«Amor crónico»: las memorias del Chris Frantz (Talking Heads)

Por Marcos Gendre 0

Demasiado tiempo ha tenido que pasar para que, finalmente, Chris Frantz se haya decidido a plasmar por escrito “su” versión de las intrahistorias pertenecientes a su más que provechoso periplo en el seno de Talking Heads; seguramente, junto a Joy Division, la banda más influyente de estas cuatro últimas décadas.

Después de haber podido degustar la visión de David Byrne en el memorable Cómo funciona la música, y cómo dilapidaba el trabajo realizado por Chris Frantz y Tina Weymouth en las sesiones del mítico Remain In Light (1980), Amor crónico emerge como una respuesta demoledora a lo que, en su momento, dejó plasmado Byrne respecto al supuesto vacío creativo demostrado por el matrimonio Talking Head en los años más vanguardistas y memorables de la formación.

Frantz no sólo ha creado un texto clarificador, sino que nivela la balanza a su favor, gracias a respuestas en torno a episodios donde Byrne no ofrecía todos los detalles de los hechos, como cuando los mandaron salir de una sesión de Remain In Light en la que estaban trabajando en temas donde Chris y Tina habían participado de forma crucial en su composición.

Más allá del interés generado por conocer la versión de Frantz, Amor crónico son más de quinientas páginas de amor absoluto hacia una forma de vida, a ese underground neoyorquino de los años setenta, pero sobre todo al acto de descubrir melodías y ritmos revolucionarios.

Muy acertadamente, este medio millar de páginas está centrado desde sus orígenes hasta la disolución de Talking Heads, en 1991. A lo largo de este recorrido, Frantz muestra la virtud de quien es capaz de escribir como habla. Sin ornamentos innecesarios ni reflexiones metidas con calzador. Frantz escribe con el alma, con la sencillez por bandera, pero con una absorbente capacidad descriptiva emocional de cada encuentro, concierto o gira mundial o europea que realizó junto al resto de la banda.

Eso sí, lo que verdaderamente destaca en estas memorias es la posición de Frantz a la sombra del líder de un grupo. La narración de un actor secundario con la capacidad de encabezar, junto a Tina, un proyecto tan revelador como Tom Tom Club, la mejor respuesta posible a los que llegaron a creerse que se había convertido en el Lol Tolhurst particular de Talking Heads. Y es que al frente de Tom Tom Club alcanzó cotas de inspiración, en 1982, que la banda nodriza nunca llegó a igualar en los años posteriores a Remain In Light.

Por todo esto y mucho más (atención a la chipiritifláutica edición tan Talking Head que se han marcado la editorial Libros del Kultrum), Amor crónico se antoja como documento imprescindible para todo el que quiera sondear en las vivencias de un auténtico espeleólogo de la materia pop.

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