Xavier Calvet y Bad Mongos encabezan este Ferrish Fest 2019.
El legado de Ferrán Bonet será eterno y el Ferrish Fest se encarga de recordarnos que siempre estará entre nosotros. El festival que nació en 2017 para homenajear la figura del difunto bajista de Bullitt vuelve por tercer año consecutivo para reunir a sus colegas y amantes del sonido hardcore punk.
Será mañana, sábado 8 de junio, cuando se celebre esta tercera edición en el Ateneu Popular Coma Cros de la localidad gerundense de Salt, donde se celebró la edición del año pasado. Hasta allí se moverán artistas como Xavier Calvet (compañero de Ferrán en Bullitt) quien presentará Crosswinds, su segundo álbum en solitario, Bad Mongos (ya estuvieron en la primera edición) que el pasado 10 de mayo lanzaron Mongo Machine, Dani Llamas, conocido por encabezar a los míticos G.A.S. Drummers, o los jóvenes pero imparables Please Wait.
El fin de fiesta lo pondrá Daniel Gon dj con una sesión que estará repleta de hits bailables y actuales. La fiesta será a partir de las 00:30h en el Yeah! Indie Club de Girona.
Las entradas anticipadas se pueden comprar a través de Entradium por tan solo 10 euros, gastos de gestión ya incluidos.
Cartel del Ferrish Fest 2019
El dúo nos presentará los temas de su segundo trabajo.
Con su pop luminoso y optimista los hermanos Oli y Louis Leimbach han conseguido que su proyecto Lime Cordiale se haga un hueco dentro de la escena australiana, con giras por Oceanía y Estados Unidos. ¿La culpa? Pues temas como “Temper Temper” (perteneciente a su debut Permanent Vacation de 2017) o “Dirt Cheap” han tenido buena culpa de ello del éxito del grupo.
Metidos en harina con su nuevo álbum que llevará por título 2 y que se publicará este año, la plataforma Cooncert anuncia dos conciertos de Lime Cordiale en España dentro de la que será su primera gira por Europa. Dos citas en Madrid y Barcelona justo en plena época veraniega para refrescarnos las calurosas noches.
Conciertos de Lime Cordiale en España
* 23 de julio: MADRID (Costello Club) – entradas
* 24 de julio: BARCELONA (Sala Sidecar) – entradas
Foto de portada por Jack Shepherd.
El festival acaba de presentar su cartel completo con horarios.
Os lo acabamos de contar. El Download Madrid está a la vuelta de la esquina, y la publicación de sus horarios oficiales así lo demuestra. Tres días para disfrutar de las mejores propuestas de metal, rock y punk en el acogedor recinto de la Caja Mágica de Madrid. Desde Slipknot, pasando por Vita Imana, Scorpions, Toundra, Red Fang, Enter Shikari y como no Tool, en su única fecha en España este año, el Download Madrid se convierte en una cita imprescindible para los amantes de los sonidos más potentes.
Nuevo sorteo de 2 encendedores Zippo Download Madrid 2019
Aprovechando la cuenta atrás del festival y tras la buena acogida de nuestro anterior concurso volvemos con un nuevo sorteo. Las bases como siempre sencillas. Con ser seguidor de nuestros perfiles y seguir unos simples pasos os podréis hacer con uno de los modelos tan guapos de encendedores Zippo. Los ganadores los daremos a conocer el jueves 13 de junio.
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Ganadores del sorteo

Taking Back Sunday cancelan su cita en el festival por motivos personales.
Ya nos pica el gusanillo del “festival heavy de Madrid”. Solamente quedan tres semanas para poder disfrutar de los directos de Tool (única fecha en España), Slipknot, Scorpions o Papa Roach entre otros muchos. Con estas semanas de adelanto conocemos los horarios del Download Madrid 2019 para los tres días de fiesta (del viernes 28 al domingo 30 de junio).
Horarios del Download Madrid 2019



Últimos movimientos en el cartel
Aunque pensábamos que el cartel del Download estaba cerrado, la organización ha comunicado que los estadounidenses Taking Back Sunday se caen del cartel debido a que uno de sus miembros va a ser padre, por lo que la banda se ve obligada a adelantar su vuelta a EEUU. Esta baja se ve suplicada con cuatro nuevas incorporaciones: Los británicos Fiend, donde encontramos miembros de Ministry, Treponem Pal o Les Tigres du Futur, que se encuentran actualmente abriendo los conciertos de Tool en su gira, los jovencísimos angelinos Liily, que beben de influencias tan dispares como Odd Future y Jane’s Addiction, y por último dos nombres para hacernos bailar como son Holy Cuervo djs y Back to the 90’s djs.
Las entradas de día para Download Festival Madrid se pueden comprar a través de la web del festival, Live Nation y red Ticketmaster a un precio de 75 euros más gastos o bien en Cuervo Store (calle Velarde 13 de Madrid), mientras que los abonos están a 145 euros más gastos y a 400 euros más gastos los VIP.
El rapero estadounidense se dejó el alma en un show frenético de poco más de 45 minutos.
No está uno acostumbrado a poder decir eso de “a las diez me voy a casa que el concierto ha terminado”. Sí, eso fue lo que pasó este pasado miércoles con el concierto de Jpegmafia en Madrid, y no es que algo fuera mal, todo lo contrario. En apenas 45 minutos el rapero se había ventilado un show espídico y sudoroso. Tiempo suficiente para poner patas arriba a las algo más de cien personas que se acercaron a la céntrica sala de la mano de SON Estrella Galicia.
Una mezcla curiosa esperaba expectante: público bastante joven, alguno con su gorra, otros más modernos con pantalones tobilleros, varios grupos de extranjeros e incluso algún casi cuarentón que se sigue sintiendo joven (oh, wait). A decir verdad algo de miedo había tras la cancelación de su cita en Vigo un día antes tan solo de la madrileña por problemas en su voz, tembleque que a las primeras de cambio se fue a tomar viento cuando salió con su portátil, dijo eso de “let’s do dirty things” y tiró de “Real Nega”. Lo que un par de minutos antes era un remanso de paz se transformó en un torbellino de chavales pegando saltos rodeando al rapero que no dudó en bajar del escenario para empaparse del ambiente.
Los que tuvimos la suerte de verlo en octubre en el Primavera Club sabíamos a lo que íbamos, al barro. Todo en su propuesta en sucio: desde sus bases rotas que él mismo se lanza, su voz gritona, verle desde la segunda canción sin camiseta sudando como un condenado y abrazándose con sus fans. Es real, es puro, es adictivo, salvaje. Lo mismo hacía correr a la gente tras él que se tiraba al suelo entre el público. Ni en una clase de zumba se quema tanto. Todo este descaro para decir bien alto que Veteran es un discazo que en directo te pone del revés con “1539 N. Calvert”, “Thug Tears”, la citada “Real Nega” o la brutal “Baby I’m bleeding”, aunque también hubo momentos para coger aire con “Panic Emoji” o una “Macaulay Culkin” al final en la que nos hizo a todos sentarnos frente a él en el suelo como si fuera nuestro pastor.
Una pena, como él mismo dijo, que no hubiera nada de merchandising, porque si no se queda sin existencias. Eso sí, se ofreció a saludar y echarse fotos a todos los que se quedaran un rato en la sala. Hay que ser fan de JPEGMAFIA.
Galería del concierto de Jpegmafia en Madrid
Siguiente parada de las cuatro estaciones de Presumido en forma de sus cuatro respectivos EPs.
Dicen que es la estación que la sangre altera, cosa que escuchando los tres sencillos que componen este nuevo EP de Presumido se cumple. Una vez más, su eficaz manera de no dejar indiferente a nadie -gracias a un bagaje que les ha llevado a conseguir un sonido tan especial como genuino- traspasa los sentidos de manera certera y sublime.
Si bien reconocen “beber” de fuentes como Foster The People o Junior Boys y mostrar, en cierto modo, “el lado oscuro y canalla de bandas como La Casa Azul o Dorian”, su nuevo trabajo reafirma una identidad musical cada vez más consolidada.
Tras la buena acogida por parte de público y críticos de Invierno, llega el turno de una nueva entrega refrescante y llamada a mantener el éxito cosechado por su predecesora, en esta ocasión con “Lágrimas de Belladona” (el flamante single).
La producción, así como la grabación y los trabajos de mezcla, han ido nuevamente de la mano de Iago Lorenzo, siendo masterizado por Robin Schmidt (Wolf Alice, Mando Diao, Two Door Cinema Club, Placebo…), con lo que, como podréis ver, no hay ni un ápice del EP que no haya sido cuidado al detalle.
Presumido – “Lágrimas de Belladona”
Los conciertos tendrán lugar en las salas El Sol, Costello y Clamores los días 11, 12 y 14 de junio.
Los plazos del Mad Cool Talent siguen su ritmo, y si hace una semana conocíamos las bandas que pasaban el corte del jurado, ahora ya tenemos la selección de 15 finalistas seleccionados a través de las votaciones del público. Todo para conseguir un hueco dentro del cartel de la cuarta edición del festival que se celebrará del 10 al 13 de julio y donde actuarán artistas como The Cure, Bon Iver, The National, Rosalía, Prophets of Rage, Bring Me The Horizon o Ms. Lauryn Hill.
Finalistas del Mad Cool Talent 2019
Staytons, Salio, Tirano, Gentleman Clef, Cora Yako, Leblanc, Sienna, Sofi Marston, Where is Kobi?, Red Gurd, The Morgans, Caster, Wavelet, Junior Mackenzie y Caniche Macho han sido los afortunados que han pasado este corte, citándose para la gran final que se celebrará los próximos 11, 12 y 14 de junio en las salas Costello, El Sol y Clamores respectivamente, siendo la entrada será gratuita hasta completar aforo.
Como novedad este año el concurso abrió una convocatoria en Reino Unido en la que Sheafs y The Gulps han sido los proyectos ganadores, pasando a formar parte del cartel del festival de manera directa.
EDITADO: El festival presenta la distribución de las finales en la sala Costello, El Sol y Clamores.
* Martes 11 de junio (Costello Club)
Caniche Macho
Salio
Sofi Marston
Staytons
Cora Yako
* Miércoles 12 de junio (Sala El Sol)
The Morgans
Gentleman Clef
Tirano
Red Gurd
Sienna
* Jueves 14 de junio (Sala Clamores)
Where is Kobi?
Leblanc
Caster
Wavelet
Junior Mackenzie
Tras los directos, el jurado –compuesto por Daniel López (MondoSonoro), Dani Marín (Sala Costello), David Bonilla (A & R Warner), Javier Dean (Warner Chapell), Leire Alcalde (A & R Sony), Mar Rojo (Sala Sol), Paloma Sánchez (Sol Musica) y Sara Quintela (A & R Subterfuge)- seleccionará a las cinco bandas ganadoras, que se harán públicas el próximo 19 de junio. Una vez seleccionadas se unirán a Sheafs y The Gulps, los ganadores de Mad Cool Talent UK, para formar parte de Mad Cool Festival 2019 y completar el Line Up.
Tres días, tres. Una media de quince kilómetros diarios. La búsqueda de veinte vasos. Varias capas de mangas preparadas.
Jueves 30 de mayo
El jueves con el sol picando en lo alto comenzamos nuestra ruta en el Ray-Ban, nuestro escenario favorito viendo cómo se defendía Soccer Mommy. No es una hora fácil y menos cuando casi todo el mundo se dedica a situarse, saludar, terminar de elegir conciertos y hacer las fotos necesarias para creerse que sí, que has llegado al festival. Dejando apartada la candidez que destila en el disco, sorprende una Sophie Allison más rockera y arriesgada, un acierto para ponernos en marcha.

Ya metidos en faena, antes de saber que Pavement se reunirán para la edición del año que viene, nos movemos para ver qué sabe hacer Stephen Malkmus en solitario (bueno, & The Jicks). Personalmente me gusta más en este formato que con el grupo y, al parecer, a él también. Se le ve contento ( su último disco, Groove Denied, es para estarlo ) y se traduce en un concierto de guitarras que se suponía que no iban a existir en esta edición. Es aquí cuando nos fijamos que todo el público que se supone debería estar en casa quejándose de que les han cambiado el festi por otra cosa, en realidad, ha venido igual que siempre y, oh sorpresa!, se lo están pasando bien. Bailando, eso sí, como saben hacerlo, un leve asentimiento de cabeza, un mínimo seguir el ritmo con la punta de las zapatillas.
Para ver bailar sin conocimiento, cruzamos la pasarela que divide al recinto y nos vamos al escenario – cubo en el que un Dam Funk pletórico canta por encima de los hits que pincha (no será la primera vez que suene el I’m every woman de Chaka Kan en esta edición ) sobre lo bien que se lo está pasando y lo mucho que les gusta la ciudad. Es el escenario de darles la razón a los que decían que el Primavera se estaba convirtiendo en Coachella. La estampa californiana del público casi te hace pensar que estás a punto de cruzarte con una Kardashian. Vestidos vaporosos, pantalones cortos, glitter en las pestañas. Coge el relevo Krystal Klear y la gente baila mientras el sol se pone por las fábricas de Sant Adrià del Besòs. Todavía queda toda la noche por delante.
Volvemos a atravesar toooodo el recinto por la zona sin embotellamientos (pagadme por esta info, amigos) y nos cruzamos con parte de los escenarios más pequeños, las zonas de descanso, de comida y de promociones varias. Todas llenas de gente, siempre hay gente cenando en este festival, sea la hora que sea.
Llegamos al temidísimo Mordor y, por fin, pisamos “el césped que fue prometido”. Es cómodo, es bonito. Es increíble el pensamiento de poder terminar el festival sin una piedrecita en las zapatillas que nos vaya fastidiando cada dos por tres. GRACIAS, JODER.
Desde nuestra nueva vida en Mordor (contra, eso sí, más gente sentada a esquivar mientras avanzas), Courtney Barnett se luce en un concierto en el que, sorprendentemente, todo el público se sabe las letras. Lo bueno del cambio de nacionalidad de la mayoría de los asistentes. No sólo se las saben (nos las sabemos) sino que nos contagiamos de su intensidad hasta la explosión final con Pedestrian at best.

Cambiamos de posición porque llega la liturgia con Interpol. Es ya, más que un concierto, un mito, una religión. Los que nos juntamos allí sabemos que, se solape con quien se solape, volveremos a elegir a Interpol. Nos lo devuelven con un setlist casi casi impecable. Quizá el único pero , aplicable a otros conciertos no electrónicos de esa misma zona del recinto, es que no hubiera sobrado un punto más de volumen. Pero volveríamos a verlos otra vez, sin dudarlo (y volveremos, esta semana en Oporto).
Después de la misa, nos encaminamos, sin saberlo aun, al que será el concierto del día. De esta edición. Si me apuráis, en el top 3 de conciertos de las 10 ediciones en las que he estado. Entramos sin saber muy bien si estamos sobre el agua o no y saldremos flotando, definitivamente. El Your Stage de Heineken parece una mezcla de Studio 54 (las bolas de luces de discoteca de las que, por cierto, se caían los cristalitos) + el Rabbit Hole de Glastonbury + una carpa de circo. Una barra (con IPA) y mucho, MUCHO calor. Y, en el escenario, The Comet is Coming. No hace ni un mes descubrimos su último disco y nos enganchamos. Y enganchados salimos de allí. El calor, los ritmos frenéticos, el caos que se le supone a cualquier tipo de jazz. Una experiencia mística para la que no estábamos preparados y que nos voló la cabeza. Como te volará una vez que te pongas el tema con el que cerraron, Summon the Fire, que se mantuvo en la cabeza de todos los asistentes durante lo que quedó de festival. El concierto perfecto.
Pero el festival seguía y tocaba ver a Empress Of en el tramposísimo escenario Pitchfork. Aquí nunca hay término medio y, según me explicaron una vez, hay una cierta pérdida de sonido por la propia disposición del escenario. A ella le jugó una mala pasada dicho efecto e incluso tuvo que cortar en mitad de una de sus canciones más reconocidas y salir por patas para luego tener que retomarla. Algo injusto para un proyecto bastante interesante. Merece una segunda oportunidad.
La que se la jugó todo a una carta fue FKA Twigs. Su propuesta de lirismo audiovisual no dejaba indiferente a nadie. Sobre todo porque en el Ray-Ban, a las 3 am, nunca sabes cuánto de real tiene lo que estás viendo en ese momento. Unas coreografías hipnóticas, una voz de escándalo, algún que otro golpe de efecto y una legión de seguidores completamente alucinados que necesitarán varios días para recuperarse de lo visto y oído. Bien de valentía, bien de buen hacer. Una vuelta a casa dándole vueltas a lo que acabábamos de ver.
Viernes 31 de mayo
El viernes pisamos por fin uno de los escenarios que nunca decepciona. Donde siempre vemos primero a grupos que irán subiendo de aforo (y precio de entradas) en las giras por salas después: el fotogénico Adidas Originals.
Allí nos encontramos con la psicodelia de Pond, que atrajeron a todos los amantes de la psicodelia más allá de Tame Impala. Pocas cosas hay más solventes en un festival que un grupo australiano. Pocos hacen bailar tanto al público y se entregan a su nivel. Nos supo a poco el slot que les dieron y eso que eran de los más tempraneros, así que habrá que verlos de nuevo.
De ahí nos fuimos a los gui-ta-rra-zos de Beak > que fueron capaces de adelantar un par de horas la aparición de la noche y de expandir las mentes de los allí presentes. Es impresionante como pudieron crear una atmósfera tan envolvente. Sólo se me ocurre describirlo como un Portishead meets Mogwai, pero aun así faltarían capas para describirlo.

Y seguimos nuestro camino con lo que podríamos describir como una parada en una cascada rodeada de árboles tropicales y serpientes venenosas. Los magníficos Derby Motoreta’s Burrito Cachimba se adueñaron del festival con sólo dos minutos y un par de golpes de cadera de su frontman. Kinkidelia, gamberrismo, actitud y aptitud. Los aventajados de la clase. ¿Quién más se atrevería a dirigirse al público exclusivamente en inglés? ¿Quién se atrevería a hacer un amago de wall of death? (con más abrazos que pogos, pero bien de pogos) Sólo ellos. Entrada directa al olimpo de performances del festival.
Fue en ese estado de gracia en el que nos atrevimos a volver a la carpa Heineken, pero la ocasión lo merecía: Él Mató a Un Policía Motorizado hicieron el setlist de nuestras vidas y nos hicieron perder entre 5 kilos y 5 años de vida. Una Amaia pletórica (por la que se suponía la cola fuera de la carpa) hizo los coros pero la sombra de Santiago Motorizado es alargada y remató todo lo que tocó y cantó de tal manera que ni siquiera cuando la cascada voz de Jota de Planetas interfirió bajó la calidad del concierto. Ese fin de fiesta con Mi próximo movimiento pudo haberse cobrado víctimas, pero salimos de allí, vivos y hipoxémicos.

Esa falta de oxígeno llevó a la que escribe a cometer el gran error del festival: mientras Suede hacían un concierto de escándalo, mientras Brett Anderson se sacaba de la manga una de sus mejores actuaciones, sólo pudimos escuchar un par de canciones detrás de su escenario de camino a Mordor. Porque elegí ver a Miley Cyrus. Y me equivoqué. Un tanto descafeinada para lo que podía haber sido, o lo que imaginábamos que sería, al menos. No te guardo rencor, Miley. Malibu y Jolene merecieron la pena. Pero me hiciste perderme She.
Así que con esa pena que sólo conocen los que tienen luego que pasar días escuchando un ” tenías que haberte venido al otro concierto”, nos plantamos en Low. Y todo lo demás desapareció a nuestro alrededor. La música de Low es un agujero negro al fondo de un abismo al que te empujan los primeros acordes de sus canciones. No hay manera de escapar. Quedé impresionada por el silencio sepulcral del público ( sólo un ligero rumor, a lo lejos, que acrecentaba la sensación de ahogo ), pocas, muy pocas veces he visto algo así en el festival. Double Negative , su último disco, es de esas electrónicas que no sabes cómo acabarán en un directo con sólo instrumentos y voz, pero la traducción en el escenario fue increíble. Ojalá algún día podáis experimentar algo así en cualquier concierto al que vayáis.
Por eso llegar al concierto de Yves Tumor fue como un martillazo en la cabeza. Otro disco difícil para llevar sobre un escenario (aunque el se define como artista ‘pop’, es una especie de hip-hop deconstruído). ¿Cómo sería con banda, tal y como venía anunciado en el cartel? Pues si de banda acompañante te llevas a los hermanos locos de Spinal Tap y tú mismo te vistes con ropa del armario de Abba, el combo de glam-rock-pop-heavy-hip-hop, lo tienes hecho. Y tienes todas las papeletas para que te salga mal. Pero vas y das, en el escenario trampa, uno de los mejores conciertos de esta edición. Porque sabes lo que haces y, además, disfrutas haciéndolo.
Con el alucine en el cuerpo, nos fuimos a ver a la verdadera reina de la noche. La sueca Robyn. Un concierto que fue de menos a más, en comunión con un público absolutamente entregado que no se saltó ni un verso. Cada canción de Robyn es un himno al amor herido y de eso todos los que estábamos allí sabíamos un poco. Sé que no fui la única que terminó afónica y espero que hubiera pocos damnificados por intentar imitar al loquísimo bailarín que llevó (o que hubiera clínicas de fisioterapia cerca). Larga vida a Robyn. Alcaldesa. Presidenta. Delegada de la clase. Reina. Emperatriz. Y lo que quiera.
Pocas fuerzas quedaron ya después de la maraña de conciertos y kilómetros. Sabíamos que el viernes era el plato fuerte y tras ver algo de los escenarios pequeños (especial mención para Bliss Signal) nos recogimos.
Sábado 1 de junio
El sábado el festival se llenó hasta la bandera. El poco agobio de los días anteriores (o quizá que escogiéramos los conciertos menos petados) se convirtió en algo más de masificación. También el cansancio empezaba a hacer mella. Pero fue llegar y encontrarnos con ELLA. Harunemuri es lo mejor que nos ha pasado este festival. Nunca habíamos visto a nadie tan feliz de tocar allí. Su primer concierto en Europa, además. Una imagen muy näif ( dos trenzas, vestido largo vaporoso en tonos pastel) y una fuerza escénica sobrenatural. Encadiló a todo el que estaba por allí y atrajo a todo el que pasaba cerca del Adidas ( recordemos que es siempre la barra menos copada ). Hizo crowdsurfing SIN AVISAR, cantó entre el público, lleva subiendo vídeos desde ese día a su cuenta de Instagram porque no baja de la nube y nosotros aplaudimos a rabiar porque nos encanta la gente que se desquicia en un escenario y se comporta como si todo les perteneciera. CLARO QUE SÍ.
Por comparación (odiosa), el saber estar escénico de Nilüfer Yanya (no, no fuimos a ver a Built to Spill, de esto sí que no nos arrepentimos), comedida dentro de su intensidad, nos chocó bastante. Una actuación sin peros y, quizá, ahí falló un poco.
Así que pusimos rumbo al Mordor del The New Normal. Y lo que vimos nos ma-ra-vi-lló. Mucha, mucha gente. Mucha gente, muy contenta. Todas las tribus urbanas que puedas imaginarte compartiendo césped artificial, haciéndose fotos los unos a los otros. Si este es el Primavera Sound que quieren vendernos, el de la diversidad, donde cabe todo el mundo y, seas quien seas, escuches lo que escuches y hagas lo que hagas, importe un pimiento y seas bienvenido, que dure mucho tiempo. Que sea siempre así. Que no sea tratado como una argucia de marketing. Ya está bien de venderlo como la excepción. Ojalá sea la norma.

Y si la traducción de esto es que Kali Uchis (diosa) tenga a bien mezclar en la misma canción a Don Omar y el Creep de Radiohead, pues avanti. Que lo haga. Que más gente se atreva a hacerlo. Dicho lo cual, nos volvimos al Casco Antiguo del festival porque nos guardamos la carta para Oporto de los grandes nombres de Mordor (Rosalía o J Balvin) de ese día, somos así.
Llegamos a tiempo para ver como un Loyle Carner desatado y eufórico (como todos los que llevaban la camiseta del Liverpool en el festival, increíble la cola para ver el partido en la carpa de la hipoxia) entraba en el top 10 de la edición. Su low-fi que suena lineal en los discos se convirtió en una montaña rusa de emociones que no esperábamos. Ya contamos en nuestra cuenta atrás que cantar, obligado por su madre, lo liberó de varios problemas que tenía y fue a ella a la que dedicó parte del concierto y exhortó a los que allí estábamos a llamar a nuestras madres y decirles lo mucho que han hecho por nosotros. De una adorabilidad inaudita, este chico.

Seguimos nuestro camino contrario al de la masa y llegamos a la playa. Habíamos jurado no pisar la arena del escenario Lotus, en la playa, literalmente. Un NO rotundo. No como cuando dices “yo a ese bar no vuelvo, yo con ese no me vuelvo a liar”. Un NO, NO. Así que es de agradecer que hubiera una pasarela que te evitaba incumplir tu promesa para poder ver a la EMPERATRIZ del sábado: Lizzo. Alucinada ella misma de haber congregado tanta gente hizo mover el culo a todos los que estábamos allí con consignas de igualdad y, sobre todo, sonoridad. La fuerza que destila en cada una de las canciones, incluso en las baladas (¿vosotros sabéis lo dificilísimo que es dar un tono alto estando sentada en un taburete? Pues eso) la ha metido directa en lo mejor de la edición.
En ese top, también tenemos que meter el concierto de Primal Scream. Habíamos bicheado el setlist y, si bien, Bobby Gillespie estaba igual de afónico que yo después de hacerle los coros a Robyn, no hizo falta una voz espectacular porque sabe cómo sublimarlo con todo lo demás. Setlist perfecto. Público entregadísimo. Todo el mundo bailando y cantando. Un concierto 100% festivalero, no como el de The Messthetics, en el que parecía que el público estaba allí por hacer el favor a los músicos. Luego volverán Fugazi y se llenará, pero con una propuesta tan tan similar en un escenario pequeño en el que se puede disfrutar tantísimo de un postrock de manual, no entendí por qué aquello estaba tan vacío. A mí me gustaron muchísimo, he de decir.
Y, para terminar, cerramos en el Ray-Ban. Si bien más tarde Dj Rosario & Sama Yax cerrarían con confeti y el I’m every woman, esta vez en versión de Whitney Houston, nosotros nos plantamos con Modeselektor, viendo desde la torre de sonido cómo empezaba a llegar gente a bailar descontroladamente como si se fuera a terminar el mundo o, algo peor, el festival por el que llevabas esperando tantísimo tiempo.
Ya solo queda un año para el siguiente. Ya sabemos uno de los grupos confirmados. Sólo puede ir a mejor.
Galería del Primavera Sound 2019
El concierto de The Get Up Kids y Muncie Girls en el Sound Isidro formaba parte de la gira de presentación europea
En ocasiones parece que nos olvidamos de los 90 musicalmente hablando. Siempre pensamos en los 60 como el “inicio”, en unos 70 un poco desfasados, en los 80 pese a lo horteras que pueden llegar a ser, ¿pero qué pasa con los 90? Hay vida más allá del grunge y de las peloteras del brit pop.
Nos olvidamos un poco de la corriente emo, siendo quizás una de las que tenemos más interiorizadas en el recuerdo. Afortunadamente, The Get Up Kids siguen dispuestos a recordarnos algunos de nuestros mejores momentos de la adolescencia y la primera juventud. Idas, venidas… y discos nuevos. Este mismo año volvían a la actualidad con Problems (Big Scary Monsters, 2019), un trabajo en el que demuestran que siguen manteniendo ese vigor estilístico y que les devolvía a los escenarios con una gira internacional.
Una gira que, en Europa, unía dos grupos que ejemplificaban a la perfección ese estilo musical: The Get Up Kids y Muncie Girls. Un glorioso encuentro pues con una diferencia de más 20 años demostraban la vigencia de un sonido, su evolución y su reinterpretación.

Porque, efectivamente, Muncie Girls tiene un sonido que nos recuerda a esa frescura de cuando éramos jóvenes. Con ellos comenzábamos ese viaje a los 90. Y era altamente satisfactorio, pues con sólo dos discos, estos británicos han logrado revitalizar ese cruce entre el punk y el emo. Con una seguridad aplastante, nos dejaron descubrirlos canción a canción. La redonda voz de Lande Hekt se nos hacía cada vez más familiar, a medida que la escuchábamos, mientras que sus compañeros exprimían al máximo sus instrumentos. Tanto que Luke Ellis partió varias baquetas mientras tocaba. Pero eso no quiere decir que la batería se comiera el sonido de las guitarras o de la voz. En absoluto: se nota la experiencia que tienen en directo. Y francamente, nos gustaría que volvieran.
Con semejante preparación, había ganas de que llegaran ya The Get Up Kids. De hecho, era curioso observar la variedad del público: desde los 20 hasta los 40, pasando por padres de familia que llevaban a sus hijos, llenos de orgullo, a su primer concierto. Y no se hicieron esperar. Abrieron con “Satellite”, uno de sus nuevos temas. Fueron intercalando nuevas canciones con otras ya casi clásicas, como “Valentine”, “Lou Barlow”, “Action & Action”, “Out of Reach”… Pero lo curioso era comprobar cómo cada canción era motivo de fiesta. Daba igual que fuera más reciente o no: el público se lanzaba a corearla, aplaudirla… A medida que avanzaba el concierto, comenzaban los pogos, más y más intensos.

Y aún con los años, The Get Up Kids no han perdido su sello, su vigor escénico, su capacidad innata para divertir(se). La discreción de Matt Pryor, el cantante, que no paraba de sonreír pero que parecía controlar su emoción; un efusivo Jim Suptic, con una capacidad de disfrutar que le asemejaba con un niño; Rob Pope embelesado con su bajo; Ryan Pope tratando de exprimir su batería pese a la lesión que tenía; un discreto James Dewees, que parecía estar oculto con sus teclados y que en un par de canciones se adueñó de forma impecable con la batería…
Por unos minutos desaparecieron, durante los cuales se pidieron hasta la exigencia los bises. Hecho. Salieron de nuevo, plenos de emoción, para tocar “Holiday”, “Red Letter Day”, “Beer for Breakfast” y “Ten Minutes”. Podríamos haber pedido más, el repertorio al completo, porque en el caso de The Get Up Kids queda claro que el que tuvo, retuvo 😉
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Fotografías de Sergio Albert
El dúo estará tres meses de gira por distintas ciudades.
Ya nos advirtieron, cuando les entrevistamos hace un mes, que tras su gira de festivales llegaría la tan ansiada gira de Cala Vento por salas. Una gira que acaban de anunciar y que los mantendrá ocupados desde finales de septiembre hasta mediados de diciembre. Todo lo que haga falta para presentar ante sus fans Balanceo, su tercer y sobresaliente trabajo que vio la luz el pasado mes de abril.
Gira de Cala Vento por salas 2019
Todas estas fechas llegarán tras sus citas en diversos festivales (destacar su paso por la última edición del Tomavistas). Las entradas de toda esta gira se encuentran ya a la venta a través de Wegow con precios muy especiales.
* 27 de septiembre: OVIEDO (La Salvaje)
* 28 de septiembre: LEÓN (Gran Cafe León)
* 3 de octubre: A CORUÑA (Sala Mardi Gras)
* 4 de octubre: VIGO (Masterclub)
* 5 de octubre: OURENSE (El Pueblo Café Cultural)
* 11 de octubre: PALMA DE MALLORCA (Novo Café Lisboa)
* 18 de octubre: MADRID (Teatro Barceló)
* 19 de octubre: ZARAGOZA (Sala López)
* 20 de octubre: LLEIDA (Cafè del Teatre)
* 24 de octubre: PAMPLONA (Cavas Disco)
* 25 de octubre: BILBAO (Sala BBK)
* 26 de octubre: DONOSTI (Dabadaba)
* 8 de noviembre: BARCELONA (Sala Apolo)
* 15 de noviembre: VALENCIA (Loco Club)
* 16 de noviembre: MURCIA (Spectrum Thrash)
* 21 de noviembre: TOLEDO (Sala Pícaro)
* 22 de noviembre: VALLADOLID (Desierto Rojo)
* 28 de noviembre: MÁLAGA (Theatro Club)
* 29 de noviembre: CÓRDOBA (Hangar)
* 30 de noviembre: GRANADA (Sala Planta Baja)
* 12 de diciembre: SEVILLA (Sala X)
* 13 de diciembre: ALMERÍA (Madchester Club)
* 14 de diciembre: ALGECIRAS (Farándula)
Gira de Cala Vento por festivales
* 14 de junio: SABADELL (Embassa’t)
* 4 de julio: VILANOVA I LA GELTRÚ (Vida Festival)
* 5 de julio: ROQUETAS DE MAR (Pulpop)
* 6 de julio: BARCELONA (Cruïlla)
* 11 de julio: BILBAO (Bilbao BBK Live)
* 2 de agosto: MARTOS (Vértigo Estival)
* 5 de septiembre: MIRANDA DE EBRO (Ebrovisión)






















