbulo a una reedición en vinilo del debut del grupo, Copper Blue (1992), y que verá la luz en un formato especial de 4 LPs con motivo del Record Store Day, bajo el título de Copper Blue – The Singles Collection.

Sobre los nuevos directos el grupo por el momento solo ha anunciado dos fechas en Nueva York (2 y 3 de mayo de 2026) y otras dos en Londres (23 y 24 de mayo de 2026), abriéndose la preventa de entradas este próximo 22 de octubre. Unos conciertos que podrán tener continuidad según confirma Mould en una entrevista para Rolling Stone: “No quiero adelantarme demasiado, como se suele decir. Las reacciones del público probablemente determinarán muchas de las posibilidades que se nos presenten, ya sea más canciones o más conciertos. Los tres estamos dispuestos a hacer lo que sea mejor. Solo quiero ver si la gente sigue interesada”.

Sugar – “House of Dead Memories”

Volverá a celebrarse en Rivas-Vaciamadrid.

Comienza el baile de nombres de cara a los festivales del próximo año y el madrileño Río Babel ha dado a conocer sus tres primeras apuestas. Asentado en la localidad de Rivas-Vaciamadrid, tras aterrizar este pasado verano, el festival celebrará su novena edición del 3 al 5 de julio en el Auditorio Miguel Ríos. Una vuelta al formato de tres días que contará en la jornada del sábado 5 de julio con la presencia de la artista estadounidense Katy Perry, los colombianos Bomba Estéreo y a Guille Milkiway con La Casa Azul.

Tres nombres que, según sus organizadores, “representan a la perfección el espíritu del evento” y que servirán de aliciente para la próxima venta de entradas. Para ello el festival ha anunciado una preventa especial para el martes 21 de octubre a partir de las 12:00h, previo registro en su web, abriéndose la venta general el miércoles 22 de octubre.

Como información adicional el festival informa que, para los que acudan con sus vehículos privados, habrá parkings gratuitos con plazas asignadas por orden de llegada y espacios reservados para personas con movilidad reducida (PMR). Además, se pondrá a disposición del público un servicio de lanzaderas de vuelta que conectará directamente el recinto con la Estación Puerta de Atocha–Almudena Grandes al finalizar los conciertos, garantizando un regreso cómodo y seguro.

 

Abonos a la venta el próximo viernes 17 de octubre.

Comienza fuerte el O Son Do Camiño de cara a confeccionar el cartel de la que será su séptima edición que se celebrará los días 18, 19 y 20 de junio en O Monte do Gozo, a las afueras de Santiago de Compostela. Y es que la cita gallega ha anunciado la presencia de Linkin Park y Katy Perry como sus dos primeros cabezas de cartel: los primeros como fecha exclusiva en un festival español el año que viene (os recordamos que los días 23 y 24 de junio estarán actuando en Rivas-Vaciamadrid), mientras que la segunda ha anunciado nuevas fechas en nuestro país cuando aún están pendientes sus conciertos en Barcelona y Madrid previstos para los próximos 9 y 11 de noviembre.

Además el festival ha confirmado que este mismo viernes, 17 de octubre, a partir de las 12:00h (hora peninsular) se pondrán a la venta los abonos para la edición de 2026 a través de su web.

Los noventa fueron una etapa extraña para la generación de músicos que había triunfado durante la década preliminar. Todos mantuvieron su popularidad en los charts y, al mismo tiempo, editaron elepés que no terminaron de convencer al público. Reverberation de Echo & the BunnymenThank You de Duran DuranRaoul and the Kings of Spain de Tears For FearsWild Mood Swings de The CureNew Adventures in Hi-Fi de R.E.M.Ultra de Depeche Mode y, en el caso de U2Pop (1997).

Pop, aunque no pudo considerarse un fracaso de ventas, hizo que la banda percibiera que había llegado demasiado lejos con su propuesta destinada a las pistas de baile. Los fieles que habían apoyado los devaneos espaciales de Zooropa (1993) y las melodías emparentadas con la cultura dance de Achtung Baby (1991), se llevaron las manos a la cabeza al escuchar «Discothèque». Las acusaciones de blasfemia, frivolidad, venta al mainstream y traición a su propio legado no tardaron en aparecer en los medios. Con lágrimas en los ojos, los críticos añoraban los tiempos de «With Or Without You». Las consecuencias serían inmediatas.

A partir de entonces, el grupo dejó de avanzar hacia el futuro para retroceder al pasado. El riesgo desapareció de sus composiciones a favor del clasicismo y del retorno a las bases que ellos mismos habían cimentado. Irónicamente, muchos de los detractores que en su momento no pudieron escuchar Pop de principio a fin, luego lo reivindicaron como la última obra maestra de la formación.

Veinte años después, Songs Of Experience (Universal, 2017) —secuela de su anterior trabajo enfocado en los recuerdos de juventud— se centró en la perspectiva de la edad madura: experiencias vitales de la banda, el paso del tiempo y la veteranía que aportaba la vida. Aunque la nómina de productores (Steve Lillywhite, Ryan Tedder, Jacknife Lee, Jolyon Thomas, Andy Barlow) fue más extensa de lo habitual, el disco no se resintió a nivel sonoro. Mientras grababan el álbum, los irlandeses se encontraban de gira promocionando el trigésimo aniversario de su obra maestra The Joshua Tree (1987). U2 se mostró muy cómodo en la posición que ocupaba; no sintió la necesidad de arriesgarse o explorar horizontes desconocidos. Las duras críticas recibidas por distribuir gratuitamente en iTunes Songs Of Innocence (2014) para millones de posibles compradores les hicieron publicar su nuevo elepé de forma tradicional. Daba la impresión de que, debido a su estatus de superestrellas, siempre quisieran complacer a todo el mundo.

La portada de Songs Of Experience —a la estela de Boy (1980) y War (1983)— resumió el contenido de la nueva propuesta de los irlandeses: un sonido apegado a la nostalgia con ligeros toques de modernidad. U2, a pesar de ser una de las bandas de rock más exitosas del planeta, nunca cayó en el desencanto ni en el cinismo. Las letras continuaron tratando los temas habituales de su propuesta: paz, medio ambiente, política, esperanza, amor, derechos humanos, justicia social. Dado el estado del mundo, cualquier otra formación habría arrojado la toalla hacía mucho tiempo.

El disco comenzó con «Love Is All We Have Left»: atmosférica, sintetizador de fondo, buen juego de voces. Un tema extraño, teniendo en cuenta que el grupo siempre abría sus elepés con buques insignia. «Lights Of Home», un medio tiempo con piano, solo de guitarra destacable y acompañamiento góspel como colofón, fue uno de los cortes más interesantes del elepé. En cambio, «You Are The Best Thing About Me» resultó un single tan funcional como «The Miracle (Of Joey Ramone)» o «Get On Your Boots». Hacía años que U2 no editaba un himno a la altura de «Vertigo». La canción se desempeñó tibiamente en los charts; ni siquiera el remix junto a Kygo le otorgó cierta notoriedad. Resultó incomprensible que los irlandeses no escogieran mejor sus sencillos de lanzamiento.

«Get Out Of Your Own Way» contó con la colaboración del rapero Kendrick Lamar. Buenos coros, atmósfera positiva, letra sobre lucha y superación. Un corte pop al estilo de «Walk On», «Magnificent» o «City Of Blinding Lights». «American Soul», con Lamar nuevamente en la introducción, fue una de las piezas más rockeras del disco. Mismo estribillo que en «Volcano» del anterior elepé. Un homenaje a la música americana que tanto les había influido durante su carrera. «Summer Of Love», sencilla balada con buen trabajo de guitarras, ganó con las escuchas. «Red Flag Day» remitió al sonido de unos U2 primerizos, en especial por los coros de The Edge y la forma de cantar de Bono. Ideal para satisfacer a los nostálgicos de la formación; todo recordaba a álbumes como War. «The Showman (Little More Better)», con sabor a los años cincuenta, fue otra inmersión en el pasado que hubiera encajado sin problemas en All That You Can’t Leave Behind (2000).

La conmovedora «The Little Things That Give You Away» fue la balada por excelencia del disco. Una pieza en crescendo que, aunque arrancó con lentitud, poseyó un final sobrecogedor. En «Landlady», la banda desplegó todos sus trucos: corte acústico, voz cálida de Bono, sección rítmica sutil, sentimiento de exaltación. «The Blackout», con su guitarra industrial que recordaba a «Zoo Station», fue una llamada a la resistencia. El Brexit y la política represora de Donald Trump sirvieron como inspiración a la hora de componerla. Un necesario ramalazo de energía entre la tranquilidad que amenazaba con lastrar la recta final del álbum. «Love Is Bigger Than Anything In Its Way» fue otra balada marca de la casa, con piano, línea de bajo destacable y mensaje esperanzador. Como despedida, «13 (There Is A Light)» pareció la continuación de «Song For Someone» de Songs Of Innocence: el círculo se había cerrado.

Pocas bandas con una trayectoria tan larga pudieron presumir de la coherencia de los irlandeses. Aunque no se encontrara entre sus obras más excelsas, Songs Of Experience representó otro digno escalón en una discografía sin apenas fisuras. Un trabajo positivo, con aire bíblico en algunos pasajes; un mensaje de luz y amor a la raza humana. Un destello de esperanza entre la oscuridad que reinaba en aquel presente.

Desde entonces, la banda parece haberse instalado en la nostalgia, dedicándose sobre todo a revisitar su propio legado. Más que una fuerza creativa en evolución, U2 se ha convertido en un grupo revival, explotando los éxitos y la imagen de su pasado en lugar de mirar hacia adelante. Quizás su mayor desafío hoy no sea reinventarse, sino recordar por qué alguna vez fueron una banda que marcaba el futuro del rock.

El grupo murciano presenta su quinto LP con el que pretenden consolidarse como una de las principales bandas nacionales.

Confieso que no sabía muy bien ni cómo ni si afrontar esta reseña. Ni soy artista, ni me dedico a esto, pero sentía que por honestidad con todo el tiempo que llevo colaborando en estos jardines musicales, debía hacerla. Muchos de los que me leéis, que espero sean los que tengan que ser, sabréis que sigo a “los suecos” desde muy al inicio, una suerte para mi cruzarse con ellos al principio. No quiero ser abuelo cebolleta, pero cada vez que escucho “Los Años” se me eriza un poco el vello (el poco que ya me queda). Metí en el mundo “sueco” a mucha gente conocida, en los inicios de los inicios, agradecido de poder compartir el fenómeno y el disfrute que se venía venir. Que vino.

Y montado en el azul y amarillo de la bandera norte europea y siendo un murcianico más, me dedique a seguirlos, a acompañarlos y a estar con ellos siempre y cuando me era posible. Los éxitos los disfrutaba como míos, los himnos que nos regalaban como si los hubiésemos escrito “ex aequo”, las venturas y desventuras familiares, como de colegas. Sí, era la época de Subterfuge, los inicios con Paco Neuman, los primeros picos de Jess, el nacimiento y desarrollo de una banda como la copa de un pino. Y el éxito llegó y arrasaron con todo, y este que les escribe se ha alegrado mucho, muchísimo de que así sea. Se lo merecen y se lo han currado.

A partir de ahí, vamos con el disco nuevo “Hecho en tiempos de paz” y que acaban de estrenar. El disco cuenta con once temas y con colaboraciones en tres de ellos. Dicen que es más difícil mantenerse que llegar y muchas veces se pone de manifiesto esta realidad. El disco resulta plano, con más celofán, papel charol y envoltorio que contenido. Las colaboraciones, salvo la de Hoonine, aportan poco o nada (Siloé directamente resta) y los acompañamientos musicales hacen que pierda mucho pulso y contundencia el sonido de la banda.

El sonido más crudo y directo de la banda siempre ha generado, para este que les escribe, más valor a la propuesta. De la misma manera, las letras, las guitarras y la producción más natural, que han sido signos de identidad de la banda, parecen diluirse entre vientos y otros efectos menos “rockeros”. No pierden la esencia, porque son muy buenos, pero si que han diluido la fórmula, la han “endulzado” y eso se nota en este caso para no mejor.  Estoy seguro que van a ganar público y difusión, pero me gustaban más los “suecos planetas” que los “suecos maná”, aunque me merece el mayor de los respetos su decidida apuesta por una línea más “comprable” y para todos los públicos que la que apuntaban en sus primeros largos.

Tema coproducido junto a Jim Eno de Spoon.

Alex Edkins, el que fuera vocalista y guitarra de METZ, vuelve a reactivar Weird Nightmare, su proyecto personal que publicó su debut en 2022 a través de Sub Pop. Y lo hace con el single “Forever Elsewhere”, una composición que mira de tú a tú al indie rock noventero con aires a Dinosaur Jr o Cloud Nothings y que supura buen rollo, tal y como el propio Edkins afirma: «”Forever Elsewhere” es la canción más optimista que he escrito hasta la fecha. Quería enviar un mensaje positivo inequívoco al mundo. La frase “El amor llegará” resume el tema general: si las cosas parecen desesperadas y el mundo es sombrío, no te rindas, sigue adelante. Me gusta pensar en ella como una charla motivadora envuelta en guitarras distorsionadas».

Este tema, que ve la luz de nuevo en Sub Pop, ha contado con la ayuda de Seth Manchester (que fue el ingeniero de los dos últimos discos de METZ) y Jim Eno (batería de Spoon). «El baterista Loel Campbell (Wintersleep) y Roddy Kuester (Julianna Riolino/Sadies) lo clavaron en dos tomas, y realmente se puede escuchar la energía destartalada de la canción, en la que las ruedas casi se salen un par de veces. Intentamos mantenerla relajada», afirma Edkins.

Si estamos ante el primer adelanto de un nuevo álbum solo el tiempo lo dirá.

Weird Nightmare – “Forever Elsewhere”

Su nuevo disco se publicará a mediados de noviembre.

Cuando apenas queda un mes para que vea la luz el nuevo disco de Austra, la artista canadiense ha confirmado dos fechas en nuestro país para finales de febrero. La gira europea de presentación de Chin Up Buttercup hará escala en Madrid y Barcelona los días 28 de febrero y 1 de marzo respectivamente. Unos conciertos en los que mostrar los temas de un álbum que verá la luz el 14 de noviembre a través de Domino Records y del que ya podemos escuchar su segundo adelanto tras “Math Equation”: “Siren Song”.

Conciertos de Austra en España en 2026

28 de febrero: MADRID (Sala Villanos) – entradas
1 de marzo: BARCELONA (La Nau) – entradas

Las entradas anticipadas para estos conciertos de Austra en España se pueden comprar a través de Ticketmaster a un precio de 28 euros más gastos para Madrid y 27 euros más gastos para Barcelona.

Como todos los años de un tiempo a esta parte, la pregunta detrás de cada Contempopránea es la misma: ¿será el último que vivamos? Pero el caso es que el festival sigue sobreviviendo y la pregunta, después de este Contempopránea 2025, hay que cambiarla a ¿dónde y cuándo lo viviremos el siguiente?

 

Tras despedirse de la mítica ladera del Castillo de la Luna en Alburquerque, el festival comenzó una peregrinación por tierras extremeñas buscando un nuevo hogar para el pop. Parecía que Olivenza iba a ser la sede para bastante tiempo, pero este año sorprendían con su apuesta por Don Benito, con cambio de fechas incluído.

¿Ha sido buena idea pasar el Contempopránea 2025 a Don Benito? Definitivamente, sí.

 

Para los que no tengáis mucha idea de Extremadura, os doy un par de pinceladas: es una comunidad geográficamente muy extensa y muy mal comunicada. Hace mucho calor. Somos gente muy acogedora.

¿Y Don Benito? Pues tiene la suerte de estar, quizá, algo mejor comunicada. Hay bastante alojamiento (contando con todas las zonas de alrededor). Y la gente siempre está en la calle. Buena fórmula para el éxito.

 

Lo del calor…bueno. Tal y como está el planeta ahora mismo, mover el festival dos meses para evitar insolaciones ha evitado una tragedia, claramente. Hizo calor, casi perdemos a La Habitación Roja en un concierto sin sombra a mediodía. Cosas típicas del Contempopránea, a pesar de pasar de julio a octubre

 

Los conciertos gratuitos en la plaza funcionaron de escándalo. Sobre todo la noche del viernes, en la que hubo lleno total. Tocaban Patronato, flamantes ganadores del concurso de nuevos talentos del festival, defendiendo el título de manera bastante sobrada. 

 

 

Pero también tocaba una banda local, Bolsa de Moscas. La casualidad quiso que les viéramos el día antes en Madrid dentro del ciclo de MAZO Madrid, en la Sala Siroco y luego, aquí. Y os diré una cosa: quizá sí que se puede ser profeta en tu tierra. Las mismas canciones, dos conciertos distintos. Hay futuro en las bandas emergentes extremeñas porque las ganas y el talento están ahí, sólo hace falta un empujón. Si en Madrid, en sala, convencieron a los desconocidos que pasaban por allí, en su tierra desplegaron todas sus armas y estribillos y se llevaron los gritos de “escenario principal” como deseo para futuras ediciones. Guitarras, sintes, batería, estribillos pegajosos. La fórmula parece simple, pero el resultado fue espectacular.

 

 

 

Luego vino Marlena a poner patas arriba a todo el público queer. Con cero referencia de cómo sonaba su música, ver a todo el mundo coreando y comprobar que había guardianas de la primera fila desde bien temprano para verla a ella nos hizo darnos cuenta de que, sí, hay que ampliar las miras cuando haces un cartel de un festival. Salir de los límites de las etiquetas para atraer a un público más heterogéneo: a favor.

 

La plaza fue amortizada con creces también en la jornada grande del festival, la del sábado. Primero con la cesión del espacio para la lectura de un manifiesto denunciando el genocidio de Palestina.

Depués, mientras buscábamos una sombra desesperadamente, La Habitación Roja, en formato acústico, con Jorge y Pau, regaló a los que llevamos muchos Contempopráneas a nuestras espaldas un setlist lleno de grandes éxitos que nos llevó por el camino de la memoria, salpicando alguna que otra canción nueva que tienen los mimbres suficientes para ser clásicos instantáneos si les das una oportunidad. Los cacereños Hombre Tigre cerraron la parte gratuita del Contempopránea con su electropop.

 

Un paseíto nos llevaba desde los conciertos de la plaza a la sede del festival. Igual, si no lo sabéis, Don Benito tiene un poder de convocatoria que ríete tú de los eventos de IFEMA. Su ferial es: enorme. Lo que da mucho juego para poder hacer de los conciertos la mejor experiencia posible.

 

Una parte exterior en la que, graciasadios, todo era sombra (igual, nadie esperaba que a principios de octubre hiciera ese calor, en julio hubiéramos caído deshidratadas) y que ojalá hubiera tenido más conciertos programados, porque disfrutamos por todo lo alto de la verbena de Carlangas (que, esta vez, no le dio las gracias a la Junta de Andalucía, perdonamos pero no olvidamos) y nos sorprendió mucho como fans sin remedio que somos de Depresión Sonora que somos, ver a toda la chiquillería siendo más fans que nosotras y haciéndonos vivir un verdadero show de la GenZ viviendo y sintiendo un concierto.

Trasladadas al interior de uno de los pabellones ya para la recta final del Contempopránea 2025, destacamos a cuatro ganadores de la noche:

 

  • La Casa Azul: Da igual los años que pasen. Da igual si te quedaste en las canciones de los dosmiles o te pirran las bandas que existen desde hace una semana. Si guille Milkyway sale al escenario, vas a bailar. Cañones de confetti, juegos de luces, canciones que viven en la parte de atrás de tu cerebro. La fórmula perfecta para no fallar nunca. Guille, te veríamos tocar todos los días de nuestra vida.
  • Sanguijuelas del Guadiana: El fenómeno extremeño del año. Indiscutible camino en ascensión de los de Casas de Don Pedro. Me las doy de extremeña defensora de la tierra, pero en este verano ellos han pisado más pueblos de Cáceres y Badajoz que yo en toda mi vida. Esperé para verles por primera vez en directo en este Contempopránea y, la verdad, mereció la pena. Salí de la marabunta del público para observar bien qué pasaba y fue algo terriblemente emocionante lo que viví. No había nadie pajareando. Todas las barras, vacías. Hasta los camareros salieron de sus puestos para verles. De menos a más, crearon una atmósfera festiva pero profunda con la que te daban ganas de tatuarte la bandera de Extremadura en la frente. Revolá se ha transformado este año en el nuevo himno de la región y este partido que jugaron en casa les salió absolutamente redondo.
  • Carolina Durante: Claro, sal tú después de Sanguijuelas a tocar y ver qué pasa. Se ve se lo tomaron como un desafío y Carolina Durante decidieron dar el mejor concierto del festival. Nos lo debían. Por hache o por be llevan unos años dejándonos compuestas y sin concierto estando programados pero, ay, vinieron a hacernos olvidar todo. Con un Diego Ibáñez tan recuperado de su lesión que sacó la muleta ya sólo como icono del verano de 2025 y decidió hacer crowdsurfing porque quién dijo miedo habiendo hospitales. Con todo el público loco por vivir físicamente cada estrofa, cada quénoshapasadosinohapasadonada. “Elige tu propia aventura” les ha subido a los altares de la escena nacional y ya siempre se nos quedan cortos los setlists porque tienen tantos hits que no caben en sólo un concierto. ¿La solución? Por supuesto, cuando fuimos capaces de bajar del cañonazo de adrenalina y dopamina con el que nos atacaron, comprarnos entrada para el siguiente concierto que nos toque cerca (en Portugal, claro, lo que nos queda cerca) 
  • Mala Sangre: Después de unos Alcalá Norte algo descafeinados, el cierre corría a cargo de uno de los miembros de la New Wave Extremeña. No es un concepto que me haya inventado yo (ojalá), sino un movimiento que ha salido de las ganas de hacer cosas desde aquí y lanzarlas al mundo. La electrónica de Mala Sangre, manufacturada en el momento, te atrapa y engancha desde el primer momento. Un espectáculo completo: la escenografía, los visuales, las luces, el sonido envolvente, la creación en directo, el bailarín salido del infierno que ya no sabes si es real o parte de tu imaginación. Todo suma en un cierre difícil de olvidar que nos dejó con ganas de más. 

 

No sabemos cuál será el siguiente paso que dará el Contempopránea. Visto el éxito de esta edición, se puede apostar por un tiempo de continuidad en Don Benito. Aunque nos gusta bastante ese concepto nómada en tiempo y espacio del festival, al fin y al cabo, lo importante es el pop y el resto, sólo detalles técnicos. 

La cita se celebrará del 20 al 22 de noviembre en El Puerto de Santa María.

El cartel del Monkey Week SON Estrella Galicia sigue sumando artistas de cara a una edición que supone el regreso del festival a tierras gaditanas, celebrándose en El Puerto de Santa María del 20 al 22 de noviembre.

Sanguijuelas del Guadiana y TRISTÁN! & The Jazz Band Air encabezan esta tanda de confirmaciones en la que también encontramos las propuestas de Ashleys, Blaya, Calequi y Las Panteras, Çantamarta, Diamante Negro, Erin Memento, Idoipe, Jardín, J Battle, Karmento, Ku!, Los Chivatos, Madmess, Musgö, Them Flying Monkeys, Ultralágrima, Unsafe Space Garden, Vangoura y Ven’nus.

Esta remesa de nombres tendrán su guinda final el próximo jueves 16 de octubre, día en el que se presentará el festival en el Palacio de Longoria de Madrid y se anunciará una última tanda de artistas, cambiándose el precio en los abonos.

A través de DICE se pueden seguir comprando tanto los abonos de público en general como los de la parte profesional que cada año sorprende con charlas, proyectos y demás en el Monkey PRO.

Cartel Monkey Week SON Estrella Galicia 2025

cartel monkey week 2025

Segundo adelanto de su nuevo trabajo The Mountain.

Gorillaz nos presentan, un mes después de lanzar “The Happy Dictator” junto a Sparks, otro de los temas que formarán parte de su esperado nuevo álbum The Mountain. En esta ocasión el single escogido es “The Manifesto” donde el grupo cede gran parte del protagonismo vocal al rapero argentino Trueno, con un guiño al difunto rapero Proof.

El tema, que ya se pudo escuchar en directo en el concierto que el grupo ofreció en Madrid dentro del Pulse of Gaia hace un par de semanas, desarrolla las ideas del álbum sobre el ciclo de la vida y el más allá. Un pieza de más de siete minutos que incluye a los músicos de sarod Amaan Ali Bangash y Ayaan Ali Bangash, hermanos de séptima generación pertenecientes al linaje musical de Gwalior; junto con los metales vibrantes de la legendaria Jea Band Jaipur, que “lleva amenizando bodas en la India desde 1936”; además de Ajay Prasanna al bansuri y The Mountain Choir, dirigido por Vijayaa Shanker.

Os recordamos que el proyecto de Damon Albarn estará de nuevo en nuestro país el año que viene, y es que hace pocas semanas el Primavera Sound de Barcelona los confirmó como uno de sus cabezas de cartel junto a The Cure, The XX o Massive Attack entre otros.

Gorillaz – “The Manifesto” ft. Trueno & Proof