Crónica del concierto de Death From Above en Madrid (Teatro Barceló)

Por El Último de la Fila 0

El dúo canadiense debutó en la capital con un bolo lleno de fuerza.

Hacía muchos meses que esperábamos la llegada del concierto de Death From Above en Madrid. Lamentábamos que no fuera acompañando a At The Drive-In como sí que ocurre en algunas de sus fechas europeas, pero bueno, al menos sí que se traían a las mexicanas Le Butcherettes.

No sé si es por venir con su álbum más flojo, pero es cierto que la asistencia no fue todo lo bien que uno pudiera pensar, y más cuando el concierto en un primer momento estaba programado para La Riviera. Personalmente creo que el ser la primera vez que visitaban Madrid y el bagaje de sus dos anteriores discos bien merecía la pena, y más tras ver cómo se las gastaron en el Primavera Sound 2015.

por Ignacio Sánchez-Suárez

Ya me habían advertido que Le Butcherettes la podían liar, sabias palabras, ¡porque vamos si la liaron! Puntuales a las ocho de la tarde salieron a escena Teri y sus dos compañeros ante poco más de cien personas. Poco les importó para a las primeras de cambio ponerlo todo patas arriba con su rock descarado. Como si de una PJ Harvey histriónica y anfetaminada, Teri se erigió como una frontwoman de categoría dominando la escena, sabiéndose ganadora en cada momento, intimidando con la mirada, pero sobre todo, y más importante, haciendo disfrutar al público con su rock poderoso. Un picoteo por toda su discografía, saltando de “Witchless C Spot” a “Boulders Love over Layers of Rock”, “The Leibniz Language” o el remate final de “La Uva”, claro está, sin Iggy Pop. Ojalá todos los conciertos de teloneros te dejaran con tal subidón.

Pasaban solo cinco minutos de las 9 y ahí que salieron Sebastien Grainger y Jesse F. Keeler como si la lluvia de aplausos y gritos no fuera con ellos. Preparados, listos, ¡dale! Por delante algo menos de hora y media de contundencia. No les hizo falta interactuar mucho con el público para metérselo en el bolsillo, con derrochar clase y fuerza les fue suficiente. “Nomad”, tema que abre Outrage! Is now, fue el encargado de abrir fuego con ese ritmo tan marca de la casa. Fue ahí donde empezamos a notar lo que le cuesta a Sebastien llegar bien a los agudos, hecho que a medida que fue avanzando la noche consiguió arreglar en parte. Con la garganta caliente todo fue mejor.

por Ignacio Sánchez-Suárez

Como bien mandan los cánones si presentas un álbum menor es mejor ir intercalando sus canciones con otras con algo más de empaque. Jugada perfecta. Te cuelan “Caught Up” entre “Virgins” y “Turn it out” (¡cayó la cuarta!) y nadie rechista. Mientras que en esos primeros compases parecía que a Sebastien la costaba pillar el ritmo, Jesse era todo lo contrario, un puto torbellino incapaz de estarse quieto mientras maltrataba nuestros oídos con su bajo poderoso. Y encima se ganó a las primeras filas regalando pues como si de un Rey Mago se tratara.

Poca charla hubo y sí muchas ganas de ganar el combate por K.O. sin apenas dar unos pocos segundos entre temas (“Little Girl”, “White is Red”, Outrage! Is Now”, “Freeze Me”), y eso a los más entregados en la causa de los pogos pues les gustó. De los pocos momentos para tomar aire fueron cuando agradecieron el cariño del respetable al ser su primera vez en la capital, seguido de algún que otro grito hacia Jesse y su otro proyecto MSTRKRFT, a lo que el melenudo solo pudo sonreir. Bien es cierto que el ambiente se enrareció cuando un asistente increpó al batería después de haber tenido que repetir varias veces el “Never Swim Alone” (previamente Grainger pidió disculpas por llevar un par de meses sin tocar), a lo que Sebastien respondió de manera algo irónica. Suerte que “Romantic Rights” fue el mejor antídoto para que todo volviera a su cauce. Frenética y alocada para que los más entusiastas pudieran sudar de lo lindo.

La eléctrica “Psysical World” parecía ser el punto y final a la noche, pero ante el incesante griterío el dúo decidió a bien salir de nuevo y tener el detalle de preguntarnos qué queríamos escuchar. La locura. Ni en los mercadillos de barrio se grita tanto. Grandioso bis donde rescataron “Dead Womb” de su primer EP y una gloriosa “Right On, Frankenstein!”. Hemos tenido que esperar muchísimo para poder disfrutar de su directo en Madrid pero ha merecido la pena. Un señor bolazo.

Galería de Death From Above en Madrid con Le Butcherettes

Web Hosting