«Flechazos y rechazos»: la crónica vital de Stevie Van Zandt (E-Street Band)

Por Marcos Gendre 0

Stevie Van Zandt cuenta sus memorias como miembro de la E-Street Band de Bruce Springteen en Flechazos y rechazos.

Resulta complicado evaluar el verdadero grado de importancia de Stevie Van Zandt en la subida y permanencia de Bruce Springsteen como el icono rock más venerado de este último medio siglo. Lo que sí está claro es que es uno muy alto, y más después de devorar Flechazos y rechazos, donde resulta evidente que sin su labor como mano derecha musical muchas cosas no habrían pasado o, al menos, no de la misma manera.

Sólo por la información recogida en torno a la actividad de Little Steven en la vida artística del Boss, esta lectura estaría más que justificada. Sin embargo, lo que aquí tenemos es mucho más. Se trata, ni más ni menos, que de las memorias del verdadero espécimen del rock & roll. Radiografía que, por momentos, hace palidecer a las de Keith Richards. No es broma, la vida del soporte eléctrico central de Springsteen y actor icónico de Los Soprano es la de un aventurero sin red. Un ser de una raza ya finiquitada aquí expuesto en primera persona. Alguien que, así y todo, también encarna a un tipo que se escapa de la norma de conducta habitual de estas figuras del pasado. Y que si por algo transciende en los ríos de tinta aquí impresos es por mostrar a una persona que, dentro del gran circo del rock, no sólo es considerado como su consiglieri, sino también responde a una modestia, a todas luces, impropia en esta clase de personalidades.

A lo largo de estas páginas, con un imponente documento fotográfico, lo que transciende es la capacidad para exponernos historias increíbles, incluso de vida o muerte, con la humanidad subyacente, en todo momento, de este ser cuajado en las calles de Nueva Jersey. Un poeta de la liturgia rock que, con su estilo directo y rebosante de sinceridad, atrapa al lector irremediablemente, ya sea fan o no de la E-Street Band. No en vano, lo que tenemos aquí es ni más ni menos que una de las grandes, y emotivas, historias del rock & roll. Un clásico imperdible, incluso recomendado por Bob Dylan y Paul McCartney y por el propio Boss, que algo sabrán de todo esto, digo yo…