Crónica del concierto de Wolf Alice en Madrid (Teatro Barceló)

Por Ana Gadea 0

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El cuarteto británico se da un baño ante unos seguidores que no dejaron de corear sus temas.

Con el Mercury Prize recién ganado Wolf Alice podían haber escogido de nuevo La Riviera, Vistalegre o el Wizink Center para ofrecer este concierto especial, pero no, se optó por una sala con un aforo más reducido para tener a sus fans más cerca y poder mezclarse con ellos; y así ha sido. Más de una hora antes del comienzo del concierto los londinenses tenían a casi un centenar de personas haciendo cola en la puerta de la sala, y para cuando Ellie Rowsell y los suyos salieron al escenario hacía tiempo que la sala estaba hasta arriba. Un sold out de los que se recuerda.

Wolf Alice por Ignacio Sánchez-Suárez

No sabemos qué tendrá Madrid para que su cita haya sido como una especie de oasis en su agenda (aunque posteriormente confirmaron fecha en Lisboa y hace poco en Bilbao de la mano de la MTV); una ciudad que en su breve carrera han visitado cinco veces (tres en este 2018) y que parece no cansarse de ellos. “Your love whore” sirvió para tomar la temperatura a lo que sería un show frenético, sin apenas parones, de poco más de setenta y cinco minutos pero en el que la banda se ha vaciado regalándonos casi una veintena de canciones.

Lo que en sus álbumes son melodías sedosas en directo se transforman en furiosas guitarras que nos hacen mirarlos más como una banda de rock que como una de pop, y a Ellie como líder de primera división capaz de llevar el peso de la actuación y los focos, aunque para calentar al respetable cediera el micro al bajista Theo Ellis. “Yuk Foo” y “You’re a germ” le dieron la réplica a la citada apertura de “Your love whore”. Cómo poner a tus fans a cien en menos de diez minutos.

Wolf Alice por Ignacio Sánchez-Suárez

Quizás el secreto del éxito de Wolf Alice se basa en haber conseguido llegar a un espectro de público que puede ir desde el universitario enamorado del “rollo indie” hasta llegar a cuarentones que aún se sienten jóvenes. Una amalgama de personas que no dudaron de corear a viva voz las canciones, celebrar la felicidad puño al aire e incluso llamar la atención del personal de seguridad subiéndose a los hombros de amigos. Y es que qué se puede esperar cuando desde el escenario se te incita de esa manera, con Ellie bajándose con “Formidable Cool” para darse un baño de masas o si Theo se va con su bajo hasta la barra para que una lluvia de móviles se le venga encima. Ni la caída del micrófono al comienzo de “Planet Hunter” desestabilizó el devenir de una actuación que ya iba con la velocidad de crucero puesta y a la que no paraban de unirse más y más canciones.

La dulce “90 Mile Beach” y “Bros” sirvieron para llevarnos hacia el último tramo del concierto donde brillaron la pegada de “Space & Time”, uno de los grandes hits del premiado Visions of a life, y “Fluffy”, o cómo hacer un tema redondo en menos de tres minutos. La breve espantada de rigor sirvió para que algunos cogieran aire mientras otros no paraban de gritar un regreso que no se hizo de rogar. La brillante “Blush” fue la elegida y acompañada por una preciosa iluminación reflejada en la enorme bola de discoteca que cuelga del techo de la Barceló. “Giant Peach” hizo sacar los últimos gritos y saltos, provocando que la mismísima Ellie decidiera que era una buena idea eso del crowd surfing. Banda y público unidos para disfrute de ambos. Un bolazo como la copa de un pino que tardaremos en olvidar. ¿Podemos tenerlos de nuevo aquí antes de que acabe el año? Ojalá.

Galería del concierto de Wolf Alice en Madrid

Fotos por Ignacio Sánchez-Suárez.

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