«Un lugar soleado para gente sombría», de Mariana Enríquez
Por 7 abril, 2024 22:260

Para alguien como Mariana Enríquez que, hasta el momento, ha escrito la novela más brillante de lo que llevamos de década, intentar igualar o superar tal elogio a la ambición supone una guerra difícil de librar. En este sentido, para todos los que caímos rendidos ante “Nuestra parte de noche”, lo que nos vamos a encontrar en este libro, “Un lugar soleado para gente sombría”, se trata de un brillante impasse en su trayectoria, que la acerca a libros de cuentos como “Los peligros de fumar en la cama” y “Las cosas que perdimos en el fuego”.
A la espera de que Mariana nos vuelva a llevar por el camino del desafío literario, lo que reluce en los relatos que componen esta obra, publicada en Anagrama, es un subrayado terrorífico de su estilo, ideal para saciar a su cada vez más amplia red de seguidores. No es para menos, con muestras modélicas de género como “Cementerio de heladeras”, la cual ya justificaría por sí sola la existencia de este artefacto, perfecto en su genuina forma de contextualizar nuestros miedos a través de la historia más negra de Argentina, con un ejemplo inmejorable como “Ojos negros”.
En todo momento, lo que siempre subyace es la capacidad de Mariana para atraer al lector con su escritura, repleta de una cualidad simpar a la hora de arrastrarnos a su fila de palabras. Y más cuando dentro de su estilo tan personal podemos distinguir una especie de impronta lovecraftiana de poso “Black mirror”.
Seguramente, es en su capacidad para atraer diferentes generaciones de terror donde encontramos la clave de su éxito. Sobredosis de realidad retorcida por un carrusel impepinable de desapariciones y demás fantasmas que nunca escapan del trasfondo político y social que encierra cada una de las escenas descritas en tan sobresaliente libro menor dentro de su trayectoria, aunque en su caso “menor” es más que el 99% de los libros que nos encontramos por ahí día a día.
