Primavera Weekender 2021: Vendrán tiempos mejores, pero estamos mejor que antes

Por María José Bernáldez 0

Inefables días en Benidorm de la mano de la vuelta del Primavera Sound en su versión más cercana: el Primavera Weekender 2021. Una experiencia irrepetible que esperábamos como agua de mayo y que no ha decepcionado.

Supongo que una de las constantes en estos dos años que nos han trastocado a todas ha sido cambiar planes, desdecirse y asumir errores. Salimos de la primera edición del Primavera Weekender de 2019 no sólo jurando no volver nunca sino pidiendo a la organización que no volvieran a plantearlo. Pero no sabíamos los que nos esperaba después de aquel noviembre y, ahora, cambiamos planes, nos desdecimos, asumimos nuestro error.

Volver a pisar un festival, el Primavera Weekender 2021 en el mismo punto en el que lo dejamos ha sido, como bien reza el nombre del recinto, mágico.

Repetimos en el Magic Robin Hood de Benidorm, con algunos cambios en la dinámica del festival: Menos público, recelo y prudencia. Códigos QR para tu entrada, para tu vacuna, para encontrar a tus amigos, para pedir en la barra. Acertadísimos escenarios sorpresa ahora que Estrella Galicia ha entrado en el juego como patrocinador y sabe que el modus operandi de otros festivales como el SinSal siempre sale a cuenta. Un cartel que a priori había levantado alguna queja pero que escondía bastantes perlas. Una app nueva lanzada por el Primavera para control de acceso y barras, apostando por el riesgo, con lo que ha sido este festival siempre para las innovaciones tecnológicas. Muchos nervios.

Primavera Weekender 2021Contábamos los minutos para empezar a ver conciertos y, de repente, nos enteramos que en una de las terrazas de las cabañas se ha montado un escenario. Media hora antes de que empiece a tocar, en Instagram salta la noticia: Santiago Motorizado nos espera en este Primavera Weekender 2021. De regalo. Porque sí. Él, una guitarra, sus canciones y versiones acústicas de “Él mató a un policía motorizado”. Me salto lo de la objetividad para confesar que alguna lágrima cayó.

Volviendo a lo que sí estaba anunciado, comenzamos por una de las promesas de la música nacional: La Paloma. Llegaron, vieron, vencieron. Con sólo tres singles publicados (el disco completo, este mismo mes) se metieron al entregadísimo público en el bolsillo, que ya coreaba himnos como el que da (modificado) título a esta crónica. Fue una suerte para ellos tocar los primeros en el escenario de las justas medievales (con el suelo lleno de arena, bendita mascarilla) porque el resto del festival estuvieron paseándose como estrellas por todo el resort, recibiendo elogios. NOSOTROS TE LO CONTAMOS PRIMERO.

Sin solapes a la vista y con un recinto cómodo en el que sólo se tardaban un par de minutos en ir de uno a otro escenario, entre saludo y saludo a habituales con los que antes te cruzabas mes a mes de los que has sabido este tiempo sólo a través de redes sociales, llegamos a ver a María Arnal i Marcel Bagés. Quizá era la única persona en este país que no había visto previamente el espectáculo de “Clamor” y mis expectativas eran altas. Pero sí que la mayoría del público había estado atado a una silla la última vez. El caso es que María Arnal debería tener ya una calle a su nombre. Un país que presidir. Una religión que la idolatre. Cualquier cosa que le ofrezcamos será poco para lo que merece. Levantó al público del Primavera Weekender 2021 y los llevó a su terreno, creando silencio cuando era necesario y locura en los momentos de mayor intensidad.

Primavera Weekender 2021

Intensidad que quiso seguir hilando Thurston Moore con su banda (“su banda” como el que se ha encontrado colegas por el camino, pero vaya, que la guitarrista de “My Bloody Valentine allí que estaba) y las canciones de su último disco, “By The Fire”, que ocupó la práctica totalidad del setlist. Quizá no consiguió enganchar del todo con el público (suponemos que porque siempre se espera que caiga alguna de Sonic Youth), pero sirvió de aperitivo perfecto para el plato fuerte de la noche.

Porque Mogwai no dieron tregua. La última vez que una escuchó el famoso We are Mogwai, we are from Glasgow era verano en una playa lisboeta. El saludo del viernes por la noche fue la consolidación de la nueva vieja normalidad en los conciertos. De repente, no había nada más. No se escuchaba nada más. No importaba nada más. La niebla lo invadía todo. Su último disco estará entre los mejores del año y demostraron por qué. Los temas nuevos suenan a los Mogwai que siempre te han gustado. Y, encima, aprovecharon para sacarse de la chistera temas que no suelen tocar. Hora y media de postrock, de guitarrazos, de valles escoceses y tardes de lluvia como la que arreciaba fuera.

Primavera Weekender 2021A partir de ese momento, cambió por completo el mood del festival. De Mogwai a La Zowi en un minuto. Figuraos el espectáculo. Desde el punto de vista de una millennial geriátrica como yo, toda una experiencia. He de reconocer que, sin ser, ni de lejos, seguidora de La Zowi, me hizo bastante gracia lo que vi. Aunque no entendí lo que estaba viendo, la manera en la que todo el mundo le seguía el rollo hacía que cobraran sentido los 130942 “puta” que metía por minuto. Repetiría.

(No así con Soto Asa, de los que sólo voy a aportar eso: no repetiría)

Antes de que Chica Gang y sus remixes imposibles (hola ¿? Safri Dúo en 2021 ?¿) cerraran el escenario principal el viernes, Danny L Harle dio una clase maestra de nostalgia bien entendida. ¿Cómo transportar al directo un disco de una rave noventera en el espacio de una realidad virtual? Pues con mucha actitud y leyendo bien lo que el público necesitaba: dejó de lado el technazo que podía haber puesto para poner las versiones más poperas de su universo particular. Disfrutamos lo que no está escrito.

La segunda jornada del Primavera Weekender 2021 nos despertó con un secreto a voces: tras encontrarnos con todos sus miembros en algún punto de la noche anterior y las menciones a “los muertos vivientes” en varios carteles por el recinto, parecía claro que Carolina Durante tocarían. Otro escenario secreto, un concierto a la hora del vermú. Los singles de su inminente disco nuevo se entrecruzan con canciones que ya son himnos generacionales. Ya se coronaron aquí en la edición de 2019 y es bastante guay el salto desde entonces hasta ahora. Artistas invitados con un sonido arrollador a la una de la tarde, consiguiendo pogos y crowdsurfing entre los muertos vivientes que allí estábamos, viendo atónitos a Amaia subiendo con ellos para cantar “Perdona (ahora sí que sí)”.

Primavera Weekender 2021

Ya a una hora más prudencial reenganchamos con Kokoshca, que también subieron al escenario a Diego Ibáñez, la segunda persona más explotada del fin de semana (la primera, Erlend Øye, con labores de animador sociocultural). Siguieron los pogos. Es admirable la puesta en escena de los de Pamplona. Tenían por delante la difícil tarea de hacer entrar en calor al público (literal y figuradamente) y pasaron del 0 al 100 en un par de canciones. Sus estribillos son de otro mundo y en un momento tenían a cientos de personas coreando locamente “Villarejo, Villarejo” de su Himno de España cuando un rato antes tenían todavía la marca de las sábanas.

Con toda la curiosidad, nos acercamos a ver el debú de Paco Moreno. Nos gusta mucho su concepto y, quizá se hubiera agradecido algún instrumentista más y menos bases pregrabadas, pero tiene bastante mérito cómo llevó de menos a más su concierto, lleno de rumba, helio y cumbia.

Primavera Weekender 2021Del ritmo tropical a la sobriedad nórdica. Kings Of Convenience se lo pasaron quizá mejor incluso que nosotros tanto encima como fuera del escenario. A primera vista, un concierto como el suyo podría no ser el más indicado dadas las circunstancias. Su dúo armónico de voces, sus guitarras acompasadas. Ese cantar bajito y suave. Pero no. A pesar de haber tardado 12 años en editar material nuevo, no han parado en ningún momento y saben perfectamente lo que hacen. Complicidad hasta en sus outfits. Consiguieron que el público cantara, bailara, tocara las palmas y perreara hasta el suelo. Sí. Kings of Convenience. Si buscas en el carrete de fotos de tu móvil, aparecerá Erlend Øye con un 99% de posibilidades.

Pasamos un rato a ver qué onda llevaban La Élite y nos encontramos con los Sleaford Mods patrios. No pudimos quedarnos mucho tiempo pero lo que vimos nos dejó anonadadas.

El grupo que más gente reunió el sábado en el Primavera Weekender 2021 fue, sin duda, Los Planetas. Yo no soy fan, nunca lo he sido, pero reconozco que, de todas las veces que he tenido que verlos, la de este festival ha sido de las que mejor ha sonado. Un Eric pletórico, un público entregado (dudo bastante que fuera la primera vez para ninguno de los que estaban allí), un setlist bastante completo y acertado, Diego Ibáñez otra vez en el escenario. Todos los astros se alinearon. Yo no soy fan, nunca lo he sido, pero el corazón en un puñito cuando cerraron con “Un buen día” porque tampoco soy de piedra.

Y de ahí nos fuimos al tercer escenario, que todo el día tenía “actuaciones” de Mainline Magic Circus, a los que habíamos buscado por todo internet sin resultados, pero lo de “Ruleta de Peinados”, fuera un grupo nuevo o una performance, no queríamos perdérnoslo. Nos encontramos, efectivamente, UN CIRCO. Y la Ruleta de Peinados era, literalmente, eso: una ruleta, voluntarios del público y un cambio de look en directo. No salíamos de nuestro asombro y, si no fuera porque el lunes había que volver a la realidad, probablemente lleváramos muchos el pelo teñido como una piña hoy o un rapado loco.

Pero salimos a ver a las Cariño. Acierto total, su directo. Divertidas, desenfadadas, profesionales. A mí no me tocó vivir los directos del peak del tontipop y vaya soplo de aire fresco fueron sus canciones a esa hora. Varios artistas del cartel entregados bailando al ritmo que ellas marcaban. Felicidad en estado puro.

Primavera Weekender 2021Una vibra diametralmente opuesta a la del concierto de Viagra Boys. Para mí su Wellfare Jazz es uno de los discos del año y llevaba bastantes ganas de ver su puesta en escena. Además, su frontman, un punk sueco heredero del mejor Javier Gurruchaga es una bestia escénica y los vientos que llevan suman muchísimo. Sin embargo, fue un concierto bastante denso. El recuerdo por la muerte de uno de los guitarristas fundadores hace dos semanas (“no aplaudáis, levantad vuestra copa y bebed por él, que es lo que él hubiera hecho”) enturbió un poco la experiencia, pero sonaron como una apisonadora y ver “Sports” en directo, al top 10 de experiencias de 2021.

Y, entonces, volvió la magia. Salimos para ir al escenario de Remi Wolf y nos encontramos UNA PUÑETERA CHARANGA cortándonos el paso. Eso era el “Mainline Magic Orchestra” que aparecía en el cartel del Primavera Weekender 2021. Flanqueados por FAQUIRES ESCUPIENDO FUEGO, de repente estábamos en la verbena de unas fiestas patronales alicantinas y, como los niños del Flautista de Hamelín, los seguimos sin dar crédito a lo que estaba pasando, hipnotizados.

Pero fuimos fuertes y escapamos del encantamiento porque nos quedaba en el escenario de enfrente una de las actuaciones que más esperábamos: Remi Wolf. Niña bonita de la Pitchfork, casi 5 millones de oyentes mensuales y comenzó dando su concierto (ella, su voz, un guitarra, un batería) para unas 50 personas, increíble experiencia, para ella y para nosotros, poder verla así fue un regalo. La generación Z está salvada. Contagió su buen rollo a todos los que estábamos allí, coreando sus canciones, que son temazos sin discusión (una lleva gritando “Guerrilla, guerrilla!!” una semana) y las versiones locas que se marcó de Gnarls Barkley y MGMT. Una fiera en el escenario, un 10 por nuestra parte.

No llegamos a presenciar el cierre reguetonero de Unai Muguruza (que sufrió, por cierto, un terrible terrible peinado en la Ruleta de Peinados), pero antes de dar por finalizado el festival nos metimos, de nuevo, en el escenario Excalibur a ver qué había pasado con la charanga. Y el escenario de los Mainline era ahora una mezcla de película de Gaspar Noé y espectáculo de David Byrne que, como si fuera un accidente de tren, no podías dejar de mirar pero del que querías irte.

Y nos fuimos. Muy tristes. La magia iba desapareciendo. ¿Habíamos soñado esta desescalada festivalera? ¿Era real todo lo que habíamos visto? ¿De verdad hemos estado dos años sin poder vivir algo así? No nos queda más remedio que volver a pedir desde aquí, una vez más, a la organización del Primavera Sound que no, REPITO, NO, vuelvan a organizar este sarao. Era imposible repetir la experiencia de 2019. Será imposible repetir la experiencia de este Primavera Weekender 2021. No, no lo hagáis. No estamos preparados.

Fotografías: Christian Bertrand