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Diez canciones que creías casposas (hasta que fueron versionadas)

Por Jose A. Rueda 0

“Casposo” es la palabra que utilizamos para referirnos al cine español del destape, el realizado inmediatamente después de la muerte de Franco. La censura se eliminó y los desnudos integrales se convirtieron en tan típicos como fácilmente recursivos en las comedias protagonizadas por Alfredo Landa, Paco Martínez Soria o Pajares y Esteso.

Lo casposo se amplía a toda la España cañí de la época. Como hijos de la Transición, detestamos en nuestros genes todo lo que nos relacione con la imagen de esa época: el nacional-catolicismo, la censura, la represión, la bandera con el aguilucho… De esta forma, solemos llevar al extremo nuestro odio congénito a la época que vivieron nuestros padres, y a menudo marginamos injustamente nuestras músicas populares: La canción melódica de tradición italiana y francesa, la copla, las músicas hispanoamericanas (rancheras, tango, bolero) y, en menor medida, el flamenco.

Y es que, hay dos actitudes propias en el jovencito español que trata de buscar su espacio, su independencia y sus señas de identidad. Esto es, que busca la rebeldía, la “alternatividad”. Estas dos actitudes -que se dan juntas o separadas- son: 1, odiar la música que escuchan nuestros padres. 2, odiar la música española en general.

De todas formas, el espaldarazo a nuestras músicas y la importación de nuevos sonidos (principalmente anglosajones) han dado como fruto las dos etapas de hervor creativo más importantes de nuestro país: la Movida de los 80 y el Indie de los 90. Pero cuando llega la madurez, son los propios artistas los que terminan por arrimarse a nuestras músicas, pues son, al fin y al cabo, nuestras raíces. Lo vimos en los post-80, con un Santiago Auserón cada vez más inmerso en los sonidos afrolatinos, desde los últimos coletazos con Radio Futura hasta su reciente aventura con La Zarabanda. No en vano, es reconocidísima la labor de Auserón como investigador y teórico musical.

Del panorama Indie tenemos a otro de los musicólogos más destacados: Nacho Vegas, cuyo trabajo en pro de recuperar la música tradicional asturiana ha marcado un antes y un después en la forma de entender el rock, tanto en Asturias como en el resto del país. Y si no, miren a Grupo de Expertos Solynieve, aunando con soltura el rock norteamericano con la tradición andaluza. Ya lo había hecho J con Los Planetas, fusionando el noise espacial con el cante jondo.

Nuevas bandas como Pony Bravo también se arriman sin complejos al flamenco y la copla, mientras que La Bien Querida, Klaus & Kinski, Joe Crepúsculo, Ellos o Luis Brea no ocultan su admiración por la canción melódica, desde Perales a Bosé, pasando por Mari Trini, Cecilia, Camilo Sesto o Julio Iglesias.

Los festivales también están enseñando sus cartas. Atrás quedan los tímidos homenajes del Contempopránea, reivindicando el legado de Los Brincos. Ahora, el descaro es mayor: Sonorama ha fichado a Raphael y Europa Sur ha hecho lo propio con Jeanette. Incluso los más serios, como Primavera Sound, han apostado este año por Caetano Veloso, y no extrañaría ver en las próximas ediciones a artistas similares, pero del orbe hispano (yo apuesto por Serrat. ¿Y vosotros?).

Algo estará cambiando… o no. Pero, lo seguro es que, en algún momento dado de nuestras vidas, grupos que admiramos nos han descubierto géneros o artistas que, hasta ese momento, teníamos en la lista negra. El presente reportaje es una modesta selección de diez canciones (más una) que seguro te han hecho (o, si no, te harán) cambiar tu visión de algunos artistas que creías casposos. Allá vamos.

 

10 “LA CAZA”  –  LORI MEYERS  vs  JUAN & JUNIOR

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Aunque Lori Meyers barran para casa y mencionen a sus paisanos Los Ángeles como su fuente de inspiración, la influencia de Los Brincos y Juan & Junior es descarada a partir, sobre todo, de Hostal Pimodan (Houston Party, 2005). Para más señas, poquito antes de la publicación de dicho álbum, los de Loja lanzaron el EP La Caza (Houston Party, 2005) con la canción ídem de Juan & Junior como principal gancho (y eso que el disco ya adelantaba “El aprendiz”).

Antes, con el primogénito Viaje de estudios (Houston Party, 2004), a Lori Meyers le habían grapado la etiqueta de “los nuevos Planetas”, justificada primordialmente en el gusto por las melodías y las guitarras. Estas dos marcas se mantuvieron en la versión de “La caza”: por un lado, respetando al 100% la cadencia melódica de Juan & Junior; y por el otro, sustituyendo con poderío guitarrero la fuerza de los vientos de la grabación original.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

9 “EL JINETE”  –  BUNBURY  vs  JOSÉ ALFREDO JIMÉNEZ

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Injustamente maltratado por el elitismo musical de este país, Enrique Bunbury no deja de ser el artista español más internacional, de entre los poquísimos que equilibran la popularidad con la calidad artística. México, el país de habla hispana más grande del mundo, ha sido siempre su terreno de éxito más fértil. Por ello, el zaragozano siempre tiene detalles para este país (incluido su maldita manía de imitar ridículamente el acento mexicano), y la versión de este huapango fue uno de los más tempraneros en su carrera como crooner.

José Alfredo Jiménez suena a nombre y apellido arbitrarios en España, pero en México fue más grande que Elvis (de hecho, allá no conocen a otro Rey). José Alfredo descolló en el mundo de la canción tradicional durante los 50 y 60 componiendo más de trescientas canciones de inmensa popularidad y mil veces versionadas por otros artistas. Entre ellas “El Rey”, “Si nos dejan”, “Un mundo raro”, “Serenata Huasteca”… Y “El jinete”, adaptada por Bunbury en 1999, cuando aun estaba muy presente su anterior época heroica.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

8 “COMO YO TE AMO”  –  NIÑOS MUTANTES  vs  RAPHAEL

8 niños raphael

Aprovechando la insólita coincidencia de ambos artistas en el próximo festival Sonorama, nos decantamos por la versión de Raphael en detrimento de “la más grande”, la de Rocío Jurado, que trabajó el otro 50% de la popularización de este clásico. Eso sí: vaya por delante que la original fue compuesta por el jerezano Manuel Alejandro, un portento compositivo que ha trabajado a la sombra de las grandes voces de la canción melódica de los 60 y 70.

Los granadinos, por su parte, siempre han sido muy dados a hacer versiones en sus conciertos, además de las que ya habían recopilado en el EP Versiones Autorizadas (Astro, 2000). El día que sorprendieron sobre las tablas con “Como yo te amo”, no dudaron en grabarla e incluirla en Grandes Éxitos de Otros (Astro, 2007), una ampliación de Versiones Autorizadas complementada con antiguas aportaciones a discos de homenaje (Mecano, 091, Alaska) y alguna sorpresa más (The Monkees, Roberto Carlos).

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

7 “BÉSAME MUCHO”  –  LOS PIRATAS  vs  CONSUELO VELÁZQUEZ

7 piratas consuelo

Otra canción mil veces versionada y que el imaginario colectivo toma, acertadamente, como patrimonio popular. Ejemplos tenemos desde el orbe latino (Antonio Machín, Lucho Gatica, Julio Iglesias) hasta el sector anglosajón (Frank Sinatra, Elvis Presley, The Beatles), pasando por la canción italiana (Mina, Andrea Bocelli). La responsable de tal éxito fue Consuelo Velázquez, compositora mexicana especializada en piano.

Imitando la metodología de los musicólogos, hemos tratado de recuperar y respetar la versión más primigenia. Y aunque existen varios vídeos de actuaciones de Consuelo Velázquez al piano (algunas con acompañamiento vocal, otras no), la primera grabación de “Bésame mucho” corrió a cargo de Emilio Turero en 1941, y es la que enlazamos después del texto.

Tras el radical giro sonoro de Los Piratas en 2001 (el OK Computer de Radiohead había sonado hasta la saciedad en los auriculares de Iván Ferreiro y compañía), los de Vigo lanzaron Relax (Warner Music, 2003), en el que pasaban “Bésame mucho” por su nuevo filtro ultrasónico.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

6 “Y SIN EMBARGO, TE QUIERO”  –  MARTA SÁNCHEZ  vs  CONCHITA PIQUER

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No es este un reportaje de los que trazan líneas divisorias entre lo alternativo y lo comercial. Así que no sorprenda ver a Marta Sánchez como la artista “no casposa” del presente binomio. En 1999, la multinacional BMG-Ariola lanzó una propuesta arriesgada dentro del conservadurismo de las grandes casas discográficas: acercar el género coplero al público joven. El resultado fue Tatuaje, un disco que ocultaba la palabra “copla” en favor de los nombres de los artistas participantes. Antonio Vega, Enrique Bunbury, Andrés Calamaro, Antonio Carmona, Aute, Sabina, Víctor y Ana… Todos ellos, representantes del buen gusto musical de la época en un panorama pop dominado por los latin-lovers y la pachanga.

A Marta le encargaron “Y sin embargo, te quiero”, cantada en su día por Conchita Piquer, pero compuesta por la trinca coplera de Quintero, León y Quiroga, responsables -unas veces juntos, otras por separado- de otras piezas clásicas, como “Francisco Alegre”, “A tu vera” o “La niña de fuego”. La interpretación de Marta Sánchez descarta el acento andaluz y vierte los versos de Rafael de León en una instrumentación harto contemporánea. Ni indies, ni heavies, ni rappers (al menos que fueran de hielo) pudieron resistirse a esta traslación de la copla a las puertas del nuevo siglo. El objetivo de Tatuaje se cumplió.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

5 “ABRÁZAME”  –  IVÁN FERREIRO  vs  JULIO IGLESIAS

5 ivan julio

La primera conexión existente en el trasfondo compositivo de Los Piratas y Julio Iglesias, es un bobo juego de palabras entre Ferreiro (Iván, ya en solitario) y Ferro (Rafael, autor de canciones para Julio y otros artistas de la época). El de Vigo protagonizó un giro sonoro admirable con Ultrasónica (Warner, 2001) que consumó en Relax (mencionado antes a propósito de “Bésame mucho”). Desvinculado de Los Piratas, Iván se une a su hermano Amaro para dar un pasito hacia la austeridad independiente. El resultado es Canciones para el tiempo y la distancia (Warner, 2005), un disco que persigue la nueva canción de autor del siglo XXI, pero que arrastra las huellas “pirateras” de la etapa anterior.

De este modo, “Abrázame” encaja en el discurso de Canciones para… gracias a unas guitarras que remiten a la etapa gloriosa de Los Piratas. Lo que algunos no sabían, hasta que miraron la letra pequeña, es que la canción era una nueva defensa a la tradición melódica hispana (como ya había ocurrido en Relax). De este modo, se equiparó la afección vocal de Iván con la porno-interpretación de Julio (actualmente de rabiosa actualidad gracias a las mil y una memes que circulan en las redes sociales).

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

4 “FRENTE A FRENTE”  –  EL HOMBRE BURBUJA  vs  JEANETTE

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Segunda aportación de Manuel Alejandro a este reportaje. El maestro se enfrentó muy pocas veces al micrófono, siendo sus canciones popularizadas por otros artistas. La hispanobritánica Jeanette (recientemente confirmada para el festival extremeño Europa Sur) llevó a la fama “Soy rebelde” y “Frente a frente”.

Enrique Bunbury se atrevió a interpretar esta última en Las Consecuencias (EMI, 2010), pero mucho más anterior y más acertada fue la adaptación de Julio De La Rosa y sus añorados El Hombre Burbuja. De La Rosa (jerezano, como Manuel Alejandro) transformó “Frente a frente” en rock del siglo XXI, respetando la melodía pero cambiando la dulzura de Jeanette por su brío masculino. Además, la artista “colabora” en el estribillo (es un sample).

La canción apareció en 1999 en una iniciativa indie titulada Homenaje a la voz femenina (El Señor Guindilla Records), que llevaba versiones de Luz Casal, Cecilia, Alaska o Aerolíneas Federales, a cargo de Fila India, Cecilia Ann, Me Enveneno De Azules o The Yellow Melodies.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

3 “ÉCHAME A MÍ LA CULPA”  –  NACHO VEGAS  vs  ALBERT HAMMOND

3 nacho albert

En el repertorio de Nacho Vegas hay muchos guiños reconocidos y adaptaciones al castellano de piezas selectas. También hay versiones en toda regla, aunque la mayoría de ellas interpretadas esporádicamente en directo. Entre las canciones que podríamos prejuzgar de “casposas” se encuentran “Por qué te vas” (interpretada por Jeanette, compuesta por José Luis Perales) y “Échame a mí la culpa” (compuesta por Ferrusquilla, popularizada por Albert Hammond).

A más de un indie le sonará Albert Hammond de algo. Sí Albert Hammond Junior (uno de los cabezas del FIB de este año) mantiene su carrera en solitario al margen de su banda principal, The Strokes. Su padre, antes de mudarse a Estados Unidos, residió en Gibraltar casi desde que nació, circunstancia que lo convirtió en bilingüe. Como compositor, aprovechó su manejo indistinto del inglés y del castellano para regalarle canciones tanto a Tina Turner como a Julio Iglesias.

Si practicamos el experimento de los seis grados de separación, unimos rápidamente a The Strokes con Nacho Vegas vía Albert Hammond, para lo cual nos situamos en Madrid el 4 de abril de 2013. Se presenta en el Teatro Lara un montaje titulado La vida es dulce, con motivo de rendir tributo al realizador Mike Leigh. El espectáculo alternó y fusionó canciones de Vegas con fragmentos de películas del director inglés.

El asturiano se inspiró en las historias de Mike Leigh para escribir las letras de “Secretos y mentiras” y “Todo y nada”, así como para recrear la banda sonora de Naked (“Indefenso”), incluida un año más tarde en Resituación (Marxophone, 2014). En tal contexto cinematográfico, Nacho Vegas se atrevió con “Échame a mí la culpa”, cuya melodía resuena en las mentes de los hispanos con la voz de Luis Miguel y Rocío Dúrcal.

A pesar de que Nacho no estuvo vocalmente muy fino, consiguió ahormar el clásico de José Ángel Espinoza a su característico folk-rock. El acompañamiento del violín y el minimalismo a lo Velvet Underground hicieron el resto.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

2 “LA NIÑA DE FUEGO”  –  PONY BRAVO  vs  MANOLO CARACOL

2 pony caracol

Quintero, León y Quiroga (autores originales de “La niña de fuego”) se apuntan un segundo tanto en esta lista y empatan con Manuel Alejandro en número de composiciones aportadas. De hecho, lo que venía convirtiéndose en una reivindicación de la canción melódica española, acaba dominado por el flamenco en general y Manolo Caracol en particular.

Si bajo de espaldas no me da miedo (Monterrey, 2008) fue la carta de presentación de los sevillanos Pony Bravo. Una banda que miraba al underground setentero de Smash (un poco más en lo conceptual que en lo sonoro), al folk psicodélico de Captain Beefheart y al sonido fronterizo de Calexico. El flamenco más puro también repuntaba en el disco de debut, que incluía “El rayo” (con fragmentos de Beni de Cadiz y la “Rosa venenosa” del propio Caracol), e iniciaba una asunción de las músicas autóctonas andaluzas que, de entre la amplia gama de influencias que tienen, ha dejado su impronta en cada uno de los discos del Pony. En el último, De palmas y cacería (El Rancho, 2013), lo mismo les acompaña El Niño de Elche a la guitarra, como se apoderan de una guajira de Pepe Marchena.

La versión de “La niña de fuego” era habitual en sus set-lists desde la publicación de Si bajo de espaldas…, pero fue el segundo disco, Un gramo de fe (El Rancho, 2010), el que la incluyó. Retitulada como “Ninja de fuego” (por los derechos de autor, dicen), la versión se distingue de las más conocidas (las de Miguel Poveda, Concha Buika, o todos los concursantes de Se Llama Copla, el “operación triunfo” coplero de la televisión pública andaluza) por un replanteamiento melódico y una minimización de la base rítmica original a base del marcado bajo de Pablo Peña.

El resultado es una suerte de rock psicodélico con duende andalusí y repuntes arábigos que se esconde sin desentonar entre el repertorio de Pony Bravo, uno de los grupos más excitantes del panorama actual en nuestro país. Manolo Caracol la cantó y Lola Flores la recitó y bailó hace ya 67 años.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

1 “ROMANCE DE JUAN DE OSUNA”  –  LOS PLANETAS  vs  MANOLO CARACOL

1 planetas caracol

El volantazo hacia el flamenco de Los Planetas en sus dos últimos discos ha dejado una sarta de versiones admirables, tanto por la cuidada selección (apoyada y supervisada por Enrique Morente), como por la forma de amoldarlas al noise rock psicodélico. “Romance de Juan de Osuna” se desmarca de todo el cancionero reciente de Los Planetas por diversos motivos. No se trata de ningún palo rebuscado del flamenco más experto. No es ninguna recomendación expresa de Enrique Morente. “Romance de Juan de Osuna” es una canción muy popular (al menos en el sur de España) escuchada hasta la saciedad en el mencionado programilla coplero de Canal Sur.

Además “Romance de Juan de Osuna” se publicó en el EP Cuatro palos (Octubre / Sony Music, 2009) como un puente entre La leyenda del espacio (Sony BMG, 2007) y Una ópera egipcia (Octubre / Sony Music, 2010), y coincidiendo con el centenario del nacimiento de Manolo Caracol. Es la única canción de las 24 versiones flamencas de estos tres discos que incluye un sample de la original. Solo al principio, a modo de introducción. O de despiste, pues enseguida la vetusta grabación original funde con unos descomunales cimientos rítmicos fabricados por Eric y Antonio Arias (bajista durante la grabación de la última ópera de Los Planetas). El riff de guitarra de Floren tampoco se queda a la zaga, y completa una imponente instrumentación remansada con la entrada vocal de J.

El contraste entre ambas canciones (original y versión) se acentúa incluso en los vídeos que enlazamos. En uno, Caracol canta a pelo en una taberna sureña junto a guitarra, piano y baile. En otro, la psicodelia planetera viene acompañada por unas animaciones retrofuturistas con aires tanto a Bladerunner como a los cómics de Marvel y DC. Mucho arte.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

 

Bonus track:  “FIESTA”  –  BRÍO AFÍN  vs  JOAN MANUEL SERRAT

0 brio serrat

Aun en la lanzadera de las nuevas promesas del rock granadino, los jovencísimos Fran Ocete y Chesco Ruiz apuntan maneras en los dos EPs editados hasta ahora y alojados en Bandcamp. Sus referentes se encuentran completamente liberados de prejuicios, e incluyen por igual a Bob Dylan y Joan Manuel Serrat. La mejor muestra es esta: una versión de “Fiesta” de Serrat que arranca con los acordes del “Desolution Row” de Dylan. Un “guiño”, como ellos mismos aclaran en el propio título de la canción.

El tema se incluye en el tercero de los álbumes de Brío Afín, uno titulado Nuestras versiones de que prometía ir llenándose poco a poco de covers, pero que de momento solo ha dejado esta canción. En los otros dos discos, los granadinos muestran el salto cualitativo desde el 100 % acústico A la fuerza no es natural hasta el riquísimo Canciones de sol amigo, en el que ya son cuarteto y cuentan con la colaboración de Raúl Bernal (Grupo de Expertos Solynieve) a los teclados.

Una suerte de folk contemporáneo que los emparienta con sus coetáneos y paisanos Pájaro Jack y que pronto se convertirá en un nombre importante en la escena musical española (llámese indie o como cojones se quiera llamar). Como todavía no lo han hecho, añadimos esta canción al apartado bonus track, pero no dudamos de que cumplirá con su cometido: hacer que los hipsters escuchen a Serrat.

LA ORIGINAL:

LA VERSIÓN:

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